DestacadasInformación

Mujeres indígenas reclaman su lugar: “Nosotras también pertenecemos”

Mujeres indígenas de la comunidad de Santiago Mexquititlán denunciaron que han sido víctimas de violencia y hostigamiento por parte de inspectores municipales en el estado de Querétaro. Las mujeres de la comunidad han sido objeto de agresiones físicas, decomiso de sus artesanías e incluso ataques contra sus hijos; a pesar de las denuncias interpuestas, afirmaron que no han recibido justicia ni apoyo del gobierno.

Rosa Doroteo Santiago

Entre las voces que alzan la denuncia se encuentra Rosa Doroteo Santiago, quien relató cómo su hijo de 10 años fue agredido por un inspector municipal en marzo pasado, y aunque la denuncia fue presentada, esta sigue en la etapa de investigación y hasta la fecha no hay más resultados.

“Muchos nos dicen que nuestra lucha no se maneja de esta manera, que hay que pedir bien las cosas al municipio, pero muchas personas no ven lo que una hace en las calles, no ven lo que una sufre en las calles, muchos no entienden cuando los inspectores llegan y nos quitan nuestras cosas y nos golpean a nuestros niños”, expresó Doroteo.

Explicó que muchas de ellas son viudas, madres solteras o mujeres de la tercera edad, y que la venta de canastas y muñecas es la manera en que pueden sostener a sus familias.

María Reina Emilio

Con pocas oportunidades laborales y padecimientos de salud que limitan su movilidad, María Reina Emilio narró que las calles del Querétaro son su única opción para generar un ingreso, y aun así, la posibilidad de ser retirada por la fuerza permanece todos los días.

“Nos humillan bien feo … El gobierno no nos deja trabajar, y es nuestro trabajo, este comerciar nuestras artesanías, aunque sea puro llaverito con una canastita, pero no nos dejan trabajar y no sabemos de dónde vamos a sacar para mantenernos, para salir adelante”, aseguró Reina, quien con 55 años vive con dolor constante en los pies que le dificulta caminar.

Juana Ruiz

En condiciones igualmente difíciles se encuentra Juana Ruiz, quien se hace cargo de dos de sus nietas, y la falta de permisos para trabajar en el Centro Histórico agrava su situación.

“Mi pensamiento es que, pues nos den permiso de trabajar, pues también aquí pertenecemos, por qué de aquí somos nacidos del estado de Querétaro… me preocupa mucho por qué de donde saco para mis nietas, para sus estudios y para muchas cosas, y me preocupa por qué hay unos (inspectores) que nos gritan y unos que nos siguen hasta donde vayamos”, denunció Juana Ruiz.

Ella misma nunca tuvo la oportunidad de estudiar y hoy enfrenta problemas de salud que le impiden acceder a otro empleo, sumado a esto se enfrenta a la discriminación y la violencia institucional que la acompañan cada día a su trabajo, poniendo en riesgo su integridad y su sustento.

Marta Isidro

Marta comparte que ser madre soltera la orilla a sostener sola a su familia mediante su trabajo como artesana, pero aseguró que los operativos del municipio la tratan como si fuera una delincuente al intentar ejercer su trabajo. “Nos tratan como si fuéramos delincuentes y no es justo, no nos dejan trabajar … Nos quitan nuestras mercancías y pues no es justo, ya son como cinco veces que me han quitado la mercancía y no me la regresaron”, señaló Marta.

Además, manifestó que los funcionarios del gobierno suelen tratarlas de manera discriminatoria por las barreras del lenguaje.

Feminismo para todas MX

Ante estas agresiones, un grupo de mujeres de Santiago Mexquititlán decidió organizarse con el acompañamiento de colectivos feministas; Cristina Pérez, integrante del colectivo que les brinda asesoría, aseguró que los desalojos y decomisos se intensificaron en 2024, al grado de registrarse casos de violencia sexual ejercida por inspectores durante los operativos.

“La violencia ha llegado a tal nivel que ya hay incluso abuso sexual de parte de los inspectores, que tocan a las mujeres indebidamente para avergonzarlas y afrentarlas”, declaró Pérez.

Diana Arlette Chávez, quien es representante del colectivo, manifestó que, aunque en el último año los operativos han dejado de ser tan visibles como los desalojos masivos con uso de la fuerza, la violencia no ha desaparecido, puesto que en administraciones pasadas había un poco más de tolerancia para con el trabajo de las mujeres indígenas, sin embargo, en los meses recientes se han cerrado todas las puertas para las artesanas en el estado de Querétaro.

Chávez señaló que tan solo desde marzo el colectivo ha acompañado a diversas mujeres de la comunidad a interponer hasta seis denuncias formales por casos de agresión por parte de funcionarios del gobierno.

Además, el colectivo ha trabajado en documentar y sistematizar las peticiones de las artesanas para proponer soluciones viables al gobierno, así como para solicitar apoyos económicos, pero, a pesar de haber cumplido con todos los requisitos, los apoyos gubernamentales nunca han llegado.

“Nosotras nos acercamos a ellas por qué decidimos no ser cómplices, no queríamos ser sumisas ante esto que estamos viendo”, declaró Diana Chávez.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba