Información

Sólo 4 de cada 10 tienen ingresos suficientes, pero muchas carencias sociales

Según el Coneval, la población vulnerable por carencias sociales es aquella población que presenta una o más carencias sociales, pero cuyo ingreso es superior a la línea de bienestar.

En 10 años, Querétaro tuvo un aumento en la población vulnerable por carencias sociales, al pasar de una tasa del 35 por ciento en 2008 a un 38 por ciento en 2018; lo que representa 653 mil 700 personas en la actualidad. De igual forma, hubo un incremento en la población vulnerable por ingresos, pues de 91 mil personas en 2008, la entidad pasó a 133 mil 200 personas en 2018, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) en su último estudio de 2019.

Según el Coneval, la población vulnerable por carencias sociales es aquella que presenta una o más carencias sociales, pero cuyo ingreso es superior a la línea de bienestar. Por su parte, la población vulnerable por ingresos es aquella población que no presenta carencias sociales pero cuyo ingreso es inferior o igual a la línea de bienestar.

Martha Gabriela Rivera, académica de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), resaltó que del 2010 al 2018 ha habido una disminución en la pobreza en Querétaro, pero ha habido un aumento de la pobreza en términos de carencia social; es decir: patrimonio, falta de viviendas, salud pública, servicios educativos. Ante este panorama, llamó a reflexionar qué está pasando esto en Querétaro: “Entonces, yo creo que sí es relevante ser cuidadosos con los números y no dejarnos ir por el dato, como de que ‘ha disminuido la pobreza de hace ocho años para acá’”.

Sueldo no es factor único

La académica dijo que el ingreso no debe ser el único indicador para medir si una persona es o no pobre, sino que también deben de considerarse otros factores: “Si nos vamos a más extremo, hay un estudio reciente de Evalúa que dice que, en realidad, prácticamente el 90 por ciento [de la población] en México son pobres en tanto que tienen, por lo menos, una carencia: Estamos hablando de una carencia en término de patrimonio o de vivienda o de acceso a la seguridad social”.

Bajo esa misma línea, se obtiene que el 52.7 de la población no tiene acceso a la seguridad social en Querétaro actualmente; el 13.9 por ciento tiene carencia social en el acceso a la alimentación; el 12.7 en servicios básicos a la vivienda y el 11.8 a servicios de salud. Además, en Querétaro hay un rezago educativo del 14.8 por ciento de la población; lo que es equivalente a 310 mil 300 personas bajo esta condición.

De acuerdo con el Índice de la Tendencia Laboral de la Pobreza (ITLP), en el primer trimestre de 2019 en Querétaro, la población con ingreso laboral inferior al costo de la canasta alimentaria fue del 31.8 por ciento.

El ITLP permite relacionar el comportamiento del ingreso laboral de las personas frente a los cambios en el valor de la canasta alimentaria; lo que define la línea de pobreza extrema por ingresos: Es decir, el indicador muestra el poder adquisitivo de este ingreso laboral. Si incrementa la proporción de la población con un ingreso laboral insuficiente para adquirir la canasta alimentaria, el ITLP aumenta.

Programas sociales no mitigan pobreza

Respecto a si los programas sociales ayudan a disminuir la pobreza, Martha Gabriela Rivera señaló que eso tiene que ver en cómo se evalúa la pobreza al momento de llevar a cabo una política de esta clase, pues no necesariamente hay resultados positivos: “A veces, estas políticas focalizadas generan tensión en los contextos de intervención, porque no todos tienen acceso a esos programas; lo que genera cierto conflicto entre los beneficiarios y los no beneficiarios”.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba