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Se niega a extorsión; pierde 7 mil pesos

En Centro Cívico le aseguraron que “los policías son intocables”

Por: Fernando Trejo Lugo / con información de Carlo Aguilar

Debido a un intento de extorsión por parte de un elemento de la Policía Municipal, ocurrido la tarde del domingo 18 de mayo en el Centro Histórico, transitar por la ciudad de Querétaro se convirtió en “una pesadilla” para Héctor del Río Arana (que vive en Puebla), porque tuvo que gastar más de 7 mil pesos en hospedaje, comida y la “remolcada” para recuperar su automóvil, que fue arbitrariamente mandado al “corralón”.

Además, Héctor se tuvo que quedar en Querétaro del 18 al 24 de mayo, dejar “empeñados” dispositivos tecnológicos en lo que juntaba el dinero necesario, y peregrinar por agencias del Ministerio Público y oficinas del Centro Cívico sin que le dieran apoyo a su denuncia.

Tuvo que dejar a su familia y trabajo para darle seguimiento al caso y poder liberar su vehículo. “Me tuve que quedar una semana ahí en Querétaro, luchando para tratar de llegar al fondo”.

Todo comenzó cuando Del Río Arana, su hermano y su cuñada circulaban por Avenida Universidad la tarde del domingo 18. Fueron detenidos por un policía estatal por transitar sin placas. Héctor mostró los papeles, el permiso y los dejaron continuar; se dirigían hacia la Plaza de la Tecnología (Zaragoza casi esquina con Juárez).

Al llegar al lugar, los alcanzó un policía municipal (que llegó en motocicleta azul) y aseguró que el automóvil Chrysler Sebring modelo 95 que conducían arrojaba humo en exceso, motivo por el cual lo tendría que remitir al corralón, a menos que le entregaran una ‘mordida’ de 500 pesos.

“Vengo de paso, nada más vine a encontrar un cargador y ahorita agarro mi camino hacia la ciudad de Puebla y me dice ‘¡No’mbre!, pues esa es la única condición que tienes: si no hay ‘quinientón’, no hay salida’”.

Del Río Arana rechazó la opción planteada por el agente; ante esta situación, en medio de “burlas y risas” el oficial llamó a otros cuerpos policiacos que, al enterarse de la situación, se retiraron para no ser partícipes del acto.

Luego de que se llevaran el auto al corralón, la familia Del Río acudió a dos agencias del Ministerio Público (MP) para interponer una demanda en contra del policía; la respuesta en el MP fue que no podían hacer nada por ellos.

Posteriormente, buscaron el apoyo de autoridades municipales en el primer piso del Centro Cívico. Sin embargo, ahí les comentaron que con una supuesta nueva reforma legislativa, los policías en Querétaro “son intocables”.

“(Una licenciada en Centro Cívico) me dijo que era imposible hacerle algo a los policías, que había una nueva reforma en las leyes, que prácticamente los policías son intocables”.

El afectado quiso interponer una queja ante la Secretaría de Seguridad Ciudadana, donde -acusó- se sintió sumamente incómodo, pues: “me dieron un tarjetón donde puse mi queja y fue como dársela al hermano del señor policía, fue una atención pésima”.

Recibió más apoyo del remolcador que de las autoridades

El residente de la ciudad de Puebla aseguró que su auto se encuentra en ‘perfectas’ condiciones y que el humo que emitía no era tóxico, sino que más bien era vapor por algún tipo de filtración.

Durante la semana que tuvo que permanecer en la capital del estado, Héctor gastó más de 7 mil pesos, entre hospedaje, comida, transporte; además, para seguir resolviendo el asunto, tuvo que empeñar sus celulares y la tableta de su hermano Mario.

“Platicamos nuestro caso y, sinceramente, ya no teníamos el dinero para sacar, para pagar la remolcada, que me estaba cobrando otras cosas que ni sabía, pero hablamos con el señor, que le dicen “toques” -un tipazo, la verdad-, que nos echó mucho la mano; mi hermano le dejo su tableta a cambio del cobro de la remolcada”.

Del Río aseguró que existe una queja interpuesta ante la Secretaría de Seguridad Ciudadana contra el policía que realizó la extorsión.

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