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Sufre Querétaro déficit de médicos y recursos

Foto: Gabriela Lorena Roldán

Por: Mariana Chávez

“La paciente de 83 años de edad ya huele mal y tiene siete días que no pasa a quirófano porque no tenemos el material. Ya ha de estar séptica”, reporta el personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

 

El traumatólogo no puede operar a la señora, cuyo nombre no fue revelado, porque no tiene las placas y las prótesis que requiere para atender la fractura de cadera que sufrió por una caída.

Los pacientes que requieren de atención del médico especialista por vez primera, obtienen la cita dentro de tres o seis meses, o hasta en un año por falta de profesionistas en las áreas de angiología, alergología, reumatología, oncología, urología, ginecólogos, anestesiólogos, pediatras e internistas.

Personal de enfermería y de asistencia médica del Hospital del IMSS trabajan con frustración. El retraso de la atención de los médicos especialistas genera complicaciones en el padecimiento del ciudadano y no pueden hacer nada.

Como ejemplo señalaron que cuentan con un solo alergólogo para toda la población derechohabiente del IMSS. Ello implica, que si el paciente requiere de la atención, obtiene la cita para ver al médico dentro de cuatro meses.

Al acudir a la cita se es valorado y se vuelve a ver al especialista dentro de seis meses sólo para revisar el resultado de los estudios y recetar el tratamiento médico.

Durante el periodo entre que el paciente recibe la primera cita para la consulta y obtiene el tratamiento, ya enfrenta complicaciones en su salud. Por ejemplo, un niño que presenta síntomas por alergia, se complica a asma o bronconeumonía.

Al realizar un sondeo entre pacientes, personal médico y administrativo del IMSS, ISSSTE y Servicios de Salud del Estado de Querétaro (Seseq), los informantes –quienes solicitaron el anonimato– coincidieron en señalar que el desfase de tiempo con que son atendidos, es por el reducido número de especialistas, que a su vez, tienen que atender en promedio 28 enfermos por turno –seis horas y media– y no se dan abasto ante la demanda.

En el IMSS, los médicos especialistas dan consulta sólo dos o tres días de la semana, porque el resto, lo dedican a realizar cirugía o revisar a los que están hospitalizados, lo que complica la falta de atención para los que buscan una cita de vez primera, y para los que ya están en tratamiento.

La señora María N. tiene lesión en un pulmón. Ya tiene tratamiento, pero ve al médico especialista una vez al año, y es sólo para que obtenga el tanque de oxígeno que requiere para la nebulización.

Aunado a ello, en algunos casos los médicos se ausentan, lo que implica la reprogramación de las citas, aunque algunos son reemplazados por médicos que tienen conocimientos afines a la especialidad. Por ejemplo, si faltó el neurólogo, lo suple el médico internista o el psiquiatra.

 

Necesitan 200 mdp, pero presupuesto de la Secretaría de Salud es de 19 mdp

La Secretaría de Salud del gobierno encabezado por el priista José Calzada Rovirosa carece del presupuesto para afrontar el déficit de médicos especialistas en la entidad y regularizar las fuentes de empleo eventual, ya que necesita de un monto superior a los 200 millones de pesos, pero sólo dispone de 19 millones 949 mil 401 pesos a ejercer durante todo el año.

El titular de la dependencia, Mario César García Feregrino, reconoció que todo el sector salud del estado (IMSS, ISSSTE, Seseq) enfrenta un déficit de 500 médicos especialistas, y sólo contemplan contratar a 32 médicos.

Por su parte, la secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud en el estado, Silvia Rodríguez Hernández, explicó que hacen falta especialistas por falta de plazas laborales y porque los médicos no aceptan trabajar fuera de la capital queretana y su zona conurbada.

Citó como ejemplo que en los hospitales de la Secretaría de Salud ubicados en los municipios de Cadereyta y Jalpan de Serra no tienen médicos internistas y traumatólogos.

Denunció que en la Secretaría de Salud y el Sindicato no tienen un padrón de médicos clasificado por especialidad.

Sin embargo señaló que entre médicos, enfermeras y administrativos, tienen dos mil 500 plazas federales, 538 estatales, mil 57 regularizados desde el año 2008, y mil 800 contratados de forma eventual.

“Es un problema que nadie le ha querido entrar o que le han entrado a medias, que siguen ‘maquillando’ algunas cosas y que no están buscando alternativas que no nos genere más problemas”, manifestó la líder sindical.

Para regularizar las fuentes de empleo eventual, la Secretaría de Salud requiere de 200 millones de pesos. Sin embargo, el presupuesto 2013 de esta instancia es de 19 millones de pesos. Sólo recibió 679 mil pesos más en comparación a lo ejercido en 2012.

De acuerdo al Decreto del Presupuesto de Egresos 2013 publicado en el periódico oficial “La Sombra de Arteaga”, las diversas secretarías del sector central del Gobierno Estatal tienen un mayor presupuesto, excepto la Secretaría de Salud (Tribuna de Querétaro, 649 y 650).

En contraste, la Secretaría de Gobierno estatal recibió un presupuesto de 417 millones 990 mil pesos, cuya cantidad es 57 millones más en comparación a lo ejercido el año pasado.

Tanto Salud como Educación tienen mayor presupuesto en comparación a las otras dependencias a través de transferencias federales proyectadas para este año.

Para el sector educativo es de seis mil millones de pesos, mientras que las transferencias al sector salud alcanzan los dos mil 15 millones de pesos.

 

“Como enfermeras tenemos que elegir a quién subir a la camilla”

Las carencias en el sector salud en el estado también se presentan con las medicinas y el material de curación, situación que se complica aún más en el área de urgencias, donde las enfermeras tienen que determinar quién recibirá la atención de acuerdo de la gravedad del paciente.

Una enfermera explicó que los estándares de salud establecen que un paciente debe permanecer en el área de urgencias máximo siete horas. En el IMSS de Querétaro, están tres días.

En urgencias tienen 28 camas, pero llegan hasta 60 pacientes. Lo que implica que coloquen hasta 12 camillas en pasillos del inmueble y en los cubículos diseñados para una camilla, meten dos. En ocasiones ubican a personas de diferente sexo en el mismo cubículo.

En el área de choque –atienden al paciente que está en peligro de perder la vida– sólo tienen dos camillas y un enfermero. Llegan a recibir hasta 10 pacientes en estado crítico.

“Tú como enfermera dices: ‘¿a quién subo (a la camilla)’: ‘al del apéndice que está doblado del dolor, al del cólico renoureteral que también está doblado del dolor, al de la fractura que está súper incómodo y está sentado desde hace tres horas, a la abuelita de 80 y tantos años, al niño de 12 años que se fracturó del brazo que está de pie porque ya no tiene donde sentarse, al de sangrado de tubo digestivo…’

“Tienes una camilla y te quedas: ‘pues tú niño, con la pena, todavía aguantas, tú viejita, pues ya estás viejita a lo mejor ya ni la libras, al que está con sangrado de tubo digestivo, él va porque está vomitando sangre, es el que se nos puede complicar’. Es lo que hacemos, clasificar gravedades”, advirtió.

Reveló que trabajan con un alto grado de frustración ante las carencias y porque ya los rebasó la demanda.

“Tuvimos un paciente que casi se nos muere porque no teníamos paracetamol para bajarle la temperatura. Un paracetamol cuesta un peso con 30 centavos, no hubo, pero nos dieron botoncitos que valen siete pesos, que decían: ‘mi sonrisa es el principio de tu tratamiento’. Es totalmente absurdo”, expresó la asistente médica quien señaló que en promedio reciben a un paciente cada dos minutos.

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