Información

Santiago en el cerro del Sangremal, mito que legitima la conquista: Ana Cecilia Figueroa

“Los especialistas señalan que la historia de la fundación de Querétaro no es más que el proceso de legitimación de una conquista, en donde intervienen elementos divinos… que mediante una función política y social cumplen precisamente con un proceso de legitimación”, resaltó Ana Cecilia Figueroa Velázquez, historiadora y licenciada en periodismo y comunicación por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

A una década de que se cumplan 500 años de la fundación de la ciudad de Querétaro, donde de acuerdo con la historia oficial se reconoce el 25 de julio de 1531 como la fecha en que se llevó a cabo una gran batalla en el cerro del Sangremal entre indios chichimecas belicosos y otomíes en alianza con españoles, donde estos últimos buscaban conquistar el territorio de la actual ciudad de Querétaro. En esta batalla aparece el Apóstol Santiago con una cruz en el cielo, de tal manera que los chichimecas se rindieron ante tan esplendorosa aparición, aceptando la conquista. Es así como esta historia de fundación que ha sido denominada un mito que se encuentra plagado de paradojas.

En entrevista con Tribuna de Querétaro la vicepresidenta de la Asociación Mundial de Mujeres Periodistas y Escritoras en Querétaro señala que pareciera que el ser humano no puede vivir sin el mito el cual tiene sostén en determinados hechos históricos donde estos se “aderezan o adornan” con determinados símbolos para cumplir una función social y política.

La también catedrática en historia de la facultad de Filosofía de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), quien hace referencia a autores como Antonio Rubial, investigador de la UNAM y a José Ignacio Urquiola, señala que existe evidencia histórica de fuentes que datan de a mediados del siglo XVI donde es posible revisar que no existen indicios de la emblemática lucha en el cerro del Sangremal, ya que será hasta mediados del siglo XVIII, a más de 200 años de la supuesta lucha cuando se hablara de la misma. 


TQ: Tribuna de Querétaro.

ACF: Ana Cecilia Figueroa.

TQ: ¿Existe evidencia histórica de cómo se da paso a la conformación del mito de fundación?

ACF: Antonio Rubial García, investigador de UNAM y José Ignacio Urquiola, ambos especialistas en el tema, señalan en sus respectivas publicaciones que no existían documentos oficiales que hablaran de esta batalla o este mito hasta la primera mitad del siglo XVIII. Un ejemplo de ello, es que en uno de los documentos donde no se habla de ello y debió haber sido propicio y conveniente señalar, es en la información de méritos de Fernando de Tapia a mitad del siglo XVI. Solían hacer este documento -el cual se enviaba al rey o al virrey- para dar gratificaciones a quienes ayudaron a la conquista.

De acuerdo con Rubial, una vez que se consuma la conquista Fernando de Tapia hace esta relación de méritos para ser privilegiado, y en esa relación de méritos jamás menciona una batalla, pero habla de que ayudó al proceso de congregación de indios; es decir, juntar a la población indígena que vivía dispersa y reunirla en congregaciones que podemos identificar como La Cañada, Santa María Magdalena, San Gregorio, La Cruz, La Trinidad, San Francisquito y El Tepetate.

Para finalizar el siglo XVI, existe un documento llamado La relación geográfica de Querétaro, con el cual la corona busca reunir información de tierras que han conquistado y mandan a Francisco Ramos de Cárdenas, quein no refiere nada sobre la batalla.Sólo menciona que Conín había poblado unas cañadas de la zona. El etnohistoriador Ricardo Jarillo Hernández y Antonio Rubial hablan del libro Glorias de Querétaro de Carlos de Sigüenza y Góngora, quien a finales del siglo XVII viene a Querétaro e “inaugura” la congregación de Guadalupe, siendo así que Sigüenza y Góngora aprovecha para realizar un reencuentro histórico de Querétaro y tampoco menciona alguna batalla.

TQ: ¿Cuándo se consolida el mito de la fundación de Querétaro?

ACF: Urquiola y Rubial señalan que el mito surge hasta la primera mitad del siglo XVIII, lo ubican exactamente en el año de 1722, y surge hasta que los franciscanos empezaron a tambalearse en su poder porque por mucho tiempo fueron los reyes y los mandamases de estos territorios hasta que viene el proceso de secularización donde el clero diocesano se empieza apropiar de las parroquias.

Es en este contexto cuando a los franciscanos les quieren quitar la parroquia del pueblo de Querétaro, siendo ahí cuando comienzan a fraguar cómo hacer para mantenerla y es ahí cuando empiezan a surgir estos mitos. Urquiola y Rubial señalan incluso que el autor intelectual de este mito es Francisco Javier de Santa Gertrudis, franciscano del colegio de propagación de la fe de la Santa Cruz de Querétaro. Santa Gertrudis es el primero que en la primera mitad del siglo XVIII quien hace alusión a una cruz de piedra y la enlaza con la fundación de la ciudad, en el texto Cruz de piedra y mande la devoción.

El mito debía tener un sustento histórico real, por tanto, toma parte de la narrativa de la relación de méritos de Nicolás de San Luis Montañez, otro personaje que se supone ayudó al proceso de fundación. Es por ello que se da comienzo a la construcción del mito de la fundación de la ciudad, y quien parece consolidar el mito finalmente es Isidro Félix de Espinoza en la también primera mitad del siglo XVIII, quien escribe Las crónicas de los colegios y define al 25 de julio de 1531 como la conquista de Querétaro, dando crédito a Fernando de Tapia en buena parte por la fundación.

De acuerdo con Antonio Rubial, Félix de Espinoza se basó en unos protocolos jurídicos del convento de Santa Clara de Querétaro, donde la fundadora del convento fue Luisa del Espíritu Santo, hija de Diego de Tapia, quien esté a su vez es hijo de Fernando de Tapia, siendo así como el mito termina de consolidarse por intereses políticos y económicos de los franciscanos.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba