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“Necesitamos empatía y acompañamiento”: Madres buscadoras de Jalisco

“Culpables o inocentes, nuestros hijos tienen el mismo derecho de regresar a casa que tú y que yo, incluso si sólo los huesos, pero los queremos de nuestro lado, los necesitamos, salimos siempre con amor, esperemos que jamás tengan que entender nuestro dolor” – refirió la madre buscadora Virginia Ponce.

A menos de un mes de los hallazgos del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco, con miles de objetos y restos textiles que apuntan a víctimas humanas en un presunto centro de reclutamiento forzado del Crimen Organizado, que aparenta haber servido también de campo de exterminio, las madres del colectivo de Buscadoras de Jalisco piden a la población y las autoridades que extiendan empatía sobre sus esfuerzos de búsqueda de seres queridos.

“Tengan empatía, hoy nos tocó estar a nosotras aquí, no sabemos si ya les toque el día de mañana… esperamos en Dios que nunca pase eso. Lamentablemente necesitamos el apoyo, somos doctoras, somos inspectoras, somos buscadoras, no tenemos ningún sueldo y no pedimos estar aquí”, refirió Vicky Ponce, al señalar que como madres buscadoras hacen un esfuerzo que el Estado omite, sin recibir nada a cambio.

El miércoles 2 de abril, en el marco del Encuentro de Teatro Etnográfico promovido por instancias como la Secretaría de Cultura de Querétaro, la Universidad Autónoma de Querétaro y centros comunitarios como La Otra Bandita, las integrantes del Colectivo de Madres Buscadoras de Jalisco, Virginia “Vicky” Ponce y Virginia Martínez encabezaron un conversatorio sobre sus experiencias de lucha para localizar a sus familiares, en medio de una tragedia nacional que envuelve a miles de personas, a pesar de la negación, demeritación y ataques desde los diversos grupos de poder y sus instituciones.

De la pérdida personal al esfuerzo colectivo: la búsqueda de las madres por los desaparecidos

Virginia Ponce Rodríguez se encuentra en búsqueda de su hijo, Víctor Hugo Meza Ponce, desaparecido el 20 de junio de 2020. Desde entonces, la madre buscadora refiere a una dificultad de transitar la vida diaria o acercarse a las principales vialidades de su localidad, porque siempre son un recordatorio de su pérdida, del rapto de su hijo, de la incertidumbre del paradero de la persona emanada de su carne, que a pesar de haber sido dada “por Dios”, ha sido tomada con total incertidumbre de su regreso.

Por su parte, Virginia Martínez se encuentra en búsqueda de su hijo, José Antonio Alvarado Martínez y de su esposo, Armando Galindo Aguiñaga, ambos desaparecidos el 23 de agosto de 2024, en su localidad de Tlajomulco de Zúñiga en Jalisco. En que ha referido que las autoridades han tenido un trato “falto de empatía” y cooperación con sus esfuerzos de búsqueda, sin darles certidumbre del paradero o destino de sus seres queridos.

“Las autoridades no tienen empatía por el dolor ajeno, lamentablemente, estamos sufriendo mucho lo que viene siendo en el SEMEFO” y Fiscalías refirió la líder del colectivo, Vicky Ponce, al decir que los servicios públicos condicionan con demasiados protocolos la entrega e identificación de cuerpos, incluso cuando las “personas ya saben que son sus familiares”, en que sólo “alargan” innecesariamente el tiempo de espera.

Desapariciones, una política de Estado

A pesar del discurso y promesas de la administración de Andrés Manuel López Obrador, que llegó en 2018 tras años de crisis de legitimidad institucional, así como de su sucesora, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sobre el compromiso de otorgar certeza y justicia sobre las desapariciones vigentes. La Comisión Nacional de Búsqueda, a cargo de la Secretaría de Gobernación, ha ofrecido resultados controversiales sobre la identificación de los más de 110 mil casos históricamente registrados hasta ahora de desapariciones.

Tras cuatro años de registro desde 2019, a finales de 2023, existió una depuración de los datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) que cambió la metodología de contabilización de los casos vigentes y que hace una distinción sobre las personas no localizadas con indicios de voluntariedad, que redujeron drásticamente los números hasta unas 12 mil personas “activamente” desaparecidas”, con una falta de transparencia en los criterios para dictaminarlo.

La líder buscadora, señaló que con estos cambios están borrando a las personas, “despareciendo incluso más a nuestros desaparecidos” para dar una “cifra maquillada” que no considera a muchos de sus familiares, sin contar a la gente que “no puede hacer sus denuncias porque están amenazadas o que no proceden”. Por lo que tampoco cumplen con el propósito de la administración de que “no haya corrupción”.

Asimismo, las recientes declaraciones de la titular del Ejecutivo Federal, que minimizan los hallazgos e indican una mayor inconformidad sobre la perspectiva de la eficiencia de la estrategia de seguridad de su gobierno que sobre el prospecto del exterminio de personas en territorio mexicano, así como los posicionamientos de autoridades y medios oficialistas, como es el caso del presidente del Senado, Gerardo Fernández Noroña, que ha buscado sembrar duda sobre la plausibilidad de los hechos de violencia y del paradero de las víctimas, han generado incertidumbre sobre las familias afectadas por estos eventos.

Vicky Ponce, que pudo hacer un recorrido sobre el terreno del Rancho Izaguirre, aseveró que prácticamente la totalidad de la evidencia había sido removida del lugar, de manera que las autoridades planificaron un “montaje” que hacía imposible cualquier hallazgo.

Autoridades queretanas negligentes ante crisis nacional

Con respecto al fenómeno de las desapariciones en México, el académico Omar Vielma Luna de la UAQ, que formó parte de los consejeros de la Comisión Nacional de Búsqueda (CNB), señaló que Querétaro sostiene múltiples omisiones con respecto a esta problemática nacional. Desde 2018, los representantes de las Legislaturas locales mantienen el pendiente de armonizar la ley local con la federal, sin voluntad política hasta el momento para concretarlo.

Vielma también afirmó que en el periodo entre 2018 y 2022, “la Comisión Local de Búsqueda recortó a cero pesos el subsidio extraordinario que podría haber recibido” de la CNB, que tiene “un presupuesto exorbitante y que somete a concurso a los montos de financiamientos locales”.

El exconsejero refirió que, en última instancia, Coahuila “recibió 200 millones de pesos para fortalecer su condición local”, mientras que “Querétaro recibió cero pesos”. Debido a que la entidad queretana, en que la Comisión Local opera con “alrededor de diez personas, […] no presentó ningún proyecto para fortalecer la comisión local”.

Asimismo, enfatizó que, según el reglamento, tendría que haberse nombrado un titular para la comisión y ni al gobierno de Francisco Domínguez, ni el de Mauricio Kuri, ambos panistas, “les dio la gana” hacerlo, por lo que quedó vacante. Además de que incluso cuando en 2023, se le asignó un presupuesto de 6 millones de pesos a la Comisión Local, esta dejó de ejercer casi el 35 por ciento, por lo que sufrió un recorte para el 2024 y el 2025. Refirió que “no es que no funcionen las leyes, lo que pasa es que no puedes atender una problemática sin recursos. Recursos que están inmersos en procesos políticos y administrativos que los hacen operar deficientemente, condenados al fracaso”.

El académico hizo hincapié en la necesidad de que instituciones académicas, como la UAQ, produzcan investigación sobre las circunstancias que rodean a la desaparición y las poblaciones más vulnerables. Así como que la ciudadanía presione a sus representantes populares para legislar, responsabilizarse y tomar acciones que prevengan más tragedias.

A nuestros hijos se los están llevando de casa

“En la casa tenemos una silla vacía y, cada vez, llegan las fechas festivas y esa silla sigue vacía, que no debería de estar” relató la madre buscadora.

Virginia Martínez, destacó que en la actualidad es difícil tener seguridad en cualquier circunstancia, puesto que ahora a la gente, más allá de cualquier presunta conducta de riesgo, se la están llevando de espacios seguros como sus hogares, tal fue el caso de su hijo, por lo que cada vez más gente experimenta una vulnerabilidad sin precedentes, sin apoyo de las policías o Fiscalías, que supuestamente “están para protegerlos”.

