DestacadasInformación

Querétaro sin inventario de árboles: plagas, talas y falta de transparencia

En el municipio de Querétaro no existe un censo actualizado del arbolado urbano ni un diagnóstico claro sobre su estado de salud. La ausencia de datos oficiales impide conocer cuántos árboles hay, cuáles están enfermos y cuántos han sido retirados en los últimos años. La Secretaría de Medio Ambiente municipal fue consultada sobre este tema, pero no ofreció respuesta a las solicitudes de información.

Retiro de árboles y falta de datos

Especialistas como Ricardo González, líder de la organización ambientalista Sheriff Verde, y el licenciado en Geografía Ambiental Jorge Ibares, mejor conocido en redes sociales como Geografía en Viz, advierten que el estado fitosanitario del arbolado es preocupante, ya que proliferan plagas como el muérdago y la cuscuta, además de hongos en suelo y troncos que debilitan especies en corredores como la Alameda y colonias como Carretas y Bosques del Acueducto; aunque en la periferia ha habido un aumento de plagas en el arbolado, ya que muchas especies no son endémicas de Querétaro.

Aunque notas periodísticas mencionan que se han retirado alrededor de 4 mil ejemplares en tres años, no se sabe con certeza si fue por plagas, sequía o riesgo de caída, ni cuántos fueron compensados con nuevas plantaciones. “No hay información actualizada de los retiros y, por ende, tampoco tenemos el conocimiento de cuántos árboles se han compensado por esos retiros.”, denunció el ambientalista Sheriff Verde.

Podas apresuradas y el presupuesto insuficiente

El presupuesto destinado al saneamiento es considerado deficiente. Para la Alameda se asignaron 1.6 millones de pesos, pero no está del todo claro si cubre diagnóstico, eliminación de plagas o mantenimiento integral. “No se sabe si solamente fue un presupuesto destinado porque fue el único presupuesto que se logró; falta esa información a detalle por parte de la autoridad”, advirtió Sheriff Verde.

El municipio contrata varias empresas para poda alta, intermedia y baja, además de mantenimiento de camellones y nodos. Sin embargo, los especialistas señalan que las podas suelen hacerse “rápido y sin diagnóstico técnico”, lo que agrava el debilitamiento del arbolado.

Uno de los proyectos de Jorge Ibares, con el apoyo constante de la ciudadanía, tiene un grupo para reportar árboles con muérdago, ejemplares en banquetas y podas mal realizadas, buscando presionar a las autoridades para que actúen con mayor rigor, y ser ellos quienes están monitoreando el arbolado.

Talas en proyectos federales

La tala de árboles por obras federales, como el tren de pasajeros, ha generado indignación. Se han retirado ejemplares de más de 80 años sin mostrar permisos ni manifestaciones de impacto ambiental.

El especialista en geografía Jorge Ibares coincidió en la falta de claridad, “No hay mucha transparencia respecto a si se van a trasplantar los árboles que se han estado destruyendo tanto en las obras federales como en las del tren de pasajeros. y dónde las están trasladando, necesitamos más información sobre qué zonas van a reincorporar esas especies. Además, no todas las especies que se cambian sobreviven, la tasa es baja, entre 45% y 65%”.

A esta preocupación se suma la exigencia del ambientalista Ricardo González, quien subrayó la falta de respuesta de las autoridades federales, “Sí SEMARNAT nos diera la manifestación de impacto ambiental, podríamos saber la compensación de árboles, los trasplantes realizados y las especies nuevas. Sin embargo, llevo meses pidiendo esa información y lo único que me ofrecen es una mesa de trabajo futura, mientras los árboles siguen siendo talados”.

Ciudadanía y mapeo participativo

Colectivos ambientales impulsan el mapeo participativo como herramienta para documentar plagas y riesgos. “El mapeo participativo me ha ayudado muchísimo a que las personas quieran saber cómo levantar la información y cualquier persona lo puede hacer, no necesitas ser experto en geografía […] ya tenemos muchísima información para entregarle a las autoridades, pero ya depende justamente de ellos y no de nosotros ese trabajo”, comentó Jorge Ibares.

La propuesta busca fortalecer la colaboración entre autoridades, académicos, especialistas y vecinos, pero advierten que, sin presupuesto y voluntad política, los árboles seguirán muriendo sin atención.

El arbolado urbano de Querétaro es un patrimonio ambiental que provee sombra, oxígeno y equilibrio ecológico. Sin inventario, sin transparencia en las talas y con presupuestos insuficientes, la ciudad enfrenta el riesgo de perder árboles centenarios mientras las campañas de reforestación no logran compensar la pérdida.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba