Investigaciones

Vacuna es esperanza, pero no final de pandemia: personal de salud

Menos consultas, más trabajo

Rocío del Carmen Figueroa trabaja en el área de archivo clínico de la clínica 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Santa Rosa Jáuregui. Afirma que una vez que comienza la pandemia, el número de consultas disminuye; sin embargo, esas pocas consultas implican más trabajo porque se necesita más tiempo para la atención de los pacientes, equipo y un área especial para atenderlos. “Normalmente se atendían 9 mil 800 consultas al mes, actualmente se ha reducido hasta 7 mil o 5 mil, varía de acuerdo con el mes, pero sí se ha reducido”.

Para Rocío es preocupante que por un descuido sea ella quien lleve el virus a casa, puesto que convive con sus hijas. Respecto a la vacuna, considera que es esperanzador el esquema de vacunación que se anunció en los últimos días; además, menciona que se espera un caos puesto que todas las personas esperan a ser vacunadas.

“2020 ha sido un año muy rápido, he aprendido muchas cosas, es difícil tener a los niños encerrados en casa; salir a trabajar; adaptarse a las medidas de higiene y sobre todo las afectaciones emocionales”.

El personal ha sumado esfuerzos para la pronta recuperación de los pacientes; en el área especial diariamente se asigna a un médico para que esté en el módulo respiratorio o módulo COVID, últimamente se han asignado hasta dos médicos, porque los casos han aumentado, aseguró. “Es pesado porque tienen que utilizar todo el equipo de protección, no pueden tomar agua, comer ni ir al baño durante las consultas”.

Hay muchas personas que a pesar de ver lo que sucede no cree en el virus, en algún momento yo sentía la que situación nos estaba rebasando, veía como me llegaban los certificados de defunción

En otras áreas, que no tienen contacto directamente con pacientes de COVID-19, al principio de la pandemia no tenían el equipo necesario para protegerse; de hecho, cada uno tenía que comprar el propio. Actualmente se les proporciona el equipo necesario: al menos tres caretas y diariamente se les entrega un cubrebocas. Cuando les toca salir a recibir los pacientes les dan un cubrebocas N95.

Por aproximadamente dos meses el personal médico tuvo que solventar los gastos de equipo de seguridad, que incluye guantes, caretas, cubrebocas, jabones y sanitizantes, a pesar de la insistencia que se tenía por seguir las normas de salud, al principio era difícil que se les entregaran, las personas de intendencia aún tienen que comprar sus propios guantes, pues al tener que limpiar todo el día se desgastan.

Para asegurarse de estar libres del virus firman para evidenciar que entran y salen sanos del hospital, se llevan a cabo las medidas necesarias, les toman la temperatura y pasan por tapetes sanitizantes, además cuentan con vestidores y regaderas para tomar baños una vez que salen del área de COVID-19.

Rocío habló del apoyo que se les ofrece a los trabajadores del sector salud, que consiste en el transporte gratuito para el personal, este esquema de trabajo se comenzó a implementar una vez que se vieron afectados por la discriminación social. Cuenta la experiencia de una compañera que fue atacada por las personas en el transporte público, al grado de arrojarle encima su propio café. El apoyo que recibe el personal ha sido de mucha ayuda, pues ahora se trasladan de una manera más segura, expresó.

Hay muchas personas que a pesar de ver lo que sucede no cree en el virus, en algún momento yo sentía la que situación nos estaba rebasando, veía como me llegaban los certificados de defunción, uno tras otro, y por lo mismo que veía me daba cuenta de que era algo real, había momentos en que el hospital ya no tenía lugares para guardar a las personas que fallecían por coronavirus”.

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