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Sale Marcos Aguilar por la puerta de atrás

Marcos Aguilar reconoció “con toda la humildad” que algunas decisiones y obras causaron molestias e incomodidades. Sin embargo, aseguró que nunca fue su intención y que su única pretensión fue hacer de Querétaro “la mejor ciudad del mundo”.

En medio de un fuerte dispositivo de seguridad, y sin importar que era una sesión pública de cabildo, Marcos Aguilar Vega rindió su tercer y último informe de gobierno. Dicho operativo incluyó perros, elementos con armas largas y un cerco en la calle Saturnino Suárez (detrás del Centro Cívico) que impedía el acceso al edificio si no se estaba registrado en la lista.

El discurso duró poco más de 40 minutos, y lo recitó frente a los regidores del Ayuntamiento y cerca de 100 personas. Entre los asistentes estuvieron políticos locales como el exalcalde Manuel González Valle; el líder local del Partido Acción Nacional (PAN), Miguel Torres Olguín; así como los miembros de su gabinete. Un contraste respecto a los actos de años anteriores.

En el más corto de sus informes, que se dio “con austeridad republicana para atender el ejemplo que se está dando a nivel nacional”, como aseguró unos días antes, Aguilar Vega recordó momentos emblemáticos de su administración (aunque omitió otros) y aseguró “haber dejado huella profunda” en Querétaro.

Además, el también diputado federal electo por la vía plurinominal, aseguró que daría a conocer el costo de la campaña publicitaria del informe, esto a más tardar el 5 de agosto. Dicha campaña se tituló “Por Amor a Querétaro” y, como reconoció el mismo alcalde, implicó que “en los espectaculares se están difundiendo los resultados que ha realizado la administración y que tienen un alto impacto social”.

Entre lo que se promocionará hasta el 5 de agosto está la planta tratadora de residuos sólidos, la ampliación de avenida de la Luz, el sistema de bicicletas compartidas, las luminarias y “la nueva y moderna Alameda Hidalgo”.

Siempre estuve consciente del costo político

En su discurso, Aguilar Vega se dijo consciente de que “innovar representa en muchas ocasiones un costo muy alto para quien promueve el cambio”. Pero aun así, decidió “emprender esta transformación”, porque, consideró, “era más importante para las familias de Querétaro que cualquier otro cálculo político”. Asimismo, aseguró que la capital del estado es, al final de su trienio, “una ciudad más humana, más segura, con mayor movilidad, con mayor desarrollo y con un gobierno mucho más abierto y transparente”.

El costo político se reflejó en las pasadas elecciones del 1 de julio, donde Aguilar no fue escogido por su partido como candidato para el Senado o la reelección. Marcos Aguilar triunfó en 2015 con el 50 por ciento de los sufragios, lo que representó poco más de 172 mil votos. Sin embargo, tras su administración, el abanderado de su partido, Luis Bernardo Nava Guerrero, apenas alcanzó el 35 por ciento, y quedó a menos de un punto de diferencia de su contrincante más cercano, Adolfo Ríos García, de Encuentro Social (PES) y Morena.

En ese sentido, Marcos Aguilar dijo respetar “el juicio de la ciudadanía” sobre su gestión e invitó a la habitantes de la ciudad a que “la consideración que se haga” de su administración “no sea con base en una obra” solamente. “Como lo han escuchado, existen muchos logros y espero que el saldo final y la profunda transformación que se hizo para mejorar Querétaro sea lo que se evalúe”, solicitó Aguilar Vega.

Además, el alcalde aseguró que “no hubo momentos de descanso”, pese a que se fue de licencia los tres meses que duró la campaña electoral. Asimismo, agradeció específicamente a “los ciudadanos de Querétaro que saben y entienden que este trabajo se hizo pesando en ellos”.

También reconoció “con toda la humildad” que algunas decisiones y obras causaron molestias e incomodidades. Sin embargo, aseguró que nunca fue su intención y que su única pretensión fue hacer de Querétaro “la mejor ciudad del mundo”.

Por otra parte, replicó a “quienes mencionan que en este gobierno no se escuchó a los ciudadanos”. Aseguró que él ha sido “el presidente municipal que más encuentros sostuvo con la ciudadanía de frente y escuchándolos para tomar decisiones”. En este sentido, recordó la elaboración del Plan Municipal de Desarrollo, los Miércoles Ciudadanos y el programa Jalando Parejo.

Los “logros” y omisiones

El alcalde presumió la “inversión histórica” de 297 millones de pesos en 76 obras sociales, los 38 millones de pesos para la construcción del Centro de Salud Menchaca Norte, los programas Jalando Parejo con el Adulto Mayor y No Les Des, Apóyalos, los programas de becas y hasta un apoyo de 52 millones de pesos a la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) y otras instituciones de educación superior.

También las actividades culturales que se promovieron en su administración, como el Hay Festival. En el tema de seguridad mencionó el programa de alcoholimetría Tómate la Vida en Serio y la creación de la carrera de Técnico Superior Universitario para Policías.

Asimismo, recordó la polémica “recuperación de la Alameda Hidalgo para las familias queretanas”, aunque olvidó mencionar el desalojo con policías municipales de los comerciantes que estaban instalados ahí. También olvidó mencionar que ya venció el plazo definido en 2017 por un juez federal para la reinstalación de comerciantes.

En materia ambiental recordó la ampliación de las rutas de recolección de basura, aunque no mencionó la controvertida concesión a Red Ambiental, que causó un colapso en la ciudad durante sus primeros días. Asimismo, reconoció la inversión privada de 300 millones de pesos para “la planta de tratamiento y separación de residuos más grande de América Latina”.

Finalmente, omitió mencionar la erogación casi 14 millones de pesos para la construcción de cinco estatuas del paseo Santiago que cuentan con bases iluminadas.

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