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Nula la donación de sangre en Querétaro

En ocasiones los bancos de sangre son contactados con el fin de comprarla, debido a la escasez de donantes; sin embargo, están obligados a rechazar la propuesta al representar un delito que se castiga con 17 años de prisión.

La cultura de la donación de sangre en Querétaro es casi nula, puntualizó Jessica Rangel, dirigente del banco de sangre Medicina Transfusional de Querétaro, quien agregó que la mayoría de los donadores van con el fin de ayudar a algún familiar o conocido, además los que asisten de manera altruista son muy escasos.

En este sentido, recordó que en los casi tres años que ha laborado en el lugar, no más de cuatro personas han asistido de manera voluntaria a donar sangre; recordó que una de estas personas asistía cada cuatro meses, pero dejó de hacerlo.

La especialista también expuso que en ocasiones son contactados por médicos o familiares de personas internadas en instituciones públicas con el fin de comprar sangre debido a la escasez de donantes; sin embargo, están obligados a rechazar la propuesta, ya que acorde a la Ley General de Salud, existen multas de hasta 17 años de prisión a quienes comercien con órganos, tejidos o sangre.

En el mismo sentido, es importante señalar a la población, en palabras de la químico farmacobióloga, que la sangre no se compra ni se vende; sin embargo, los estudios que se realizan a nivel de donador y receptor generan un costo, incluso si el donador no es apto para apoyar en la transfusión.

La única manera de recibir una unidad de sangre, equivalente a 450 mililitros, es mediante convenios de organizaciones especializadas, por ejemplo los bancos sanguíneos y los hospitales privados, con el fin de hacer trasfusiones programadas en cirugías o reposiciones de unidades en caso de emergencias hospitalarias.

La hemofilia, peligro latente en México

En México, hasta enero de 2016, existían 5 mil 221 personas afectadas por hemofilia y aproximadamente mil 92 madres transmitir la enfermedad a sus hijos. Se trata de un trastorno de por vida, que impide que la sangre coagule adecuadamente; las personas no tienen suficiente factor de coagulación, una proteína de la hemoglobina que controla las hemorragias.

El principal peligro radica en que dichas hemorragias que son internas y podrían no ser detectadas ni controladas a tiempo; la Federación Mundial de Hemofilia comenzó en 1989 con la conmemoración del Día Mundial de la Hemofilia cada 17 de abril, en honor del fundador de dicha federación, Frank Schnabel, quien nació el mismo día.

El Día Mundial de la Hemofilia constituye una oportunidad para ayudar a las personas con trastornos de la coagulación a llevar vidas más saludables, largas y productivas, al instruirlas y empoderarlas a través del intercambio de conocimientos e información y mediante actividades educativas y de capacitación.

El Reporte de Hemofilia en México 2016, emitido por la Secretaria de Salud y por la Federación de Hemofilia de la República Mexicana, calculó que de las 5 mil 221 personas diagnosticadas con algún tipo de hemofilia, alrededor del 70 por ciento presenta algún grado de daño articular a causa del nulo o ineficiente tratamiento que han recibido por años.

La hemofilia ha sido catalogada en algunos países como una enfermedad rara, debido a que se presenta en uno de cada 10 mil nacimientos en varones (para hemofilia del tipo A) y en uno de cada 50 mil para la hemofilia del tipo B.

En la primera mitad del siglo XX, la esperanza de vida en pacientes con esta enfermedad era de 16 a 23 años. Para la segunda mitad del siglo XX, la esperanza mejoró hasta casi 65 años. La enfermedad puede ser detectada a partir de los antecedentes familiares y la presencia de sangrados prolongados que se diagnostican como hemofilia; cerca del 70 por ciento de los niños con historia familiar son diagnosticados al nacimiento o después del primer episodio de sangrado.

El principal tratamiento para la hemofilia es la restitución del factor de coagulación deficiente, mediante la administración del factor VIII para la hemofilia de tipo A o del factor IX para la del tipo B.

Después de los avances científicos y tecnológicos, se ha consolidado un nuevo tratamiento de los pacientes con el padecimiento o se ha transitado desde donaciones humanas de plasma con poca concentración y pureza, hasta productos de mayor concentración y pureza, obtenidos por ingeniería genética.

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