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“Vampiros del espacio exterior» cine universitario que mezcla horror y denuncia desde San Juan del Río

En una nublada tarde, se estrenó Vampiros del espacio exterior, un mediometraje de terror independiente realizado en San Juan del Río por tres estudiantes de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Con una propuesta que combina horror, sátira y crítica social, el proyecto se posiciona como una muestra del talento universitario y de los desafíos que implica hacer cine fuera de la industria formal.

El proyecto fue desarrollado por Santiago Pérez Badillo, Montserrat Pérez Galván y Roberto Gaytán Máximo, alumnos de sexto semestre, quienes se encargaron de toda la producción: desde la historia, logística y presupuestos, hasta la gestión de locaciones y permisos, demostrando un compromiso integral con su obra y siendo una muestra viva del talento que se encuentra en el municipio.

Terror con crítica social

El mediometraje sigue la historia de Frida, una joven introvertida víctima de acoso y bullying por parte de una de sus compañeras. Acompañada por su mejor amigo Pancho, su vida da un giro cuando se viralizan imágenes de un meteorito que cae en el municipio, trayendo consigo una entidad que cambiará su realidad. A pesar de su premisa fantástica, la producción incorpora temas reales que afectan a la comunidad universitaria.

Aunque el tono principal es el del terror, el cortometraje incluye momentos cómicos y elementos de sátira social resaltando una crítica a la lentitud burocrática con la que instituciones suelen abordar casos de acoso y abuso, así como la caótica vida social que atraviesan los universitarios.

Santiago Pérez Badillo, guionista y director, compartió que la idea inicial nació de un sueño que tuvo hace un año. “Soñé con vampiros que venían del espacio. Aunque la historia no adaptó literalmente mi sueño, me gusta porque ofrece una reinterpretación original de este clásico personaje del imaginario cultural, mostrándolo como un ser de otro planeta”, explicó.

Elegir hacer cine de terror de forma independiente implicó varios retos, aunque Badillo se aferró al proyecto impulsado por una pasión que cultiva desde niño. Su amor por el género nació gracias a su madre, quien, tras una discusión con el personal del cine, lo llevó a ver El Exorcista cuando tenía diez años. “Ambos compartimos el amor mutuo por el cine de terror, haber visto esa película con mi mamá fue un recuerdo clave para continuar con mi pasión e inspirarme a hacer este proyecto”, recordó.

Cuando el horror fue real (detrás de cámaras): Una demandante producción.

Con una duración de 40 minutos, el mediometraje fue producido en apenas dos meses. Los realizadores se enfrentaron a jornadas intensas de grabación y edición, que compaginaron con sus actividades académicas y personales. Uno de los mayores retos técnicos fueron dos planos secuencia —de dos y cuatro minutos respectivamente— que requirieron una coordinación precisa de coreografiar actores, cámaras y efectos especiales en una sola toma.

“Pudimos haber hecho un cortometraje de diez minutos y cumplir con la entrega para la clase, pero quise arriesgarme y hacer algo más ambicioso. Llegamos a tener más de 20 personas en una casa, todo debía salir bien al primer intento, no había espacio para errores”, relató Pérez Badillo.

Montserrat Pérez Galván, quien operó la cámara en la mayor parte del rodaje, recordó la dificultad que tuvo grabar esas tomas: “No tenía experiencia previa con planos secuencia. Fue muy estresante porque, si algo salía mal, había que limpiar la sangre falsa y repetir todo. Aun así, fue una experiencia enriquecedora que me motivó a en un futuro seguir explorando otros géneros cinematográficos”.

Por su parte, Roberto Gaytán Máximo —protagonista y editor— asumió múltiples roles en la producción mientras equilibraba su trabajo y estudios. “Quería participar solo en la parte técnica, pero después de hablar con el director acepté actuar. Amo la actuación desde niño, aunque es algo que hace pocos años volví a retomar”, destacó.

El rodaje también trajo consigo anécdotas curiosas, como cuando Roberto llegó cubierto de sangre falsa a su trabajo: “Mi jefa se espantó y se rio al mismo tiempo. Pensó que me había pasado algo y casi me despide. Fueron días sin dormir por la edición, fue algo realmente arduo y estresante”.

Roberto y Badillo en el detrás de escena del demandante plano-secuencia

Vampiros hacia el exterior: El futuro del proyecto

La producción marcó el nacimiento de “Badiju Estudios”, el sello independiente de Pérez Badillo, quien planea continuar haciendo cine con propuestas originales. Vampiros del espacio exterior será inscrito a festivales y muestras, como la Muestra Colectiva de Cortometraje (MUCCI).

“Me inspira lo que logramos. Quiero seguir haciendo cine como lo hace A24: apostando por lo diferente y lo auténtico”, afirmó.

El estreno del mediometraje tuvo lugar el pasado 29 de mayo en el Portal del Diezmo, donde los realizadores agradecieron al público y regalaron artículos promocionales como vasos y gorras personalizadas, diseñadas por Regina Tapia, quien también participó como actriz principal.

Montserrat Pérez Galvan, Roberto Gaytan Máximo y Santiago Pérez Badillo, desarrolladores del proyecto, con extras, amigos y familiares en el estreno de Vampiros del espacio exterior presentado en el Portal del Diezmo

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