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Subjetividades políticas juveniles de paz en Bogotá

Psic. Flor Almendrales Gil

*Docente de la Universidad del Magdalena, Colombia

PARA DESTACAR: El Colectivo se une a las propuestas de las nuevas generaciones que rechazan la cultura de violencia a la que ha sido sometida la sociedad colombiana. La investigación centra su objetivo en el análisis de prácticas que configuran la subjetividad política de paz juvenil de los jóvenes que usan como herramienta principal su cuerpo.

El Colectivo sin Fronteras surge de la Iniciativa Local de Paz (ILP), promovida por el Secretariado Nacional de Pastoral Social y la Fundación Instituto para la Construcción de la Paz (Ficonpaz) a partir de la iniciativa de un profesor para modificar las prácticas violentas y los altos índices de embarazos en adolescentes.

Se inicia en la Institución Educativa Distrital de Bogotá, Clemencia Holguín de Urdaneta (IED), ubicada en la Localidad Rafael Uribe Uribe. La metodología se basa en la interpretación del cuerpo como la voz que les permite descubrirse como sujetos activos de una comunidad y proyectar su subjetividad política

En el Colectivo sin Fronteras participan jóvenes que actúan de forma independiente y que comparten de forma pública la expresión de diferentes formas sus subjetividades por medio del cuerpo como: teatro, performances, plantones o marchas. El Colectivo se une a las propuestas de las nuevas generaciones que rechazan la cultura de violencia a la que ha sido sometida la sociedad colombiana.

De esta forma, el proyecto se considera innovador en la construcción de subjetividades políticas orientadas hacia la cultura de paz. La investigación centra su objetivo principal en el análisis de prácticas que configuran la subjetividad política de paz juvenil de los jóvenes del Colectivo Sin Fronteras, usando como herramienta principal su cuerpo.

El artículo se propone responder a ¿Cómo se configura la subjetividad política de paz de las y los jóvenes del Colectivo sin Fronteras al utilizar el cuerpo como herramienta y canal de expresión?  Algunos integrantes del Colectivo opinaron sobre sus aportaciones a la paz: “por medio de la expresión y dando a entender a otros cómo se pueden formar comunidades”, “con distintas formas de incidir en el contexto y con el rol activo que se tiene en las marchas, plantones, performances y respetando al otro”. (Entrevista in situ, septiembre, 2014).

Las experiencias vividas como grupo han permitido consolidar una identidad colectiva que se refleja en el fortalecimiento de las identidades individuales. El grupo se ha posicionado en diversos escenarios culturales, políticos y educativos, de manera distintiva y reconocible. En estos espacios confluyen con otros grupos, destacando la identificación de formas de comprensión y realización de una convivencia pacífica, el descubrimiento de su sexualidad y las formas de relacionarse.

Así mismo, se enfatiza el ejercicio del reconocimiento de sus derechos sexuales y reproductivos. Se puede mencionar que este Colectivo está motivado con el cambio de paradigmas como son: el abrazarse con un hombre, saludarse en la mejilla y otras acciones que se vuelven cotidianas en su ejercicio de comprenderse como sujetos.

Entonces, a través de las manifestaciones corporales, el Colectivo encuentra un canal que constituye una forma de expresión y constitución de sus subjetividades, interpretándolas como distintas formas de resistencia a las manifestaciones de violencias que ha sufrido el país y que cada integrante, de manera individual, percibe de los entornos donde confluyen.

Las subjetividades políticas cobran relevancia en el contexto escolar y extraescolar, donde se exponen y materializan por medio de la utilización del cuerpo, como el medio de transmisión de los nuevos paradigmas, como las nuevas masculinidades y los cambios de concepciones arraigadas del patriarcado.

En esta investigación se utilizó la metodología de la Sistematización de Experiencias, empleando un lenguaje ampliamente descriptivo, permitiendo retomar relatos de los integrantes con su voz propia, propiciando identificar la evolución de sus propias experiencias y analizar sus transformaciones.

Por otra parte, a través de esta metodología se comenzó a observar los contextos que incidieron en los procesos e interacciones de las experiencias vividas por los jóvenes, se reconocieron las prácticas del Colectivo y se tuvieron en cuenta las relaciones con otros grupos e instituciones, evaluando la influencia en su desarrollo. Posteriormente se construyó la línea del tiempo de las acciones del Colectivo; a partir de este ejercicio se buscó reconstruir la lógica de la práctica, consiguiendo de esta forma que los jóvenes y las jóvenes pensaran en sus avances y logros. Esta información se recopiló por medio de talleres donde los jóvenes socializaron su experiencia. Además de la reconstrucción histórica y la narración de sus acciones, la sistematización ha requerido de procesos analíticos, donde las experiencias son interpretadas y cuestionadas a través de categorías, interrogantes y análisis del contexto.

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