Querétaro revive la magia de los Beatles entre himnos psicodélicos y amor

Una vez más, la Beatlemania se sintió fuerte en la ciudad de Querétaro. Fans de todas las edades se reunieron para el gran cierre del festival anual, Antologías de los Beatles, un homenaje a la banda legendaria con sus mejores tributos. El show principal y final de la noche estuvo a cargo de Grupo Morsa, una de las mejores bandas tributo a The Beatles del mundo, con casi 40 años de trayectoria.
El concierto empezó con la energía de los primeros años de The Beatles. Grupo Morsa hizo vibrar al público con clásicos como And I Love Her, Love Me Do, y canciones llenas de ritmo como Hey Bulldog, Revolution 1, Get Back, Don’t Let Me Down y Ob-La-Di, Ob-La-Da.
Tras una pausa, el telón se abrió para una gran sorpresa. Los músicos de Grupo Morsa regresaron al escenario vestidos con los uniformes de colores del álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band. Esta segunda parte se enfocó en la etapa más hippie y experimental de la banda, ahora con el acompañamiento de la Orquesta de Buckingham.
Con la orquesta en escena, el concierto subió de nivel. Los asistentes disfrutaron de un recorrido por la era psicodélica, tocando canciones como Strawberry Fields Forever, Got to Get You into My Life, Eleanor Rigby y la grandiosa A Day in the Life. También sonaron baladas atemporales como Yesterday, los himnos Here Comes the Sun, Something, Hello, Goodbye, el infaltable Yellow Submarine, y el momento cumbre con Hey Jude.
La noche aún tenía sorpresas. La cantante Paty Corral subió al escenario como invitada especial, cantando una emotiva versión de Let It Be, además de Golden Slumbers, Love Me Do y un tema de John Lennon, Imagine.
A los gritos de «¡Otra!», por parte de un público completamente emocionado, la banda intentó despedirse con la potente Live and Let Die. Pero el público, que no paraba de gritar y aplaudir, pedía más.
Finalmente, Grupo Morsa decidió tocar una última canción. El gran final llegó con All You Need Is Love, despidiendo el show con un mensaje que fue más allá de la música: lo importante es el amor y compartirlo con los demás. Una noche épica donde Querétaro celebró con pasión el legado vivo de The Beatles.




