Información

Vacuna UAQ: Concluye proyecto contra COVID-19 tras 5 prototipos y una patente

Después de tres años y nueve meses, el proyecto QUIVAX de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) para la creación de una vacuna contra el COVID-19 ha llegado a su fin. En una conferencia de prensa, la Rectora de la institución, Teresa García Gasca, anunció el cierre del proyecto debido al agotamiento completo del presupuesto asignado.

Además de la publicación de artículos científicos, la Universidad logró desarrollar cinco prototipos de vacunas y obtuvo una tesis de maestría, dos de licenciatura, así como cuatro convenios de participación con diversas instituciones, tanto públicas como privadas: Grupo Alpharma, Laboratorio de Enfermedades Inmunológicas (LEI), Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav).

En relación con los prototipos de vacunas, García Gasca mencionó que cuatro de ellos están basados en proteínas, incluida la patente por «Secuencias Quiméricas de Aminoácidos para su Uso como Vacuna contra SARS-COV-2». El quinto prototipo es una vacuna que actúa a través de ácidos nucleicos, siguiendo el enfoque utilizado por la vacuna Pfizer.

Asimismo, se anunció el inicio del proyecto para establecer el Laboratorio de Vacunas de la UAQ. Esta unidad proporcionará servicios de investigación y desarrollo, así como diagnóstico molecular, serológico y microbiológico. Sin embargo, la fecha exacta de operación al 100% aún está pendiente debido a las certificaciones necesarias para este tipo de laboratorios.

Hasta la fecha, el proyecto ha gastado un total de 13 millones 300 mil pesos, cubriendo materiales, equipamiento, instalaciones, honorarios a profesionales y otros servicios. No obstante, aún quedan pendientes pagos por 200 mil pesos en análisis del Cinvestav y alrededor de 60 mil pesos en publicaciones de artículos científicos.

El presupuesto fue obtenido a través de tres fuentes: 3 millones de recursos propios de la UAQ; 3 millones 200 mil por parte de AMEXID y la cancillería mexicana; y la mayor contribución, 6 millones 600 mil pesos, provino del Vacunatón y otros eventos de recaudación.

García Gasca abordó las complicaciones del proyecto, destacando la estrategia del país de comprar vacunas y la necesidad de apoyo gubernamental para que las universidades realicen proyectos de este tipo. «En las universidades mexicanas tenemos cómo responder, pero definitivamente no podemos solas; tenemos que trabajar en conjunto con el sector empresarial, que estuvo con nosotros trabajando, pero también necesitamos la voluntad política de quienes toman las decisiones en el gobierno», señaló.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba