Paseo 5 de febrero afectó también a los periódicos

La inacabada reconstrucción de Paseo 5 de Febrero se convirtió en una pesadilla para diferentes personas: muchos y muchas se vieron afectados, entre ellos, un legendario oficio que hoy vive horas difíciles: los voceadores. Los puestos de periódicos y revistas de la transitada avenida sufrieron, pues debido a las obras muchos tuvieron que cerrar los puestos y económicamente presentaron muchas pérdidas.
Cierre de puestos y pérdidas económicas
En entrevista con el secretario de la Unión de Voceadores, Néstor López y Santiago, dueño de un local afectado, nos cuentan cuáles fueron las consecuencias principales de esta obra hacía su trabajo. Y ahora, como han tratado de resolver esas problemáticas.
Néstor López, de la Unión de Voceadores, cuenta que, efectivamente, a partir de la “mega obra” la mayoría de los puestos de 5 de febrero tuvieron que cerrar y algunos cuantos, permanecieron abiertos y vendían pese a la situación. En total, son 3 puestos de periódicos distribuidos en La Obrera, la antigua parada de la UAQ y en la colonia Niños Héroes.
Sin embargo, Néstor López destacó que el punto de venta más importante que tenían era el de La Obrera. A consecuencia de la obra de 5 de febrero, tuvieron que cerrarlo y fueron reubicados dentro de la colonia. Pero, no representa las mismas ventas y, además, Néstor López aseguró que existen otro tipo de problemas con ese puesto en específico:
Sin apoyo gubernamental: una lucha por su cuenta
“Entonces en especial en ese pues sí se nos ha complicado, porque aparte de que ya ves que hay muchas calles, en muchas personas en situación de calle, también nos lo vandalizaron. (…) es otra afectación, porque como tal, pues el mueble de la caseta, pues uno mismo la tiene que poner, (…) porque habría que repararla, se hizo el gasto para la reparación”.
Agregó también que tratan de recuperar y reabrir el puesto de La Obrera, sin embargo, aún trabajan en ello. Además, también aseguró que no habían recibido ningún apoyo del Municipio o del gobierno y tampoco se acercaron o llegaron a pedirlo. Recalcó que a los que tenían sus puestos de papas o refrescos sí los apoyaron, pero a ellos no.
Destacó también que los puestos se han estado recuperando, pero no a un 100 por ciento. Pese a esto, trabajan en su recuperación económica. Otra de las afectaciones que viven actualmente, es que a partir de los cambios de Paseo 5 de febrero, las paradas de camión ahora se encuentran en la parte de en medio de la carretera.
Esto ha afectado a los puestos, ya que el tránsito de peatones y su trayecto ha cambiado, pues ya no es un punto estratégico y ahora quedan más alejados de donde se encuentra los posibles consumidores.
30 años como voceador y un desafío sin precedentes
Néstor López también afirmó que en sus 30 años como voceador y 15 años siendo parte de la Unión de Voceadores, nunca había pasado por una situación similar:
“Sí nos había pasado con otras obras estas situaciones porque eso lo tenemos que hacer cuando, por ejemplo, con un puesto en una esquina y hay una obra o algo, pues tenemos que moverlo, ya sea 50 metros o 30 metros en lo que hacen la obra ahí y con el apoyo del municipio y todo, pues ya lo volvemos a su estado original. O sea, no nos afecta; pero, así como las de febrero, (…) fueron casi 2 años y cacho. Porque le digo, las paradas ya lo hicieron por la parte del medio, entonces la gente ya casi no circula por donde circulaba”.
Santiago y la reinvención en medio de la crisis
Por otro lado, el señor Santiago tiene su puesto de periódicos en la colonia Niños Héroes, sin embargo, él tenía su puesto en la esquina de la calle; pero debido a la obra tuvo que trasladarlo a un local que tiene la función de una miscelánea. Esa fue su estrategia para no perder clientes y evitar que bajaran sus ventas.
Además, declaró que fueron afectados económicamente y que no tuvieron ningún apoyo del gobierno, así como también lo dijo Néstor López. Igualmente, el señor Santiago lleva cuatro años con la venta de periódicos y revistas, y debido a la obra tiene un mes que dejó su puesto original.
También comentó que antes de las obras de Paseo 5 de Febrero, vendía el doble de lo que vende actualmente y que durante las obras no vendía absolutamente ningún periódico o revista. “A veces traía periódicos y como no se vendían los terminaba regresando”. A pesar de las complicaciones y de los cambios, él declaró que no le afectó que las paradas del Qrobús se hayan movido, ya que el señor Santiago aseguró que sigue transitando mucha gente por donde tiene su puesto.
A pesar de la situación, Santiago declaró que “no se van a rendir” y tampoco dejará de vender sus periódicos y revistas. Porque de eso es lo que vive y que a pesar de que “el negocio no es para hacerse millonario, es para sobrevivir” declaró que, si seguía vendiendo durante las obras, lo seguirá haciendo.



