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Pedimos que la Legislatura elija al presidente para fortalecer al Instituto, asegura Uribe Concha

Por Víctor Pernalete

El Instituto Electoral de Querétaro (IEQ) ni renuncia a su autonomía como organismo ciudadano, ni copia el contenido de la reforma presentada el año pasado por el Poder Ejecutivo, ya que las similitudes provienen del hecho de tratarse de la misma materia y necesidades, señaló José Vidal Uribe Concha, presidente del Consejo General.

 

Dicha propuesta de reforma incluye varios artículos que, a decir de ciudadanos, académicos y ex consejeros del IEQ, suponen un retroceso en el marco legal que rige las elecciones en el estado de Querétaro.

 

El presidente del organismo convocó a rueda de prensa, la tarde del martes 9, para fijar su postura ante las críticas que recibió su proyecto. Apareció solo, sin la compañía de ninguno de sus seis compañeros consejeros. Defendió su propuesta de que el presidente del organismo ya no sea electo por los propios consejeros sino por los diputados. “La propuesta consistente en definir el nombramiento del presidente del IEQ por parte de la Legislatura del estado, no mutila la autonomía del organismo electoral, en virtud de que el Consejo General toma su decisiones de forma colegiada y el voto del presidente tiene el mismo valor que el del resto de los consejeros electorales. Si esta reforma entrara en vigor, se propone que aplique hasta la siguiente integración del Consejo General. Así se precisa en los artículos transitorios de la iniciativa”.

 

–¿No es contradictorio que el organismo encargado de realizar las elecciones en el estado renuncie al hecho de hacer elecciones internas, dándole a la Legislatura la facultad de elegir al presidente del Consejo General?

 

–Son puntos de vista. Desde luego soy respetuoso, y no hay un mensaje de renuncia a la toma de decisiones, ni tampoco se está huyendo para que al anterior del órgano electoral se deje de tomar una decisión tan importante como es a quién le toca presidir. No, la propuesta va encaminada desde nuestro particular punto de vista, a un fortalecimiento de quien le toca estar sentado en esta silla. Y que este fortalecimiento vaya encaminado al bien de la propia institución. No es una renuncia, al contrario se está fortalecimiento.

 

–A nivel federal se mostró la falibilidad de este modelo, en el 2006, cuando se eligió un presidente, y pues la duda ahí está. Sigue habiendo dudas para el proceso del año que viene, ¿por qué insistir en copiar este modelo si Querétaro tiene una ley de avanzada?

 

–Una de las partes de avance y reconocidas por parte de la autoridad federal electoral, y que yo tenga conocimiento, es la parte de la fiscalización. En cuanto al colegiado, que yo conozca no han emitido ningún juicio, pero sí a esta parte. Hemos hecho del órgano electoral un fortalecimiento a este rubro tan importante, es una propuesta que está presentada sujeta a discusión. La Legislatura hará su análisis correspondiente.

 

–Bajo esta lógica, ¿el presidente del IEQ se fortalece porque lo elige la Legislatura?

 

–No. Porque no sólo elige al presidente, elige a todo el colegiado, en este caso a los consejeros electorales. Éste es un mecanismo diferente, que está en otras instancias de los órganos electorales a nivel federal, el IFE y otros. Retomémoslo como una propuesta, un procedimiento que aquí se discutió y que seguramente este poder del Estado discutirá.

 

–Habla usted que le daría mayor certeza que la Legislatura elija al presidente del consejo, ¿no le parece que más bien ha generado incertidumbre desde el comienzo de este consejo, al no ponerse de acuerdo en la elección de los siete consejeros, al haberse equivocado en la elección de un consejero que fue removido y haberse tardado otros casi seis meses en elegir al reemplazo?

 

–La toma de decisiones que toma el Legislativo, nosotros la respetamos. Está en sus manos, no podemos cuestionar si hacen, dejan de hacer, o eligieron lo correcto, es una toma de decisiones de ellos. Ése es el modelo, no solamente en Querétaro, es a nivel nacional, se tiene que tomar la decisión, confiamos en que la renovación del próximo consejo no sea tan accidentada como la de nosotros.

“Buscamos eficiencia, no aumento de personal administrativo”

Parte de los argumentos con los que el IEQ defiende dicha propuesta consiste en la cuestión del ahorro de recursos. En el caso concreto de los consejos distritales y municipales, el número de consejeros baja de cinco a tres ciudadanos. Lo curioso del caso es que, en contraparte de esto, la propuesta de reforma plantea el hecho de que crezca el aparato burocrático del organismo, lo que supondría un aumento permanente de los recursos. El IEQ indicó en su comunicado lo siguiente:

 

“La estructura que se propone para el IEQ busca dar mayor objetividad a los acuerdos y resoluciones que adopta el Consejo General. Actualmente un consejero electoral en funciones de secretario ejecutivo presenta acuerdos y resoluciones al seno del consejo, por lo que en lo general cuentan a priori con un voto.

 

“El nuevo diseño institucional contempla un secretario ejecutivo que elabore los proyectos de acuerdos y resoluciones, que no sea un consejero electoral, con voz informativa pero sin voto en el consejo, y que a la vez haga las funciones del actual director general”.

 

Respecto a esto, Uribe Concha señaló que dichos cambios en el organigrama del consejo supondrán mayor eficiencia, pero no un crecimiento en el personal administrativo.

 

“El cambio en el organigrama redistribuye las funciones de los órganos actuales para hacer más eficientes los procesos de organización y capacitación electoral, jurídicos, administrativos, de fiscalización de partidos y de control interno. No implica un crecimiento de la plantilla de personal.”

 

Otro punto que ha sido vapuleado por la opinión pública, refiere a la fiscalización de los partidos políticos. Mientras que existen voces que han manifestado que hay un retroceso en este punto, para el IEQ es uno de los temas en los que más se avanza.

 

“En materia de fiscalización la iniciativa del IEQ está encaminada a reordenar la regulación correspondiente y facilitar su cumplimiento por parte de las instituciones políticas y la propia autoridad electoral en virtud de que:

 

Se mantiene la obligación de los partidos políticos de presentar la documentación comprobatoria de sus estados financieros, con la diferencia de que la revisión se hará en el domicilio de las instituciones políticas, lo cual brinda mayor seguridad en el manejo de documentos como facturas, recibos, pólizas de cheques, contratos, etc., como lo realiza actualmente el Instituto Federal Electoral.

 

Se elimina la obligación de los partidos políticos de expedir recibos con requisitos fiscales por los ingresos que perciban, en virtud de que en materia fiscal sólo están obligados a retener y enterar los impuestos por arrendamientos y servicios profesionales recibidos.

 

La ampliación de los periodos para presentar estados financieros de tres a cuatro meses en los partidos políticos, y de tres meses a un año en las asociaciones políticas facilita la rendición de cuentas. Esto no implica una fiscalización superficial, sólo se amplían los plazos de revisión pero no su profundidad.

“Similitudes con otras propuestas es porque regulan la misma materia”

En la ley actual, el IEQ puede iniciar un proceso sancionador de oficio; a partir de 2008 fue beneficiado con esa facultad “cuando cualquier órgano del instituto tenga conocimiento de la comisión de conductas que infrinja la ley, iniciando la investigación de inmediato”. Con la nueva reforma, el organismo electoral renuncia a esta posibilidad.

 

“En cuanto a la posibilidad de iniciar procedimientos sancionadores de oficio, debe dejarse claro que actualmente dicha facultad se puede ejercitar cuando un órgano del instituto presenta el asunto ante la Secretaría Ejecutiva, a efecto de que ésta inicie la investigación y, en su caso, lo haga del conocimiento del Consejo General. Este esquema implica un posible prejuzgamiento de los hechos por las instancias encargadas de su investigación, por lo que se considera más adecuado mantener la posibilidad de que las denuncias sean iniciadas a petición de parte, en respeto a los principios de imparcialidad y objetividad que deben regir a la autoridad electoral”.

 

Por último, el IEQ fue tajante en señalar que la propuesta de reforma presentada a la Legislatura no está basada en ninguna propuesta en particular, después de que la ciudadanía haya bautizado a la reforma como “Ley Calzada”, por la similitud que tiene ésta con la presentada por el Poder Ejecutivo el año pasado.

 

“Las similitudes que puedan encontrarse entre la iniciativa de reforma del IEQ y otras que se han dado a conocer, obedece a que regulan la misma materia y detectan las mismas necesidades de adecuación de la norma actual”, aclaró Uribe Concha. 


EN SINTONÍA

En defensa de la iniciativa del gobernador para que el presidente del IEQ sea en adelante designado por los diputados, el presidente estatal del PRI, Braulio Guerra Urbiola, produjo esta pieza de la teoría democrática contemporánea: “Genera lo que ya hemos visto y sabemos: preocupación, grillas internas por saber quién va a presidir el Instituto, es decir alianzas, discusiones internas, grupos de apoyo… Lo anterior puede distraer al instituto de lo que es su función: organizar las elecciones… Imagínate: si hubiera elección cada año de gobernador, o de la Comisión de Derechos Humanos o en la CEIG, esto se volvería un manicomio interno de elecciones… A mí me parece un contrasentido que el órgano que organiza las elecciones tenga elecciones adentro. Ese es un argumento muy sólido. Y en la Legislatura están representados los partidos políticos que van a competir en la pugna democrática: ellos son votados por el pueblo y ellos deberían elegir al presidente, además así lo hace el IFE”.

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