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Sin orden judicial, desalojan Lanas Merino

Sin aviso previo ni la orden de algún juez, elementos de la Policía Municipal de Querétaro, apoyados de empleados de la empresa Transportes Ramírez, desalojaron el predio de las antiguas instalaciones de Lanas Merino, llevándose toda la maquinaria del lugar y desmantelando el campamento de los trabajadores que llevaban más de 10 años en huelga.

La fábrica, ubicada en la colonia San Francisquito, era vigilada por los trabajadores desde que estalló la huelga, en el 2007, pero personas ajenas lograron colarse a las instalaciones durante el cambio de guardias, de acuerdo con la versión de los sindicalizados.

“Llegaron arbitrariamente y a la brava a desalojar la maquinaria y lo que hubiera adentro” aseguró José Luis González Godínez, miembro del sindicato; todo lo ocurrido fue alrededor de las 7 de la mañana.

Los casi 150 trabajadores, organizados bajo el sindicato “Paz y Trabajo”, ganaron en su momento un juicio laboral que los hizo acreedores de la maquinaria de la fábrica, ya que el patrón no contaba los recursos para liquidar los adeudos con sus empleados, los cuales nunca fueron cubiertos.

Cabe destacar que los trabajadores que ganaron la huelga por la vía legal en 2013 tenían en mente crear una cooperativa de obreros. Los dueños de la fábrica tenían como obligación pagar a sus obreros la indemnización correspondiente, lo cual se venía haciendo desde hace cuatro años, hasta que el pasado jueves el dueño con fuerza policiaca tomaron la fábrica.

Sin embargo, pese a ser legalmente los dueños de la maquinaria, los empleados no cuentan con los medios para moverla ni trabajarla, por lo que cayó en desuso y se degradó al punto en que su valor ya no es el mismo que cuando fue embargada, comentó Arturo Urías Vega, ex empleado de Lanas Merino.

Los huelguistas afirmaron que uno de los problemas en su situación es que aquellos obreros que desean buscar empleo en otro lugar no lo consiguen, ya que tienen el antecedente de los más de 10 años en huelga. “te preguntan de qué lugar vienes y dices ‘Lanas Merino’ y no te contratan”.

Para su suerte, gran parte de los trabajadores ya se encuentran laborando, pero siguen sin obtener su indemnización. El miembro del sindicato cuestionó: “¿nosotros dónde quedamos?”, los gobiernos queretanos aseguran paz laboral pero el conflicto tiene ya 10 años.

Antecedentes

La lucha del sindicato inició el 10 de abril de 2007, ese día se acordó el levantamiento de huelga. Seis años después, en 2013, los trabajadores obtuvieron la victoria legal que obligaba a los patrones a pagar indemnizaciones a los trabajadores. Los campamentos del sindicato se situaron en la fábrica ubicada en San Francisquito.

La lucha de los obreros se vio minada por demandas penales, demandas de terminación de trabajo, la cancelación del registro del sindicato, hasta la quiebra de la empresa por parte del patrón, argumento que finalmente no le sirvió.

Son seis años de huelga para alcanzar la indemnización legal –la cual no se resolvería en otros cuatro años- en 2017 fueron desalojados de la fábrica con la orden de que un nuevo dueño había tomado el control de la fábrica. Los agremiados tienen sospechas de que la demanda fue entre patrones; aseguraron que seguirán pendientes “estar a pie de cañón, a pie de fábrica”.

La lucha fue larga y desgastante, afirmó Arturo Urias; durante el transcurso de la huelga una de sus compañeras falleció en el campamento en plena guardia por un derrame cerebral, este hecho en lugar de bajar el ánimo, ayudó a los proletarios a reafirmar su lucha.

El representante legal de los sindicalistas, José Luis González Godínez, puntualizó que “el patrón siempre ha tenido posturas muy alejadas”. Hace tres años se había solucionado el problema: el patrón, frente a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, había dado un cheque como garantía, pero resultó que no tenía fondos.

González Godínez pidió a las autoridades gubernamentales a que se involucren, pese a que el juicio es llevado en la Ciudad de México “repercute por acá en Querétaro”. El sindicato Paz y Trabajo ganó el juicio, pero no se les ha pagado y se les retiró de la fábrica.

Durante el desalojo se presentaron familiares y estudiantes de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), encabezados por Alejandro Ruíz, del Comité de Lucha Estudiantil, quien invitó a alumnos y a la población queretana a sumarse en contra de los abusos de la empresa.

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