Atención a estudiantes con discapacidad en la UAQ

La misión de la Universidad Autónoma de Querétaro nos indica que tiene como objetivo “promover la igualdad, la equidad e inclusión educativa, así como, la erradicación de la violencia y la discriminación”. Dentro de su visión marca que busca “la formación integral de las y los estudiantes basada en el desarrollo de valores con el fin de lograr una sociedad más igualitaria, equitativa, inclusiva, libre de violencia, responsable con el medio ambiente y la sustentabilidad, a través de la transversalización de dichas temáticas en los Programas Educativos”.
La Universidad debe garantizar una educación pública y de calidad para todas las personas independientemente de su condición de vida, lugar de origen o identidad de género, entre la multiplicidad de diversidades que existen en la comunidad universitaria, por lo tanto, docentes y administrativos deben implementar sus labores en esta dirección.
Los grupos “de atención prioritaria”, quienes están expuestos a la vulneración de sus derechos constantemente, históricamente han padecido de exclusión y estigmatización, desde la época de la peste negra, según nos indica Foucault, se ha presentado la segregación al otro diferente, ya sea al otro enfermo, al otro anormal, al otro enemigo, lo cual se reproduce y produce una comunidad excluyente y dividida.
La coordinación de Atención a Estudiantes con Discapacidad, atiende a toda la comunidad estudiantil con discapacidad, garantizando su derecho a una educación inclusiva y accesible ante las barreras que se presenten dentro de la universidad, estas acciones están documentadas en el Modelo Educativo Universitario.
Se brinda la atención desde el proceso de admisión, en el cual se busca identificar todos los casos de personas con discapacidad que buscan integrarse a la plantilla estudiantil de la UAQ, para brindar las adecuaciones y ajustes razonables necesarios y efectivos, y garantizar que el examen esté en igualdad de condiciones con las y los demás, sin que sea algo desproporcionado.
Brinda un seguimiento de estudiantes que identifica las áreas de oportunidad y alcances de cada usuario o usuaria, para atender las complicaciones que se puedan presentar en su desarrollo académico, ya sea administrativo, o con algún docente o bien en relación a la comprensión de los temas. Adicionalmente se dedica a la formación docente y administrativa en materia de inclusión a la discapacidad.
Se brindan tutorías en diversas modalidades de acuerdo a las necesidades de los usuarios, los cuales son tutoría sombra, tutoría par y tutoría docente, para garantizar el acceso a la información de los estudiantes y accesibilidad a los espacios, así como en la labor pedagógica.
Existe el área de interpretación de LSM para la comunidad con discapacidad auditiva en aula, tutoría y labores administrativas, así como la realización de ajustes razonables en braille, relieve y documentos digitales accesibles con tifotecnología desde la Sala Multifuncional.
Además de brindar un servicio personalizado de Deporte Adaptado, enfocado en el desarrollo psicomotriz y psicosocial de sus usuarios y usuarias. Todas estas labores brindadas por la coordinación de ATEDI son realizadas para la comunidad interna y externa de la Universidad, para brindar accesibilidad a la discapacidad, en una sociedad donde sobran las barreras.
Esta labor debe realizarse desde la transversalidad, y desde un enfoque multidisciplinario, por poner un ejemplo, con el concepto de Discapacidad que se utiliza desde la CNDH, hablamos de las deficiencias físicas presentes en una persona (enfoque médico), sin embargo, también se trata de las barreras del entorno que limitan el funcionamiento y la realización de acciones en igualdad de condiciones con los demás (enfoque social).
La discapacidad solo puede comprenderse desde ambas áreas, no solo desde la medicina que se enfoca únicamente en la deficiencia, y no solo desde lo social que se enfoca en las barreras. Por decir, si omitiera la parte de las barreras sociales, consideraría que la discapacidad está en el cuerpo de la persona y es algo anormal que debe rehabilitarse; y si se omitiera la parte de la deficiencia y el enfoque estuviera solo en las barreras sociales, se pensaría que realizando ajustes razonables eliminaría la discapacidad y no es así, la cuestión de la deficiencia en el cuerpo es real, requiere un diagnóstico, un tratamiento y pronóstico; comprender este contexto brinda mayores posibilidades de realizar ajustes razonables efectivos, según Victoria Jorge.
Así mismo, hablamos de que cada condición con discapacidad es diversa, de un entorno y tiempo específico para cada persona, de una historia de vida y familiar, de posibilidades económicas distintas, de ideologías particulares, de una identidad propia, es decir, cada cabeza es un mundo y cada persona le influyen circunstancias y vivencias que le definen, por ello es necesario trabajar en comunidad, en diálogo con los múltiples diversos discursos y enfoques, respetando los alcances que le correspondan a cada área, identificando las fortalezas que cada una puede aportar, delimitando las acciones para evitar la duplicidad de esfuerzos.
Es una labor ardua, de la cual la Universidad se responsabiliza.



