Información

“Personifico a Jesucristo para preservar la tradición”

Por Miguel Tierrafría

Julián se prepara para vivir un viacrucis. Otro más en su historial. Entre la oscura, nublada y fría noche, se percibe con un andar lento, con sus manos metidas en las bolsas de la sudadera que lo cubre del frío.

Desde la lejanía se nota ya la personificación, con su barba cerrada y un tanto larga y su mirada retirada del entorno de la plaza de la localidad de Santa María Magdalena, alejada de la urbanidad de la ciudad. Él vivirá la Pasión de Cristo. Será Jesús… de nuevo.

“Llevo cinco años que he personificado el papel de Jesús (…) el papel me ha cambiado mucho, no lo voy a negar, me gustaban ciertas cosas.

“Después de sacar el personaje de Jesús vamos olvidando todas las cosas y hay que empezar una nueva vida para mí y para mi familia, es muy grato el saber que yo estoy personificando el papel de Jesús y yo lo hago de todo corazón sobre todo para que nuestra tradición no se pierda”, expresó Julián al referirse a su participación como parte del elenco que representa la muerte del hombre más importante para los feligreses católicos.

De su larga jornada de trabajo como vendedor de fierro viejo, acude como todos los días desde el inicio de la época de Cuaresma –el llamado miércoles de ceniza– a las ocho en punto para ensayar la personificación de Jesús, algunos de sus compañeros ya esperan el momento de comenzar, la ausencia de algunos otros es la que yace en la explanada del templo.

Según Julián García Hernández, incluso entre la lluvia y las largas horas de la noche –12 de la noche en días pasados–, no paran de ensayar este acto de fe.

Participar en esta puesta en escena de la crucifixión de Jesús, en donde el dolor y el sufrimiento son la representación constante de lo que sufrió, para Julián tiene un significado especial, ya que “es para reflexionar sobre mi pasado que he hecho y tener presente que estoy viviendo todavía con salud y todo, y eso es lo que más representa para mí, un gusto, personificar el papel de Jesús”.

Desde su punto de vista, participar en la escenificación de la Pasión de Cristo era algo irrelevante. Su acercamiento se debió a una colecta de limosnas a través de la cual se envolvió en las actividades litúrgicas, actuando como el antagonista de la historia –Judas Iscariote–, posteriormente solicitó el papel principal con el que se ha involucrado los últimos tres años.

“No me gustaba participar pero por medio de los mismos encargados me pidieron que les ayudara a hacer unas colectas para los ángeles (los niños que les cantan a las imágenes) para juntar una limosna y sobre de eso me dijeron que necesitaban personal porque no se completaban y yo con todo gusto voy a participar.

“Saqué otros personajes antes, como por ejemplo el que acusa a Jesús. El segundo también volví a participar, un año dejé de hacerlo pero al siguiente solicité el papel de Jesús y con todo gusto me lo dieron”.

Al observar las cruces con las que cargarán tanto Julián representando a Cristo como los personajes de Dimas y Gestas (ladrones que estaban crucificados junto a Jesús), pareciera ser que la fe es la que los envuelve en su velo de sufrimiento, cansancio, sed; pero al mismo tiempo sentimientos y emociones que Julián no puede describir. Él simplemente entra en su papel.

“No hay palabras para describirlo, la forma que se siente, sino simplemente yo me meto al personaje y me olvido de todo. Trato de hacer mi papel lo mejor que pueda”, consideró.

Rescatar la tradición, misión de Julián

Según Julián, en la localidad de Santa María Magdalena por más de 50 años se ha tenido la participación y la escenificación de la Pasión de Cristo, no obstante con el paso de los años, ha disminuido el entusiasmo de los fieles por presenciar este acto de fe que une al catolicismo.

“En años pasados teníamos la plaza completa de gente, ahora ya es menos pero como le digo ya hay muchas partes donde se personifican y pues ahora se reparte la gente para todos rumbos y prácticamente yo le comento que sí se quería perder la tradición porque nos faltaba personal para levantarlo, pero ahora todos los compañeros pueden”, aseveró Julián, el ‘Cristo’ de Santa María Magdalena.

“Fueron tres años consecutivos, después dejé de participar por ciertos motivos, cosas que a veces pasan en la familia, vuelvo a pedirlo y (…) nuevamente me llena de mucha satisfacción al volver a participar con mis compañeros”, precisó Julián junto a con sus compañeros están buscando rescatar esa tradición en su localidad, generar ese interés en la juventud, que se involucren en la Pasión de Cristo, generar la reflexión y la unión entre las familias.

Es por eso que Julián exhortó a que “reflexionen y que nuestra tradición no debe perderse, son muchos años lo que se ha escenificado aquí (más de 50), que se ha participado”.

“A mis compañeros les pediría que se acerquen para no dejar perder la tradición, es lo más grande que tenemos aquí en nuestra vida para reflexionar todo completo, de darle un mensaje a la gente de amor, a la gente que nos viene a ver (…)

“Las familias deben de estar unidas, yo creo que eso es lo más importante en una familia, amor, el bienestar de todos, a veces el dinero no es todo, sino que esté unida la familia completa hace la fuerza”, concluyó.

 

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba