Información

Tritón de aguas mansas y claras

Por Miguel Tierrafría

Para el deporte no hay edad.

En estos días que se vive y se vibra con los Juegos Olímpicos de Londres 2012, las audiencias disfrutan ver a deportistas en su máximo nivel, bañados de gloria en su haber, como el nadador estadunidense Michael Phelps.

Cuando se escucha que Phelps se retira de las competencias a sus 27 años, pareciera ser que su camino hasta ahí llegó.

Quizá termina el camino de gloria, de triunfos y esfuerzos ininterrumpidos, pero no el de la vida misma.

Así lo demuestra José Jesús Aguilar Muñoz, nadador queretano que a sus 74 años de edad ha ganado premios en al menos cinco competencias de la categoría masters, entre éstas los Panamericanos, celebrados en 2010 en Veracruz, o en Guadalajara en 2011.

Se trata de un hombre que con unos años más en la frente sigue dedicado a este deporte como el primer día en que entró al agua.

Un hombre con el sentido del humor en cada palabra, que desde su pequeño consultorio comienza su viaje hacia el tiempo en donde su juventud física se encontraba en su máximo esplendor: cuando comenzó la danza en el agua con la natación.

Al ver sus fotografías en blanco y negro, en sus inicios en este deporte, pareciera ser que su respiración queda suspendida al rememorar esos tiempos.

Sus comienzos en la natación fueron casi obra de la casualidad, una invitación y ver cómo se daban las cosas primero como diversión y hasta la fecha como un estilo de vida.

“Yo empecé a nadar a los 11 años en la Universidad (Autónoma de Querétaro), que tenía secundaria, pero cuando estudié en el centro educativo y en la Universidad había primero, segundo, o sea secundaria y prepa y luego las pocas Facultades, porque eran pocas, y ahora sí que me invitó Paco Rabell, del Corral de Comedias, magnífico amigo y entrenador en aquellos tiempos y pues estupendo actor”.

A manera de broma Jesús platica algunas razones por las cuales se dedicó desde temprana edad a este deporte y no a otros como el futbol o el basquetbol, y recuerda que por un balonazo en la cara mejor desistió del deporte de las patadas.

–¿Por qué nadar y no entrenar futbol?

–Porque en aquel tiempo, es una broma que yo hago, el futbol se jugaba con balones de cuero y un día me dieron un balonazo en la cara que casi me tumban un cachete, era de cuero y ardía.

Bueno eso lo platico de broma, en realidad nunca se me dio, sí jugaba en la primaria, en la natación que me invitó Paco Rabell, me dijo “oye, quiero que mañana me traigas equis cantidad de dinero y vas a entrar al equipo de natación”, y yo pensé que como él ya iba en prepa, quería dinero.

Y pues de hecho así nació la natación en la Universidad Autónoma de Querétaro, a los tres años fuimos al nacional juvenil al Deportivo Chapultepec y por equipos quedamos subcampeones nacionales por abajo del Deportivo Chapultepec, que en aquellos momentos era el mejor equipo de natación.

 

“Mis estilos favoritos son pecho y mariposa”

Con mucho orgullo, a lo largo de la entrevista presume su primer logro en campeonatos nacionales en que participó representando a Querétaro, donde en relevos obtuvo ese segundo lugar que lo impulsó. El estilo de pecho es su especialidad, en la que se desenvolvió a lo largo de los años.

–¿Cuáles de los estilos de nado disfruta más?

–Bueno pues es que en la natación no hay un nadador que domine los cuatro, y ya tú vas agarrando en el que te sientas mejor, donde crees que vas a ganar y yo siempre he sido pechista y (nadador estilo) mariposa, que es la más dura que hay, porque en aquel tiempo era la patada en la de mariposa, como en la de pecho y ya después cuando ya no competía, bueno sí me tocó todavía la de delfín, pero no. A mí me gustaba más el pecho.

Jesús, envuelto entre diversos recuerdos de sus hazañas en la alberca, cuenta cómo el apoyo de su familia siempre estuvo presente en cada competencia, y de qué manera siempre se mantuvo la apertura de sus padres a seguir en esta disciplina.

“Al principio mi mamá me dijo ‘ah…’, porque realmente yo no tenía mucho interés, sabía nadar algo porque me enseñó mi papá, pero me dicen ellos, mis padres: ‘metete, qué tal si te gusta, total si no te gusta pues le das las gracias de aquí a seis meses y ya aprendes a nadar perfectamente bien’, y así lo hice.

“Al principio era medio tedioso, pura patada agarrado de la orilla, iba con tabla y pues como que decía, ‘ay, se hace pesado’, pero ya después hubo el campeonato estatal de novatos y gané pecho y mariposa, dije ‘no pues de aquí soy’”, manifiesta.

 

“Joaquín Capilla me tranquilizó en una competencia”

Entre el mar de papeles en su escritorio, guarda viejos periódicos en los que él, junto con sus compañeros de este deporte, participó en distintas competencias.

Muestra los textos que cuentan sus logros a nivel nacional representando a Querétaro, se para constantemente de su asiento a mostrar cada uno de los recuerdos que atesora de sus experiencias como nadador.

Jesús Aguilar nunca se acercó a unos Juegos Olímpicos, que para un atleta son la máxima vitrina deportiva, a pesar de eso, lo logrado en sus inicios en Querétaro y posteriormente en el equipo de natación en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lo llenan de satisfacción, o al menos se percibe en la forma en que desempolva el anecdotario de su mente.

Una de esas anécdotas la cuenta en una de sus primeras competencias. Muestra una fotografía en la que va saliendo del agua, al tocar la pared y el término de la competencia. Jesús se encontraba en el carril cuatro calificando con el menor tiempo, los nervios para él estaban a flor de piel, temblando, literalmente, recuerda; y de cómo antes de sumirse al agua, una palmada de un personaje del olimpismo mexicano como Joaquín Capilla lo tranquilizó y lo animó a quitarse el miedo.

“Estaba yo, ya para salir, estaba la prueba de las mujeres y yo temblando, pero yo había pasado con el mejor tiempo, el carril cuatro es siempre para el que tiene el mejor tiempo en las eliminatorias y luego el cinco y seis y no había visto que era él, y me hace así por atrás.

“‘¿Qué pasó? Hola Joaquín. ¿Cómo estás? Estás temblando, carajo, pasaste con el mejor tiempo, haz de cuenta que yo soy tu entrenador y te estoy tomando el tiempo, ignóralos a los demás y me dio una tranquilidad’.

“Entonces nadé y llegué primero, todavía tenía pelo verdad (risas), ahí tenía yo 16 años, los abdominales bien marcaditos… y ahorita te enseño fotos de las de ahora. Ya después me fui a estudiar medicina”.

“Participé en cinco pruebas en los Panamericanos –categoría masters– de Guadalajara”

A sus 74 años, continúa en forma dedicándose a la natación. Ya no a los niveles que se observan en las competencias olímpicas, pero si con el ímpetu de la actividad física, en la búsqueda del bienestar en la salud y alejado de los problemas médicos.

Al tener experiencias en la competencia de masters, en donde se dividen por categorías, y estando en ciudades como Guadalajara, Cuernavaca, Veracruz, Aguascalientes, entre otras, extiende una cosecha de recuerdos como medallas simbólicas, de reconocimientos por haber impuesto un nuevo record principalmente en el estilo de pecho, su estilo predilecto.

“Realmente le entré a la competencia porque me invitó el doctor Rabell, Enrique y Chucho Juárez, que murió de cáncer también, y me invitaron ellos. Yo ni sabía que había esas competencias (…)

“Acabamos de ir en mayo a la alberca donde fueron los Panamericanos en Guadalajara.

“Fui y competí en cinco pruebas, en todas quedé en segundo lugar y en aquel tiempo daban trofeos pero se hacían muy feos y ahora dan este tipo de medallas”, precisa mostrando cada una de las medallas ganadas en esas competencias.

Al exhibir una fotografía con sus amigos de alberca, asevera que en una competencia en Aguascalientes a manera de broma los tacharon de cachirules.

“Imagínate el relevo, dorso, pecho, mariposa y croll, le sacamos en una alberca de 50 metros, media alberca al segundo lugar (risas), ya hasta nos dijeron ‘no, ustedes no tienen esa edad, cachirules’”, expresa.

 

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba