Información

Tambores de guerra preelectoral en el informe ante Cabildo

Loyola Vera no confrontó a la oposición por los señalamientos recibidos, pero tampoco pudo evadir la tensión

Por: David Eduardo Martínez Pérez

El primero en reclamarle a Roberto Loyola por la falta de obras pluviales fue un regidor que, en su momento, también estuvo al frente de Municipio. En la participación de Armando Rivera durante la Sesión de Cabildo correspondiente al segundo informe de Loyola Vera, fueron pocas las palabras que no denotaron dureza respecto a las acciones del actual alcalde.

Ya desde el inicio de su discurso, el regidor aclaraba que en su partido ‘no se cedía ante el aplauso fácil’ frente a las ‘omisiones’ cometidas por el gobierno municipal en diversos campos, entre los que destacó la labor de mantenimiento a los sistemas pluviales y de drenaje.

Advirtió que en el PAN buscan ‘alzar la voz a la autoridad’ para señalar ‘las omisiones, los errores y los aciertos’ -en ese orden- de la administración de Loyola. Luego, advirtió que nadie podía señalar a su partido como un agente entorpecedor de las iniciativas y actividades del Ayuntamiento.

Sin ceder en su discurso marcado por la severidad, Rivera Castillejos sostuvo que, en casi dos años, pocos resultados se habían visto por parte del actual gobierno y que si las recientes inundaciones habían provocado la pérdida de innumerables bienes, esto se debía a la ‘escasa planeación’ del mismo.

Para evitar cualquier señalamiento hacia su propia gestión como alcalde o la de cualquiera de los otros tres que precedieron a Loyola, Rivera tuvo el tino de manifestar que si la administración municipal culpaba a algún alcalde panista, se trataría de un caso de evasión de responsabilidades.

“Hemos oído hablar -desde la propaganda gubernamental- de las mil obras de este gobierno: ¿Cuáles son? ¿Dónde están? Tapar baches, ampliar banquetas, arreglar jardineras…”

La respuesta del partido oficial no se hizo esperar. Fue Luis Cevallos Pérez quien, como si se tratara de un combate pugilístico, respondió a los señalamientos con un golpe similar a los lazados por el panista.

La tensión preelectoral era más que evidente. Rivera acusó a Loyola de estar más atento a su posibilidad de acceder a la gubernatura que a resolver las necesidades de los queretanos. Haciendo énfasis en lo que hoy es un punto sensible, el priista le respondió que esas necesidades no se han resuelto debido a retrocesos en las administraciones anteriores.

Cevallos Pérez se ensañó particularmente con el trienio del regidor, al señalar que en 2003-2006 inició la torrencial aprobación de cambios de uso de suelo que favoreció el crecimiento desordenado de la mancha urbana y la actual situación de contingencia por las lluvias.

De igual forma, responsabilizó al gobierno de Francisco Domínguez Servién de haber otorgado dichos cambios en áreas de preservación ecológica y argumentó que alcualmente se ha acotado esta práctica tras ‘quince años de administraciones panistas’.

Nada dijo de la responsabilidad del actual alcalde al autorizar, en calidad de notario público, la lotificación de espacios cuyo uso de suelo había sido modificado (Ver Página 4 de esta misma edición).

Sobre las acusaciones por las afectaciones causadas por las lluvias, Cevallos Pérez ‘alertó’ a la opinión pública de ‘mantenerse al margen’ de quienes ‘pretenden generar confusión y lucrar políticamente con la tragedia de familias queretanas’.

Inmediatamente, aunque sin contextualizar, enlistó diversas cifras supuestamente destinadas a obras pluviales durante el gobierno de Loyola, diseñadas para desarticular el discurso del principal partido opositor.

El tricolor no fue el único que le lanzó indirectas a Armando Rivera. La regidora Teresa Calzada Rovirosa, en representación del PVEM, inició su participación indicando que a, diferencia de Rivera Castillejos, ella sí haría extenso uso de la palabra.

Luego vinieron varios minutos de un discurso basado en ‘lograr sueños’, ‘alcanzar metas’, ‘construir un mejor Querétaro’ y otras frases sospechosamente similares a las que manejan en sus discursos los grandes emporios televisivos.

Los demás partidos, incluso los de oposición, se abstuvieron de realizar críticas demasiado severas. El profesor Juan Bárcenas González, del PANAL, se limitó a dar sus razones para considerar a Querétaro ‘de las ciudades mejores con calidad de vida’ [sic]. María Cándida Acosta Pérez, del PRD, sostuvo durante toda su participación la necesidad de ‘luchar por la justicia social’.

José Luis Aguilera Rico, de Movimiento Ciudadano, fue un poco más lejos al señalar que hay ‘personajes oficiosos’ que no toleran el disenso hacia lo establecido por cualquier orden de gobierno y que confía en que el Cabildo ‘está libre de orejas maliciosas’ que puedan entorpecer la crítica. Sin embargo, nunca señaló de manera frontal algún desacierto del actual munícipe.

El informe concluyó con las palabras de Loyola, quien en ningún momento respondió a las acusaciones de la oposición. Se limitó, más bien, a enumerar obras y señalar presupuestos, sin que esto ocultara una tensión que para nada se asomaba en el informe anterior.

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba