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Títeres con causa: lazos entre humanos y naturaleza en el CEART

Se presentó la obra de títeres “Fuego y Mixtle en la ciudad” en el Centro de las Artes de Querétaro (CEART), con el fin de “sostener con un sistema de cuidado la vida y la idea de hacer de este un mundo mejor”, aseguraron los creadores del proyecto.

Fue dirigida por Mónica Durán Galván, quien aseguró que su papel -el títere Fuego- es como su “primer hijo”. Por otro lado, la producción corrió a cargo de la compañía Antropomorfis, laboratorio de arte social y divulgación científica; asimismo, la puesta en escena fue apoyada por la Secretaría de Cultura federal y estatal, a través del Sistema de Apoyos a la Creación y Proyectos Culturales.

Esta fue una obra familiar e informativa que busca reconocer los lazos de la vida humana con el animal, por lo cual, en la fila para entrar al auditorio Francisco Muñoz (ubicado en el segundo piso del CEART) había familias en las que se unían infancias, adolescentes, adultos y personas de la tercera edad. Todos pendientes de que se abrieran las puertas para entrar a conocer la historia. ¡Estaban listos!

Poco a poco fueron entrando y ahí estaba: una escenografía oscura con dos objetos grandes, un tinaco para recolectar agua y una mesa; también había tres objetos pequeños: una cubeta, una bola de nieve y una planta. Sobre todo, en el fondo estaba una pantalla blanca que más adelante reflejaría lo más importante: los dibujos que daban vida a la historia, creados por Eduardo Moreno, artista que radica en la ciudad de Puebla.

Ahí se encontraban los protagonistas de la historia: dos títeres grandes con artefactos para poder controlar la cabeza, los pies, la boca, los brazos y la cola. Por un lado, Fuego, actuada por Mónica Durán Galván, y por el otro, Mixtle, actuado por Cristo Rubio. Cabe resaltar que ambos artistas son egresados de la Licenciatura en Artes Escénicas de la Universidad Autónoma de Querétaro.

Fuego: una tlacuachita blanca de camisa amarilla, con la nariz rosa y flamas de fuego sobre la cabeza, nos cuenta sus inicios y la relación del fuego con la vida -humana- después de perder a su familia por un incendio forestal. Y Mixtle: un cacomixtle de color gris con blanco y de camisa verde, que nos muestra cómo, a través de la migración, ha recorrido el mundo en busca de un lugar mejor para vivir -como los humanos-. Todo esto desde una azotea de un edificio, bajo las estrellas.

La calidad del sonido ambiente repercutió directamente en los oídos de la mayoría de los niños y las niñas en el lugar, pues por sus puertas del sonido (las orejas) pasaba el crujir del fuego, la tranquilidad del agua, la ciudad caótica llena de carros, de “gigantes de acero y metal”, se escuchaban los “pájaros que transportan humanos” (aviones), los pájaros que viven en el bosque y algunas canciones compuestas por un artista colombiano llamado Juan Miguel Maldonado del Caldo, y en la proyección audiovisual por parte de Agustín Trillo.

También, por momentos los asistentes percibieron que el fuego recorría los pasillos laterales de las butacas, y es que un actor se paseó con las llamas de fuego (títere) en las manos para entregar stickers de la proyección, dado que la obra fue de tipo interactivo y multisensorial.

Asimismo, al final se pidió que los asistentes llenaran un cuestionario para retroalimentación de la obra y de la compañía.

Esto porque la directora de la obra, Mónica Durán Galván, afirmó que la compañía, Antropomorfis de la UAQ, va a participar en el Congreso de la Unión Antropológica Mundial 2025 en Antigua, Guatemala.

Daniel Mena

Estudiante de la licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. Reportero de Tribuna desde 2024.

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