Información

“Urge un Concilio Vaticano III”: Walter Raudales

El Vaticano necesita, según el periodista Raudales, una renovación para atender problemáticas actuales

Foto: Gabriela Lorena Roldán

David Eduardo Martínez Pérez

 

“Urge un Concilio Vaticano III para ver cuál va a ser la respuesta de la Iglesia ante la realidad (…) debe analizar su rol ante el cambio climático, la amenaza nuclear o las minorías sexuales”, señaló Walter Raudales, periodista salvadoreño y ex jesuita de la Teología de la Liberación.

Entrevistado en el marco de su asistencia al VI Simposio Internacional “Tensiones y conflictos en el mundo religioso: Balance y perspectivas”, el también director del diario oficial del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) aseguró que el Vaticano necesita una renovación para atender a problemáticas como las crisis financieras, la escasez de alimentos y el desarrollo de nuevas tecnologías.

Raudales sostuvo que el Concilio Vaticano II, cuyo 50 aniversario se celebró el 11 de octubre, permitió a la Iglesia católica adelantarse varios siglos respecto a la visión que se manejaba en los círculos eclesiásticos antes de los sesenta.

“El Concilio Vaticano II es un parteaguas en la historia de la Iglesia. La gran visión de Juan XXIII permitió colocar a la Iglesia en una mejor sintonía con los nuevos tiempos.

“Su objetivo fue adaptar la Iglesia a las nuevas vivencias que se estaban dando en Europa con la modernidad, la laicidad. La Iglesia se estaba quedando muy atrás como institución. En el siglo XX se vivieron dos guerras y el mismo empuje de las sociedades exigía una Iglesia más moderna”, sostuvo.

El Concilio fue una reunión convocada por el Papa Juan XXIII donde todos los obispos del mundo se reunieron para analizar el nuevo rumbo que tomaría la Iglesia católica. Entre sus logros está el haber sustituido la misa en latín por la actual misa en lengua vernácula y el haber eliminado el índice de libros prohibidos.

El antiguo seminarista también se mostró entusiasta respecto a los documentos emitidos en los últimos años en diversas reuniones entre los obispos latinoamericanos.

“Tenemos el documento de Medellín y el documento de Aparecida, donde se observan intentos de dar respuestas a nuevos fenómenos como la tecnología y las redes sociales. Ésas son revoluciones muy recientes, pero la Iglesia se esfuerza por estar al día con las situaciones de la realidad.”

Aun mostrándose optimista con respecto a los resultados del Concilio Vaticano II y de los documentos elaborados por los obispos latinoamericanos, el periodista y activista político señaló que la Iglesia debe seguir avanzando para evitar que los tiempos terminen por superarla.

“A veces la realidad avanza más rápido, a veces tiene que correr. A veces van a la par. Hay diócesis y países donde la Iglesia va de avanzada, hasta más que las instituciones políticas y sociales.”

 

“En El Salvador comunidades eclesiales de base perdieron fuerza”

Raudales hizo un señalamiento para invitar a no tomar a la Iglesia como “un bloque monolítico” sino a comprender que sus reacciones dependen mucho del tiempo y del lugar.

El también ex director de Radio Venceremos recordó que la Iglesia católica tuvo una participación decisiva en las revoluciones armadas de diversos países centroamericanos y resaltó esa participación como un ejemplo de postura progresista entre los clérigos y obispos salvadoreños.

“Los años ochenta del siglo pasado experimentaron una efervescencia de lucha política y social, ahí la Iglesia hizo una opción por los pobres. Eso no es ningún retraso sino que es una colocación de la Iglesia a la altura de los tiempos…

“Hoy ya no, pero en su momento la Iglesia fue un semillero de la formación de jóvenes que después (se convirtieron en) revolucionarios y luego crearon un partido político. La Iglesia debe estar en permanente evolución”, advirtió.

El comunicador también advirtió sobre “ciertos giros hacia la derecha” que ha experimentado la Iglesia a partir del pontificado de Juan Pablo II.

Puntualizó que aunque tiene cosas rescatables dentro de su pontificado, Juan Pablo II y los integrantes de la curia romana durante su gestión se esforzaron por generar una Iglesia “de posturas un poco más conservadoras” respecto a las propuestas del Concilio Vaticano II.

“La Iglesia tiene facciones como en todo grupo humano. El grupo de Juan Pablo II era más de derecha, en esa lógica cumplió su papel, aunque tiene otras grandes acciones pues hay encíclicas de él muy buenas, lo mismo pasa con sus discursos y eventos, como su visita a Fidel Castro”, recordó.

Manifestó que a Juan Pablo II “le costó mucho” reconocer como mártir al arzobispo Óscar Romero, asesinado por un escuadrón de la muerte afiliado a un grupo de ultraderecha mientras oficiaba misa en una capilla.

También señaló que el dicho pontificado estuvo marcado por una escalada de censura en contra de la llamada Teología de la Liberación, muy importante entre los movimientos contestatarios de América Latina.

“Juan Pablo II y el entonces prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger, ahora Benedicto XVI, llenaron la curia de cardenales y de obispos de ideología más afín al Opus Dei y otros grupos conservadores, haciendo que las comunidades eclesiales de base perdieran su fuerza en muchos lados, incluido El Salvador”, manifestó.

Indicó que hubo poca comprensión hacia los llamados curas revolucionarios y que se nombraron casi puros obispos de derecha luego de las guerras civiles, aunque atribuyó la avanzada conservadora de Juan Pablo II a su formación dentro de un país que conoció tiranías socialistas.

Por otro lado, advirtió que tampoco es factible esperar grandes reformas durante la gestión de Benedicto XVI y calificó la espera de cambios eclesiales a corto plazo como “utópica”.

“Benedicto XVI ha anunciado que mientras esté vivo no se abolirá el celibato, ni se permitirá el acceso de mujeres al sacerdocio; un hipotético (Concilio) Vaticano III tendría que limitarse en estos momentos a cuestiones más tangibles como la relación entre la Iglesia y las nuevas tecnologías”, consideró.

 

“La Iglesia debe considerar la posibilidad de confesiones vía chat

Entre las situaciones que consideró para un posible Concilio Vaticano III, Raudales incluyó la administración de “sacramentos por vía virtual” y la colaboración entre la Iglesia y los migrantes centroamericanos.

“En Estados Unidos hay una parroquia donde el sacerdote da confesiones en auto como si fuera el auto-burger, él ha adaptado su parroquia para que la gente se confiese a través del carro. Es una adaptación a esa sociedad de la prisa, de la urgencia, del trabajo excesivo…

“El sacerdote se adaptó y supo hacer una encarnación ante esa realidad. La Iglesia tiene que replantearse si eso es válido o incluso si es válido que un feligrés que está muy lejos y no puede ir a la parroquia se confiese vía chat

“Por otro lado, en muchos lugares como Centroamérica urge un trabajo de atención a los migrantes, que es un fenómeno que ha desmembrado familias y no hay un trabajo pastoral de cara a los migrantes o los desempleados, seguimos en procedimientos y rituales antiquísimos”, explicó

Finalmente, señaló que en toda nación democrática la Iglesia de “ser levadura” y cumplir una función social, aunque negó que deba existir alianza entre el poder público y el poder religioso.

“Si la Iglesia como estructura jerárquica buscara jugar un papel determinante dentro de la política nacional o quisiera un Estado confesional, retrocedería varios siglos. En una nación civilizada uno debe ser libre de creer o no creer sin que se le obligue a nada”, concluyó.

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba