Información

Serrato, el regidor fantasma

Justificante tras justificante, el regidor cumplía con los requisitos mínimos de ley para seguir cobrando su quincena

Por:Víctor Pernalete

Durante el mes de mayo, en pleno fervor electoral, un grupo de personas a bordo de una camioneta con calcomanías del PAN se vio involucrado en un problema con trabajadores de un estacionamiento público localizado en la calle Melchor Ocampo, en el Centro Histórico.

El conflicto se resolvió con los presuntos panistas agrediendo casi hasta la muerte a los trabajadores del estacionamiento.

Los agresores fueron identificados como Rogelio y Juan Antonio Rodríguez Serrato, quienes fueron aprehendidos debido a su probable participación en el hecho bajo los cargos de lesiones y tentativa de homicidio.

Si el apellido le llama la atención, es porque Fernando Rodríguez Serrato es actualmente regidor de la capital queretana, en representación del Partido Acción Nacional.

A partir de entonces, el político queretano se hizo evasivo. Cuando los rumores de que existía una orden de presentación en su contra, por su presunta implicación de manera intelectual en la brutal agresión, Fernando ya no estaba.

Empezaba el mes de julio y el coordinador de los regidores panistas seguía desaparecido. Nadie lo había vuelto a ver en el Centro Cívico, o en la sede del Partido Acción Nacional, ni siquiera en su casa. Nadie, absolutamente nadie, sabía de su paradero.

Su esposa visitó en más de una ocasión la sede del Municipio, tratando de disipar un poco las dudas. Sin embargo, la situación se desbordaba. Pasaban las sesiones de cabildo y el panista no se aparecía.

Justificante tras justificante, el regidor cumplía con los requisitos mínimos de ley para seguir cobrando su quincena, a la distancia, sin siquiera aparecerse por su oficina. La alcaldesa y los panistas del Municipio se limitaban a guardar un silencio incómodo.

Esto hasta que el pasado 28 de agosto, en la séptima sesión de cabildo a la que el regidor no acudía, el priista Pedro Morales Zavala llevó el tema al seno del Ayuntamiento.

Inconcebible que un regidor cobrara dos meses de sueldo sin aparecerse en su trabajo y que además, estuviera presuntamente prófugo de la justicia.

“(Se tuvo) la sospecha de que no iba a asistir, en virtud de que en medios de comunicación estuvo circulando el rumor de que al parecer tenía unas complicaciones de tipo jurídico, y eso es lo que finalmente ha sucedido”, señaló Morales Zavala.

“Lo que hemos tenido nosotros conocimiento es documentos que ha presentado firmados supuestamente por el regidor y que de alguna manera ha manifestado que va a ‘inasistir’”.

El priista, suplente en el cabildo de Braulio Guerra Urbiola, exigió a la mayoría panista salir del letargo de dos meses y tomar acciones contundentes para resolver la problemática de Rodríguez Serrato. A regañadientes, María del Carmen Zúñiga Hernández y sus secuaces, aceptaron enviar el tema a la Legislatura, aunque se negaron a llamar al suplente del regidor.

Y dos meses después…

Tras siete sesiones de cabildo ausente y dos meses de trabajo perdido, finalmente el Ayuntamiento envió el caso de Fernando Rodríguez Serrato a la LVI Legislatura. El viernes 31 de agosto el oficio llegó a la sede del Congreso, y lo que contenía el documento resultó sorprendente.

“Vía un escrito que recibimos, el secretario del Ayuntamiento del Municipio de Querétaro nos solicita iniciar el procedimiento para revocar, suspender o inhabilitar a Fernando Rodríguez Serrato en su calidad de regidor.

“Entre otras cosas, nos hacen ver en el escrito que los justificantes que ha presentado el regidor Rodríguez Serrato no se ajustan a lo que dispone el reglamento interior del Ayuntamiento ni las demás leyes aplicables”, expuso Hiram Rubio García, presidente de la Mesa Directiva de la LVI Legislatura.

De esa manera, y tras siete sesiones de ausencia, el Ayuntamiento queretano aceptó que los justificantes no cumplen con los requerimientos mínimos.

La pregunta sería, ¿por qué tardó tanto tiempo en hacerlo público?

Dos meses de irregularidades y fue hasta que Pedro Morales, regidor de oposición, puso el tema sobre la mesa, y con la presión de los medios de comunicación encima, no quedó más que dar trámite al tema.

