Información

Tipificar el feminicidio como delito es un acto discriminatorio: Cecilia López Badano

Por Martha Flores / Carlo Aguilar

El que se tipifique el feminicidio como delito en los códigos penales contribuye a acentuar la marginación de las mujeres, porque equivale a decir que las mujeres somos “distintas” y “eso va en contra de ciertos parámetros humanistas”, manifestó Cecilia López Badano, autora de la conferencia magistral “Los feminicidios de Juárez en la literatura latinoamericana contemporánea 2666, de Roberto Bolaño”.

En el marco del II Encuentro Internacional de Investigación de Género, realizado en el auditorio Fernando Díaz Ramírez de la UAQ, López Badano señaló que lo que se necesita es que las autoridades resuelvan los crímenes y asesinatos de mujeres. “Bastaría con que se aplicaran las penas contra homicidio”, sentenció.

“Escuché a uno de los juristas de la UAQ y dijo que es una figura redundante. Sería acentuar en cierto punto la marginación de las mujeres, por qué son distintas de la humanidad. No basta decir que sí haya feminicidio, al existir una figura contra el feminicidio estás diciendo que las mujeres somos distintas como una raza, al margen de los humanos y eso va en contra de ciertos parámetros humanistas. Pertenecemos a la humanidad, entonces es homicidio de mujeres”, consideró.

De acuerdo con la catedrática de la Facultad de Lenguas y Letras de la UAQ, el aumento en el número de asesinatos de mujeres en Querétaro (la Procuraduría General de Justicia ha reconocido que el promedio es de 12 a 15 casos por año) se origina por el machismo, misma causa que atribuyó a los feminicidios ocurridos en Ciudad Juárez.

 

Puso como ejemplo las mujeres que viajan a los Estados Unidos, que ya nunca más se dejan “mangonear” por los hombres, actitud que las mujeres del estado quieren tomar, sin embargo aquí los hombres no permiten eso, y entonces eso es lo que agudiza el feminicidio, es decir, “las mujeres están creciendo en su libertad, y los hombres no se la aguantan”, expresó.

Cecilia López Badano se pronunció a favor de que los organismos encargados del cuidado de los derechos humanos, apoyen más a las mujeres potenciales víctimas de crímenes o agresiones en su contra.

 

“Si estas asociaciones de derechos humanos tuvieran albergues donde (como en Europa) pudieran garantizar que las mujeres estuvieran seguras, las cosas serían distintas. Porque sí las protegen, pero a los dos o tres días salen y las matan”, alertó la académica.

 

Añadió que las causas de estos crímenes también tienen una vertiente económica, “porque mi marido me pega pero tengo tres hijos con él y si denuncio no me pasa dinero para mí y mis hijos, ¿qué voy a hacer, si no aprendí nada?”, ejemplificó la catedrática de nacionalidad argentina. Por ello, dijo que sería conveniente apoyar con dinero a las organizaciones de derechos humanos.

 

En Juárez, “las que se están muriendo son obreras, no putas”

López Badano manifestó que el problema no es sólo el homicidio; “si todo está corrompido por el dinero del narcotráfico, si puedes controlar la circulación del capital, se produce violencia, es decir cuando los flujos de capital van fuera y entran de manera negra en el mercado. Es un sistema corrompido; son problemas de capital”, puntualizó.

 

La autora de la conferencia magistral “Los feminicidios de Juárez en la literatura latinoamericana contemporánea 2666, de Roberto Bolaño” afirmó que el resultado de la pobreza que se vive en la frontera (por ejemplo Ciudad Juárez), es una cuestión que influye en el aumento de feminicidios.

 

“La violencia económica que depende del norte se vuelve asfixiante de este lado, entre maquiladoras esclavistas y basureros clandestinos en los cuales el imperio arroja sus desechos, en esa frontera se muestra la relación directa que existe entre el capital y muerte, y el sacrificio de mujeres pobres”, dijo.

 

Por esta razón, se debería relacionar los crímenes con la pobreza y no con la prostitución, “las que están muriendo son obreras, no putas”, sentenció la catedrática.

 

“Más que una causa, la impunidad puede ser entendida como un producto, resultado de esos crímenes como un modo de producción y reproducción de impunidad, un pacto de sangre entre la sangre de las víctimas”, expresó López Badano.

 

Consideró que el feminicidio es una consecuencia cultural de la reducción de la humanidad a mercancía robótica.

“En la novela (2666) se pierde el límite entre tráfico de drogas y tráfico de cuerpos que se vuelven objetos consumidos y desechados en un gesto caníbal”.

 

Al utilizar esta última palabra no en sentido metafórico, pues varios de los cuerpos aparecieron mutilados a mordiscos, describió que muchas mujeres son tiradas en basureros o baldíos, “la mujer deja de ser mujer y se vuelve un objeto, un animal”, mencionó.

 

Como lo indica la novela de Roberto Bolaño, en Ciudad Juárez es común encontrar mujeres violentadas y después asesinadas, sin embargo no está tipificado el feminicidio como un delito y por lo tanto no hay una pena ante éste.

 

Los estados que ya califican el feminicidio como delito (independiente del homicidio) son Guerrero, Estado de México, Tamaulipas, Guanajuato y Distrito Federal.

 

Las autoridades no leen

En los comienzos del siglo XXI “muy pocos leen un libro, nunca las autoridades”, expresó Cecilia López Badano, catedrática de la Facultad de Lenguas y Letras de la UAQ y autora de la conferencia magistral “Los feminicidios de Juárez en la literatura latinoamericana contemporánea 2666, de Roberto Bolaño”.

 

Entrevistada en el auditorio Fernando Díaz Ramírez, al término de su participación en el II Encuentro Internacional de Investigación de Género, López Badano manifestó que hoy en día escribir literariamente es sólo una forma de placer personal y compartido por un pequeño grupo como un amuleto.

 

“La literatura es como un amuleto que sabes que compartes con alguien, hoy en día un libro no presiona a las autoridades. La literatura no tiene el poder que tenía en el siglo XIX; en esa época esto hubiera sido el ‘yo acuso’, actualmente muy pocos leen un libro, nunca las autoridades”, concluyó.

 

La catedrática de la Facultad de Lenguas y Letras de la UAQ calificó a 2666 como la mejor obra que se ha escrito en el continente americano en los últimos 20 años. La definió como literatura del realismo posmoderno, además de tener un estilo innovador y estructura original como su temática omnicomprensiva.

 

Esta novela –ubicada en el inicio de los años noventa– sobre la aparición de las muertas de Ciudad Juárez, muestra la realidad del horror al que están expuestos habitantes de esta zona del país. Esta obra literaria integra testimonios reales y ficción, marcando el rumbo hacia donde se encamina la humanidad sin ley.

 

Usando otros nombres, alterando las cosas sin variar los hechos reales, muestra el retrato de la situación de Ciudad Juárez: las jóvenes asesinadas en el camino a su trabajo, una maquiladora.

 

En la obra el autor da el nombre de EMSA a la maquiladora, ante esto López Badano dijo intuir que se debe a una alteración de la sigla ESMA que fue el campo de concentración más grande que hubo en Argentina.

 

Consideró que el machismo es el factor que está detrás de los crímenes, y citó un fragmento de la obra de Bolaño: “la mujer es un pedazo de carne pegado a la vagina”, un chiste que en la novela cuentan los policías, a quienes se describe como machistas e incompetentes para dar solución a los crímenes.

 

Finalmente, Cecilia López Badano dijo que la novela de Bolaño es una obra que combina la “aterradora” realidad histórica con eficiente ficción literaria.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba