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Otra vez la ciclopista

Foto: Gabriela Lorena Roldán

Por: Néstor Alavez

La situación de los comerciantes de avenida Universidad cada vez es más crítica, declara Juan Carlos, uno de los trabajadores de un negocio de reparación de vestiduras. Todo comenzó con la construcción de la ciclovía que evitó el acceso de los clientes a sus locales durante casi cuatro meses, de acuerdo a los locatarios.

“Los clientes han disminuido de unos 14 clientes al día a aproximadamente dos clientes”, según expone en anonimato un locatario. En consecuencia aproximadamente 27 negocios han cerrado desde el comienzo de las obras.

Sin embargo “el secretario de Gobernación, así como el señor Chufani, dicen que no depende ni de uno ni de otro”, señala la señora Ortiz dueña de un local de resortes. “Así se echan la bolita, inclusive dicen que es el INAH”, agrego la señora Rosalba.

Agustín Méndez, comerciante de oro, anota que el pequeño estacionamiento –para dos autos– tiene un gran impacto para los clientes y crea una situación de inseguridad para peatones y para conductores, ya que normalmente la gente no acostumbra voltear a ambos lados para integrarse al tránsito de la avenida.

“Las personas del gobernador no se dan cuenta porque no sale a la luz, aquí ha habido como cinco accidentes contra ciclistas, así ya se los han llevado”.

Las confrontaciones entre ciclistas y automovilistas incrementan día con día ya que los ciclistas muestran mucha intolerancia hacia los conductores y residentes que por momentos se estacionan en la ciclovía impidiendo el paso, lo cual ha conducido a pleitos.

“Los clientes no quieren venir, una por lo problemático, dos por lo peligroso, los ciclistas son muy imprudentes.” Lo que ha traído para Rosalba, después de 38 años, una disminución del 80 por ciento de sus ventas totales.

“Nosotros estamos perdiendo el 80 por ciento si no es que más. Dicen que andan generando empleos pero para que si aquí nos están amolando. Lo que yo pido es que nos cumplan lo que nos prometieron”, haciendo referencia a una imagen que el gobierno les dio con una ciclovía y un shuttle junto a un río de agua azul y no frente a sus negocios.

Así mismo señalan los locatarios y vecinos que hay actos de indecencia ya que las plantas ubicadas en el paseo de avenida Universidad cubren la vista parcialmente y se ponen a besar e inclusive a tener sexo sobre la avenida.

“Si no nos van a hacer caso tenemos que cerrar desde Ezequiel Montes hasta Bernardo Quintana y vías alternas. “

El problema de fondo según señalan los locatarios y vecinos, es que en la junta con el gobierno en el auditorio Arteaga se habían llegado a acuerdos que no respetaron. “El plano dice una cosa y se debería de haber hecho como dijeron”, comentan los locatarios. “No es un problema de educación, como ellos dicen ellos deberían de cumplir.”

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