Reveló que compañeras, que “comparten el mismo dolor”, han ido con las autoridades “a presentar denuncias” apenas comienza su caso y no se les considera a tiempo, por lo que protocolos como el de las “72 horas” antes de comenzar esfuerzos de búsqueda son inservibles, sino que “deberían considerarse inmediatamente, puesto que de eso dependen las vidas”.

Vicky Ponce, enfatizó en que piden el apoyo a la ciudadanía, para que acompañen las búsquedas y provean material. “Trabajamos con pico, pala y varilla […] los invitamos para que trabajen y se unan a las búsquedas, no importa que no tengan un desaparecido, necesitamos manos, necesitamos ojos y necesitamos fuerzas, para que se unan a esta gran causa”. En que compartió la experiencia de estar agotada y tener que escarbar incluso con las uñas ante la falta de recursos.

Puntualizó que los desaparecidos “tienen derecho de regresar, si ya los mataron, ¿por qué no los regresan? ¿por qué te tenemos que estar buscando en barrancas, en ríos, en lugares apartados, en sembradíos?«.

“Somos amas de casa, estamos solventando de nuestros bolsillos para salir en búsqueda”, destacó al aseverar que no pretenden acumular recursos o almacenar más de lo necesario, por lo que mantienen la invitación a acompañar estos esfuerzos, en que las madres deben poner su integridad y sus limitados recursos, en su mayoría como trabajadoras y amas de casa, para pagar transportes, lámparas, guantes antiderrapantes y sueros, particularmente en las épocas de calor. Y en que siempre, agradecen “a las personas de buen corazón que acompañan sus esfuerzos, apoyan económicamente y proveen palabras de aliento”.

Tenemos fe de encontrar a nuestros hijos

En sus planteamientos de cierre, Vicky Ponce enfatizó que han encontrado fortaleza al unirse en una misión común de encontrar a sus seres queridos, a sus hijos, que “nunca imaginarían que iban a faltarles”. Pero que confían en Dios y tienen “fe y esperanza de encontrarlos algún día. […] Es lo que nos a nosotros a continuar en esta gran lucha y en esta gran misión, hasta encontrarlos”.

Por su parte, Victoria Martínez enfatizó que incluso en los momentos de flaqueza, en que están cansadas y cubiertas de tierra y polvo, lo que la motiva es el amor y querer “encontrar yo a mi hijo, es lo que me da más fuerza. Encontrar a mi hijo y pues encontrarlos vivos, porque yo quiero, yo necesito mi hijo vivo[…] a veces se me cae mi ánimo, es muy difícil, muy duro, pero me recuerdo que mi hijo merece ser buscado, mi hijo y mi esposo y todos. Y pues aquí seguimos en la lucha hasta encontrarlos”.

Ponce externó una necesidad al auditorio de apoyar al compartir las fichas de búsqueda, ya que “se suman” e invitó a que la gente “sienta nuestro dolor, sus palabras nos dan ánimos, si nos ayudan compartiendo fichas de búsqueda nos dan valor para seguir luchando en las búsquedas”. Pidió a la gente empatía, humildad y que, al menos, “no las critiquen o ataquen, porque ese dolor que llevamos no cualquiera lo hace, no nos rendiremos hasta encontrarlos”.

Para realizar algún donativo a este colectivo, que ha vivido lo peor de la tragedia nacional en Jalisco, puedes realizar una aportación económica al número de cuenta 4169 1604 7973 0450, a nombre de Virginia Ponce Rodríguez en BanCoppel. O puedes hacer un apoyo material al centro de acopio localizado en: Grupo Milenio, Calzada del Águila #81-Z, en Colonia Moderna, Guadalajara.

Emanuel Granados

Reportero y jefe de información de Tribuna de Querétaro. Estudiante de la licenciatura en comunicación y periodismo en la UAQ. En constante aprendizaje de la realidad sociopolítica y en compromiso por un mundo más justo y plural.

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