“No ser de izquierda ni de derecha”, el secreto de Ricarod Rocha en Televisa

Entrevista con el conductor de Detrás de la Noticia.
El plato fuerte de cada día en el Congreso Internacional de la Lengua Española celebrado en Zacatecas de lunes 7 al viernes 11 de abril, llegaba por la tarde: una mesa redonda de los escritores, comunicadores y periodistas de habla hispana más destacados del mundo. El martes 8, antes del ciclo de conferencias, vi llegar al periodista Ricardo Rocha, le acompañaba una mujer muy elegante. El periodista se mostraba tranquilo y pensé en aprovechar la ocasión; así que fui a buscarlo, me puse enfrente de él, parecía no verme, tuve que saludarlo y él sonrió. Tenía un ligero tufillo a vino, quizá ese sólo era un motivo más para estar alegre, aceptó y comenzamos:
Maestro, en primer lugar quisiera reconocer su trayectoria, usted siempre ha destacado como uno de los periodistas más importantes del país, y a los observadores críticos les ha parecido muy paradójico que una persona con su perfil participe en una empresa que ha sido tan cercana al gobierno, ¿cómo nos podría explicar su postura al respecto…?
— No, yo no entiendo por ningún lado la paradoja, porque nada he hecho que no sea con el apoyo total y pleno de Televisa, por supuesto no me podría esconder en el Canal 2 y hacer las cosas a hurtadillas, y todo lo que he hecho ha sido con un pleno respaldo de la empresa y con un gran impulso a todas mis tareas de la comunicación.
Me desconcertó su respuesta, tan terminante, la sacó antes de que la preguntase completara, como si quisiera evitar cualquier relación con la pregunta. Como si quisiera curarse en salud.
Sin embargo, a las personas de izquierda, se nos hace no contradictorio sino paradójico cómo en la televisión más comercializada, que es Televisa, pueden laborar algunas personalidades que son muy críticas cuando, en términos generales, la televisora ha sido más bien, no crítica sino muy pasiva, muy receptiva a todos los planteamientos del gobierno.
— Mire, yo creo que el único secreto para mi está en no ser de izquierda ni de derecha, sino en tratar de ofrecer siempre un panorama plural y, completo a la gente sobre determinados asuntos. Y cuando hay motivo de polémica, también tratar de ofrecer el foro a quienes tienen puntos de vista diversos y hasta divergentes, y muchas veces encontrados. Yo creo que eso es una obligación profesional y moral que tenemos todos de hacerlo y le insisto, siempre con el apoyo y el respaldo de la empresa.
A propósito de polémicas, hace unos meses usted fue uno de los centros del huracán en una polémica muy fuerte, que para los periodistas era muy simbólica. En el sexenio pasado hubo mucha corrupción y usted denunciaba que una de ellas fue la venta de Imevisión a Salinas Pliego, fue todo un escándalo a nivel nacional. Pero finalmente Tv Azteca e igual Televisa, salieron del escenario, aparentemente lo dejaron. ¿En que quedó este problema?
— No sé en que vaya a parar todavía, nosotros nos hemos limitado a hacer los señalamientos que consideramos estaban probados. Los cuestionamientos que creímos en ese momento legítimo hacer, y ya las otras instancias de gobierno se harán cargo; sé que la Cámara de Diputados todavía tiene que investigar tres o cuatro aspectos de todo este asunto, hay cosas que ya no nos competen ni tampoco usamos la información como arma. Hubo dos ocasiones nada más, en que hablamos del asunto porque lo ameritaba, porque creíamos que teníamos que abordarlo, y eso fue todo, no sabemos que vaya a venir de aquí en adelante. Ya no está en nuestra competencia.
En el medio periodístico se comentaba que a Televisa no le interesaba el problema porque también esta televisora tenía muchos negocios con el expresidente, En ese sentido, yo entiendo que Salinas Pliego o Tv Azteca, comenzaron el escándalo de que Abraham Zabludosky había participado en negocios con el expresidente. En ese sentido se comenta que a usted lo encadenaron un poco…
— En que medios, me quisiera recordar…
Parece molesto, tenso, recela del inquisidor y decide perseguirlo. Quizá las preguntas son duras, pero no hay tiempo, una entrevista banquetera no da ninguna oportunidad para establecer una relación amistosa con el entrevistado.
Fue una información general que manejó la prensa…
— Entonces probablemente no haya sido cierto…
¿Pero de trasfondo qué hay?
— Yo no puedo entender, se lo digo con todo respeto, que haya trasfondo de algo, que usted mismo no recuerda, no sé a qué se refiere… A lo mejor si usted lo enfrenta y me dice yo quiero hacerle esta pregunta, entonces podríamos hacerlo, ¿Cuál es su pregunta?…
Finalmente, se nos indigesta la entrevista, me siento consternado, no era mi intención confrontarlo con la empresa, aunque las directrices de él y las de la empresa parecen contradictorias. Un periodista crítico trabajando en un medio más oficialista que las empresas gubernamentales, es como un roble injertado en una margarita, parafraseando a Cabo de Villa.
¿La empresa le solicitó a usted que dejara este problema para que no se investigara más, con el fin de que la misma Televisa no se descubriera involucrada en negocios con el expresidente?
