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Modernidad y descubrimiento de América fueron a raíz de la voracidad

Por: Cristo Alejandro Recéndiz

 

PARA DESTACAR: La modernidad y el capitalismo están infectados de un virus que obliga a destruir. Se combate a la barbarie con barbarie. Los conquistadores españoles fueron víctimas de sus contradicciones, sabían que sus acciones implicaban consecuencias, sin embargo lo hicieron para imponer su concepto de superioridad.

 

Para Sofía Reding Blase, doctora en Antropología Social por la Escuela Nacional de Antropología e Historia (INAH), la modernidad es un caníbal transmutado en zombi, si se habla metafóricamente.

 

La metáfora sirve para explicar un concepto utilizando otro con el que guarde relaciones y similitudes.

Reding Blase, también investigadora asociada con el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC), desarrolló una metáfora en donde explica la imposición de una cultura y una visión de progreso y desarrollo a partir de la conquista y la voracidad. Para la investigadora, la cultura moderna arranca con el descubrimiento de América en 1492.

“1492 y la metáfora de la modernidad” es el título de la conferencia en la que expuso sus ideas. Desde una perspectiva crítica, donde se invita a cuestionar la veracidad de la historia oficial, el espectador se adentra a un mundo simbólico que se encuentra plasmado en las imágenes culturales que han prevalecido en el imaginario social.

Una de esas imágenes es la del “buen salvaje”, aquel niño “bien educado”, que a la vez es el prototipo del revolucionario francés, de acuerdo a Reding Blase. Jean-Jacques Rousseau dibuja en su ‘Emilio o De la educación’ la imagen del ciudadano ideal, aquel que impulsa el progreso. De la misma manera, en la historia mexicana existe la imagen del nativo que quedó deslumbrado con los conquistadores al creer que eran dioses que venían del océano.

Sin embargo, existe la contraparte del buen salvaje y del que poco se habla durante la conquista: el “mal salvaje”, uno que huía a las selvas y comía carne humana. La investigadora retoma al caníbal como una figura que critica y representa a la modernidad que llegó en las carabelas desde Europa. La conquista fue la voracidad del mundo occidental por comer y acabar con las demás culturas.

La metáfora incita a imaginar a los primeros conquistadores, que llegaron a un mundo desconocido donde encuentran personas sin ropa ni prendas como las que se acostumbraban usar en la Europa del siglo XV. Gente desnuda, que para los españoles era un estado de naturaleza contraria a la concepción cristiana.

Reding Blase aseguró que han dibujado al caníbal como “un hombre salvaje que devora a sus hermanos solo por devorar, sin embargo los pueblos antropófagos practicaban rituales sofisticados por lo que representaba comer carne humana, es decir, que no lo hacían por satisfacción”. En este punto, la investigadora juega con la ficción y se traslada hasta Nueva Guinea para comprender la metáfora y el tabú de comer carne humana.

En Nueva Guinea algunos pueblos originarios practicaban la ingesta de sesos humanos en sus ritos funerarios. En el cerebro se alojan partículas infecciosas que provocan en el que las consume temblores en todo el cuerpo, dolor en los brazos y las piernas, problemas de coordinación, dificultad para caminar y dolor de cabeza, para culminar con la muerte.

A partir de estos síntomas “la imagen del caníbal se traslada y relaciona con la del zombi, alguien que te va a comer los sesos, el pensamiento y la identidad”. Así es la modernidad que consume las demás culturas.

 

Un poco de videojuegos

En la actualidad, las características del caníbal se trasladan al zombi de los videojuegos. En los videojuegos de zombis hay un virus que afecta el cerebro de las personas al grado de obligarlos a comer carne humana. Los afectados siguen conscientes de sus actos mientras practica el canibalismo.

Esta imagen del antropófago consciente de sus actos también se relaciona con el wendigo que es una criatura mitológica de las leyendas de los pueblos amerindios de América del Norte. En el videojuego ‘Until Dawn’, los wendigos son humanos poseídos por espíritus después de comer carne.

La modernidad y el capitalismo están infectados de un virus que obliga a destruir. Se combate a la barbarie con barbarie. Los conquistadores españoles fueron víctimas de sus contradicciones, pues sabían que sus acciones implicaban consecuencias, sin embargo lo hicieron para imponer su concepto de superioridad. También sufrieron, pues en la metáfora del zombi, el conquistador es afectado por un virus que obligó a acabar con las demás culturas para sobrevivir, explica Reding Blase.

Para la autora de ‘El buen salvaje y el caníbal’ y ‘América Latina: Ficciones y realidades’, la razón ilustrada, símil del virus, justificó las barbaries de la modernidad.

Para concluir la presentación se le cuestionó a la ponente: “¿este 12 de octubre hay algo que celebrar?”. Ella respondió: “¿Tenemos que celebrar un genocidio?… Sí y no, porque no fue un genocidio ordenado por un Estado”.

 

 

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