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Régimen que cambia de color, pero no de resultado

John Ackerman habló acerca del cambio inexistente entre el PRI y el PAN, ya que ambos gobiernos parecen ser un pacto entre élites y no presentan diferencias

Por:Mánelick Cruz Blanco

“El cambio del PRI al Partido Acción Nacional no ha sido otra cosa que la continuidad del autoritarismo y la dictadura perfecta”, aseveró John Ackerman, Investigador de la universidad Autónoma de México, en la presentación de su libro El mito de la transición democrática. Nuevas coordenadas para la transformación del régimen mexicano.

En la conferencia llevada a cabo en la explanada de Rectoría de la Universidad Autónoma de Querétaro, el pasado 4 de febrero, realizó un análisis crítico de la evolución del Partido Revolucionario Institucional, relatando desde su origen como Partido Nacional Revolucionario en 1929, su transformación en Partido de la Revolución Mexicana en 1938 y finalmente el cambio a su nombre actual en 1946.

Sobre ello, sacó a relucir a los personajes involucrados en esta evolución, como Plutarco Elías Calles fundador del PNR y Lázaro Cárdenas del Río como transformador en el PRM. Además, enfatizó que este partido gobernó hasta el año 2000, cuando la oposición llega de la mano de Acción Nacional a la presidencia de la República, sin embargo, aseguró que no se registraron cambios.

“En el 2000, se vivió una alternancia en los partidos, pero eso ya existía durante los sexenios del PRI. Se tenía un sistema de péndulo: pasaban de un presidente más populista a uno más liberal; había flexibilidad en el sistema”, comentó el analista político.

En entrevista para TVUAQ, Ackerman aseguró que la “supuesta transición” que se ha vivido en México, no implica necesariamente un cambio en la forma de gobernar y agregó que “seguimos en la misma lógica de caciquismo, de amiguismo de impunidad, de privatización” en la que no han ganado los ciudadanos, sino los políticos.

Para Ackerman, la transición del PAN en el 2000 no significó que éste partido “tomara el control del Estado Mexicano” sino que hubo “un pacto entre las élites” el cual se reflejó en el regreso del PRI al poder en 2012. “Lo peor es que en el año 2012 no solamente regresa el PRI al poder, sino que llega a ocupar Los Pinos el grupo de exgobernadores feudales”, agregó.

Destacó además que estos exgobernadores, que ahora desempeñan cargos en el gabinete presidencial, representan “la parte más retrógrada, antigua -por mucho que sean jóvenes técnicamente- del PRI. ¿Quién es Peña Nieto, Chuayffet, Osorio Chong, Pedro Joaquín Coldwell? Todos son exgobernadores de estados que jamás han tenido una alternancia siquiera”.

Esto, recalcó, fue posible al pacto que hizo el PAN “en sus primeros días” como administración federal con el PRI, “incorporando al gabinete a destacados priistas, que “permite fomenta el poder de estos gobernadores feudales. Lo que decíamos, este gabinete, Peña Nieto mismo, son gobernadores feudales, pero ahora todo México es un gran país feudal. Eso es lo triste, que ahora estamos peor que antes”, concluyó.

Acentuó que la situación en la actual administración “está peor que antes” comparándola con la administración del panista Felipe Calderón, quien “convirtió el país en un baño de sangre. La represión directa, la corrupción, el cinismo de poder está peor y además tenemos las mismas muertes que antes, tenemos la misma guerra fallida, no contra las drogas sino, contra la población mexicana”.

El PRD se pudrió; Morena, una esperanza

Al hablar sobre la oposición, Ackerman aseguró que el PRD, antes el partido de oposición “más progresista” e importante, terminó “pudriéndose por una cuestión de burocratismo y oportunismo” y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), uno de los movimientos sociales más importantes del siglo XX, terminó “aislándose y volviéndose muy sectario. Mira quién es hoy el gobernador de Chiapas”, recordó.

En ese sentido, aseguró que en Morena se tiene una “oportunidad que debemos aprovechar” para llenarlo de contenido ciudadano. Aunque reconoció que es “la misma esperanza que la del PRD en el 89”, ésta última fue traicionada y derrotada. “Debemos aprender justamente de esos últimos 30 años para no repetir esa historia”, insistió.

De igual forma, subrayó que las izquierdas y la sociedad civil no deben pelear por “lápices ni gomas” o por “diferencias teóricas legítimas”.

“Creo que hay que debatirlos y yo creo que hay momentos para decidir cargos y repartos de posiciones, pero en lo que debemos concentrarnos es en el gran espacio que es el articular alianzas y caminar juntos a favor del país”, agregó.

Concluyó que se debe aprender a superar “oportunismos o sectarismos” para generar un “bloque histórico”, citando al teórico italiano Antonio Gramsci, que sea capaz de cambiar al país. “Suena sencillo y suena lógico, es lo que tendríamos que hacer como mexicanos, pero no es el caso, hoy todo está en función de intereses ajenos externos. Tenemos que recuperar nuestra soberanía, nuestra democracia”, aseveró.

En este contexto, y con miras al 2018, consideró que las candidaturas independientes son una “salida fácil y falsa” porque éstos son individuos con mucho dinero.

“Realmente el tema ahí es un desprecio para la política. Y lo que necesitamos en México no es seguir el camino de los Estados Unidos”, sino seguir el de Latinoamérica que “es seguir la idea de la construcción de un partido-movimiento” que logre cambiar la manera en que el poder se maneja.

Finalmente, aseguró que nuestra Constitución “es revolucionaria y hacerla cumplir no es cosa simple, tiene que ser una conquista social, no sólo ganar las elecciones sino formar este bloque histórico y su momento social. Es una gran ventaja que tenemos y hay que luchar por hacerla real”, recalcó.

La presentación contó con la participación de Gonzalo Guajardo González, titular de la Dirección de Vinculación Social de la UAQ, y los titulares de la Asociación Consenso por Querétaro A.C, los maestros Agustín López Guerra y Celia Cedeño Ruiz, quieres organizaron esta actividad, además de la líder del SUPAUAQ Rosalba Flores Ramos y Magali Elizabeth Aguilar Ortiz, secretaria de Extensión de la UAQ.

John Mill Ackerman Rose Molino es doctor en Sociología Política por la Universidadde California, Santa Cruz. Es profesor en el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México y vicepresidente de la Asociación Internacional de Derecho Administrativo, además es columnista en varios medios de comunicación, tanto nacional como internacional, donde destacan el semanario Proceso y el diario La Jornada.

 

 

 

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