Con el tiempo encima

La LVI Legislatura dejará sus funciones el próximo 26 de septiembre, por lo que apenas tiene tres semanas para resolver el trámite del caso de Fernando Rodríguez Serrato, aun cuando el Ayuntamiento queretano tuvo los argumentos necesarios para presentar el caso con un mayor margen de tiempo.

La Comisión Instructora, a cargo del panista Antonio Rangel Méndez, recibió el oficio el pasado viernes 7 de septiembre, por lo que si realizó el trámite de notificar inmediatamente a Rodríguez Serrato para que éste explique a qué se deben las irregularidades en sus justificantes y el por qué de sus reiteradas faltas, el tiempo que establece la ley es de tres días hábiles, así será hasta el martes de esta semana cuando el proceso siga su curso.

Una vez concluido dicho periodo, la Comisión Instructora tiene al menos cinco días y máximo 10 para estudiar el tema y determinar su posicionamiento.

En este sentido, y sólo si los tiempos se acortan al máximo, la comisión podría estar lista para emitir su resolución el martes 18 de septiembre.

Ya con la resolución, el pleno de los diputados tendría que sesionar para aprobar o rechazar la resolución de la Comisión Instructora. De acuerdo a la Ley Orgánica del Poder Legislativo, el último día para sesionar es el 21 de septiembre.

Si la resolución de la comisión fuese suspender, inhabilitar o revocar el mandato a Fernando Rodríguez Serrato (recordar que en la presente Legislatura, dicha comisión no ha sancionado a ningún servidor público) apenas se haría vigente durante la última semana de septiembre, ya que el actual Ayuntamiento entregará la administración a Roberto Loyola Vera el 1° de octubre.

Pueden retirársele los recursos obtenidos

Parece complicado que pueda sancionarse a Fernando Rodríguez Serrato mientras, aún ante la ley, siga ocupando un cargo como regidor capitalino.

Incluso si la Legislatura resolviera el asunto rápidamente, apenas sería durante pocos días antes de que la administración municipal se renueve.

De todas maneras, y en función de lo que resuelva la Legislatura local, podría obligársele al regidor a regresar todos los recursos públicos obtenidos en el periodo de tiempo en el que no haya asistido a trabajar, esto en caso de no acreditar que sus justificantes cumplen los requisitos de ley.

“Adicional a la sanción tiene que ver con lo administrativo o las responsabilidades, podría también solicitarse una sanción de carácter administrativo que tiene que ver con la devolución de las remuneraciones devengadas no justificadas”, afirmó Hiram Rubio García, quien pidió al mismo tiempo al regidor que actúe con responsabilidad y haga frente a la demanda ciudadana de explicar el porqué de su desaparición.

Pedro Morales Zavala, por su parte, indicó que, efectivamente, podría obligársele a Rodríguez Serrato a devolver el recurso obtenido, sin embargo, no estaría esto en manos de la Legislatura, sino del proceso que le inicie el propio Ayuntamiento a partir del documento que emita la Legislatura, o incluso, podrían remitirlo al Tribunal Municipal de Responsabilidades Administrativas.

“Una vez que se tenga esa resolución, ahí ese documento va a servir para que sea el Ayuntamiento el que tome las decisiones. Si es antes de que termine este periodo, inmediatamente el Ayuntamiento tendrá que llamar a sesión de cabildo para que se nombre al suplente. Parece absurdo pero así es.

“Si es después, no significa que no pase nada, es el Municipio quien con ese documento tendrá que iniciar una acción jurídica para que le reclame al regidor por la vía civil o la administrativa lo que estuvo cobrando, toda vez que en términos del derecho sería un enriquecimiento ilícito”.

A la sociedad queretana no le queda más que esperar a que este mes se resuelva un tema que lleva más de dos meses sin solucionarse. Para un ciudadano normal, faltar a su trabajo durante tres días seguidos es motivo para que su patrón pueda tomar la determinación de despedirle.

Para un representante popular como Fernando Rodríguez, que llegó a su cargo gracias a la voluntad del pueblo, con un sueldo y el uso de prerrogativas, dos meses y medio de fuga no suponen mayor problema.

Actualmente son las instancias que forman parte del poder público de Querétaro las que determinaran qué hacer en el caso de Fernando Rodríguez Serrato, el regidor fantasma.

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba