Profesoras no se rindieron ante “cese ilegal” por reforma educativa
Las docentes han logrado salir adelante con el trabajo en otras áreas, como una lonchería, venta de artesanías, repostería, ayudar en tareas domésticas o quehacer, vender maquillaje por encargo, servicios de cuidar niños y asesorías personales
Una experiencia difícil, interesante y muy significativa, fue el resumen que docentes cesadas por la reforma educativa de Enrique Peña Nieto ofrecieron sobre el tiempo que han vivido sin empleo; algunas hostigadas pero siempre en pie de lucha, remarcaron. En el caso de Noelia Méndez, lleva un año y 7 meses desde que perdió su trabajo como docente.
La profesora externó que vivieron diversas experiencias y valores que las unieron en esta causa. “La lucha para mí significa apoyo, cambio, transformación, amor a la patria y dignidad humana”, dijo, refiriéndose como “autogestiva” la causa que las envuelve y que, enfatizó, sin estos principios sería imposible.
No obstante, a pesar del panorama difícil, las implicadas han logrado salir adelante este tiempo con el trabajo en otras áreas; como una lonchería, venta de artesanías, repostería, ayudar en tareas domésticas o quehacer, vender maquillaje por encargo, servicios de cuidar niños y asesorías personales.
Al igual que Noelia, hablaron otros docentes que no estuvieron de acuerdo con la reforma educativa promulgada en la pasada administración federal por diversas cuestiones; entre ellas una evaluación docente “punitiva” que condicionaba su permanencia laboral a un examen, además de un cuestionable modelo educativo.
Están a la espera de volver a las clases, pues anteriormente habían asegurado que nuestra entidad sería la primera en reinstalar a los profesores despedidos por esta situación (Tribuna de Querétaro, 913). Como refirieron en aquella ocasión, queda pendiente el pago de salarios caídos; mismos que confiaron en que les serán entregados una vez modificada la ley.
Gastos mayores
Aun así, el cubrir el sueldo de la docencia por oficios no es suficiente. Las educadoras hablan de las personas que dependen de ellas y cómo el ser cesado obstaculiza el proveer sus hogares de los bienes necesarios. Angélica Bautista sostuvo que, además de mantener a dos hijos, debe hacerse cargo de su madre, quien es discapacitada: “Mi mamá tiene una situación de discapacidad. Finalmente tengo que estar a cargo de ella (…) Mi situación ha sido un poquito variada en cuanto poder autofinanciarme”. La educadora expresó que para obtener ganancias ha trabajado en distintos rubros, desde trabajar en una cooperativa escolar hasta en ventas vía Internet, con la finalidad de solventar a su familia.
Todas las docentes tienen a una persona o más que dependen directamente de sus ingresos, lo que impide que —a consecuencia de un cese que ellas calificaron de ilegal— el desarrollo de sus hogares sea pleno. “No fue un cese legal, fue un momento donde la reforma se había detenido porque se estaba haciendo de manera punitiva” afirmó la también docente cesada Genoveva Rodríguez.
La profesora lleva aproximadamente un año 7 meses fuera de las aulas. “Una reforma va a funcionar cuando la hagan unos verdaderos docentes” sostuvo la maestra, quien recalcó que la actual reforma carece de una parte pedagógica con el objetivo de un aprendizaje integral de los alumnos.
Esperanza, lo que muere al último
Como reflexión final, las profesoras consideraron que hay que tener esperanza en el nuevo gobierno federal en cuanto a la resolución de este conflicto. A pesar de las adversidades, confiaron en el presidente Andrés Manuel López Obrador, sus promesas de campaña de derogar la reforma educativa y el apoyo en su totalidad a la educación.
El 21 de marzo se presentó una iniciativa para la derogación de la reforma educativa; que contempla el desparecer el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), eliminar las evaluaciones punitivas a docentes y con ello la reinstalación de los profesores cesados reacción de la reforma misma.
En otros temas además de reinstalarlos y volver a sus puestos de trabajo, la enmienda constitucional también busca que se respete y promueva la autonomía universitaria y preparar para la vida a los alumnos mexicanos con capacidades cognitivas, socioemocionales y cívicas.