— No, nunca, se lo puedo asegurar, de ninguna manera. Lo que pasa es que nosotros no podíamos seguir en el mismo asunto, semana tras semana, lo denunciamos porque ya era público y notorio, había medios incluso del extranjero que lo habían señalado. Y luego volvimos a hacer un programa porque la Contaduría Mayor de Hacienda le había dado como plazo el 15 de octubre, según recuerdo, para dar a conocer un fallo. Y pasado ese fallo a la semana siguiente, hicimos un programa, aclarando qué fue lo que ocurrió. Así iniciamos el programa, con el señor Juan Antonio García Villa, que es diputado panista y presidente de esta comisión. Le preguntamos qué había pasado con el vencimiento del fallo, y eso ha sido todo, nosotros no estamos manejando ningún subterfugio, ningún trasfondo en esto.
Sé que debe ser muy difícil su papel en el lío en el que se ha metido. Cada una de sus palabras se ponen la balanza, y sus enemigos esperan cualquier desequilibrio para usarlo en su contra.
Ya en el marco del Congreso Internacional de la Lengua, que representa para México el ser sede de este Congreso. Cómo lo ven comunicadores de su talla, los que trabajan en las esferas más altas de la comunicación.
— Yo creo que es muy importante, es un reconocimiento a México, no sólo en el sentido de ser la comunidad de habla hispana más numerosa del planeta. Y yo creo que no solamente por la estadística, sino también por la importancia, por el vigor que tiene la literatura mexicana, la lengua en este país, ha sido muy significativo que México sea el escenario de la proyección, hacia el futuro, de la lengua, de aquí van a salir cosas muy provechosas. Creo que los comunicadores hemos venido con una gran humildad, a hacer un examen, una autocrítica, al interior, para tratar de entender los razonamientos de los académicos. Y también a hacer oír nuestra voz y a explicar las problemáticas que tenemos en el ejercicio cotidiano del idioma. Está, pues, muy sujeto a vaivenes, a errores, a no sé… en un momento dado que no haya una conciencia clara por parte de todo el gremio de lo que significa estarle hablando a tanta gente.
Finalmente, en la empresa Televisa ha habido un relevo generacional, muchas personas esperamos que cambien un poco las directrices comunicacionales, sobre todo que esta empresa se abra más, que se convierta en un medio si no crítico, sí por lo menos más plural. Que integre más voces y que no sea tan pasivo y tan cercano al gobierno.
— Eso ya se está dando desde hace algún tiempo. Nosotros hemos reconocido errores, inercias, omisiones, y desde hace algún tiempo estamos procurando ser muy parejos en el trato con los partidos políticos, con el tiempo que se les asigna a ellos, con las opiniones editoriales, y por lo pronto también en la radio, que es el área que a mí me toca, estamos convocando desde hace, por lo menos, dos años, a voces muy divergentes, muy respetables, muy ajenas a lo que podríamos llamar los estándares naturales de una comunicación oficial u oficiosa. Tenemos gente muy crítica con nosotros desde hace algún tiempo y, bueno, pues eso nos llena de un compromiso muy grande, nos compromete mucho a seguir en esta línea de apertura y de pluralidad.
En algún momento se mencionaba la posibilidad de que con el tiempo habría algún relevo en la dirección de noticiarios de Televisa, y que usted podría ser el relevo, ¿eso es factible?
— Eso no lo sé, porque yo estoy muy metido en radio, yo tengo 16 estaciones a mi cargo en México y las relaciones con la radio nuestra en España; estoy totalmente inmerso en mi proyecto. Y me voy a llevar un buen rato en definirlo.
Se muestra cansado de la entrevista, prácticamente la da por concluida y se va tras de otra persona, sin embargo, muestra algo de condescencencia y voltea a despedirme porque yo sigo sus últimas palabras.
En la mayor parte de las cosas que dice tiene razón, él en su área de influencia si muestra pluralidad y tolerancia, aun cuando la empresa para la que trabaja simbolice todo lo contrario. Algo así ya lo he visto en otras partes, las personas inteligentes, entre más formación intelectual desarrollan, más racionalizan sus justificaciones. La lógica que justifica sus actos es perfecta, desde fuera nada les podemos criticar. La pregunta que queda es si justifican sus propias contradicciones o las aceptan, si son conscientes de las trampas de la fe o si caen en ellas.
El final de la entrevista me dejo insatisfecho, sin embargo, el día de la clausura del Congreso yo estaba escribiendo mi texto en un Bar de cache. En una mesa cercana estaba Paco Ignacio Taibo I, Andrés Henestrosa y otras personas; rato después llegó a esa mesa Ricardo Rocha y sus amigos. Todo el rato estuvieron platicando animadamente, mientras yo trabajaba, se oían las risas y palabras del periodista y sus amigos. Me pareció una escena singular, me resultó difícil comprender que una persona tan metida en las batallas del periodismo pudiera verse tan feliz; supongo que tienen que ser muy fuertes para ser felices en una época tan dura.
A ratos lo miraba de reojo, lucia radiante con su pareja y sus amigos; sentí un poco de envidia, me pregunté qué es lo que se necesita para ser tan feliz, ¿bastará el triunfo profesional, la pareja que amas, los buenos amigos y algunos ratos para todo ello? O la felicidad sólo nos llega en trozos. distribuida mezquinamente en unos cuantos momentos de nuestra larga existencia.Cuando yo salía del Bar, casualmente Ricardo Rocha pasó junto a mí, me saludó y me dio las gracias por la entrevista. Yo sólo atiné a devolver la atención…



