¿Cuánto cabe en una caja de archivo?

En el archivo que dio origen al Foro “A 30 años de Beijing“, donado generosamente por la Dra. Patricia Aguilar Medina al Centro de Documentación Cecilia Loría Saviñón, en una caja transparente de plástico duro de 15 gal., encontramos una poética en donde habita la vida, voces, las presencias contundentes del carácter y la urgencia de una transformación para las mujeres, un llamado a la acción, la acumulación de anécdotas, espacios ganados, (des) encuentros, además de los cuadernillos, revistas, afiches, publicaciones, boletines, trípticos, resúmenes ejecutivos; la estafeta heredada entre los documentos, los libros de trabajo, apuntes que reflejan la esperanza de continuar con una labor que requiere de voluntad, conocimiento, la indignación y la rabia como motores para impulsar una acción continua que nos convoqué a la transformación por una sociedad más justa e incluyente.
La vida nos ha exigido ir a prisa y el camino no ha sido el mismo para todas; sin duda para las universitarias comprometidas con su entorno, como fueron Patricia Aguilar, Leticia Guzmán Palacios, Sulima García Falconi, Yolanda Correa junto con la sociedad civil organizada, el detenerse para reflexionar sobre las problemáticas que han vivido de manera histórica las mujeres a lo largo del ciclo vital, ha sido el punto de encuentro que las convocó para reflexionar, estudiar, crear, generar estrategias, acciones de alcance local, nacional e internacional. El activismo de las académicas las llevó a preparar un hecho histórico del cual fueron referentes para las generaciones de universitarias venideras.

Las evocaciones sobre el camino que recorrieron no solo son un ejercicio de memoria, también es una práctica de reconocimiento sobre los pasos que se han dado en el avance de los derechos. El 19 de agosto de 2025 en el foro “A 30 años de Beijing“, en dos conversatorios, las feministas Patricia Mercado, Nahela Becerril, Patricia Aguilar, Carmen Consolación González, Gisela Sánchez Díaz de León y Antonia Pérez Sosa, generosamente nos transmitieron sus experiencias, análisis y reflexiones en torno al continuo trabajo que realizaron para impulsar a la delegación mexicana en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer, Beijing 1995. Así como el trabajo posterior que significó la implementación de la Plataforma de Acción en nuestro país y en Querétaro.
Ante una audiencia de más de cien mujeres, lideres de instituciones públicas y asociaciones civiles, las ponentes nos trasladaron al expectante ambiente en el que se desarrollaron las Conferencias Mundiales de la Mujer, y la entusiasmo con el que se trabajó y se construyó un horizonte de igualdad y libertad. Al aterrizar en nuestro contexto la agenda detallada en el Plan de acción, también se encontraron con grandes desafíos políticos, sociales y económicos que fueron sorteando gracias a la organización colectiva y la claridad que tenían en sus objetivos.
Sus palabras son una invitación para seguir la construcción de un futuro donde la violencia y la desigualdad no tenga cabida, donde la organización solidaria y sorora no pierda el rumbo político y trasformador de la senda feminista que ellas han trazado con gran tenacidad, seguras que de que sus pasos serán acompañados de las nuevas generaciones donde ya han resonado y hecho eco sus mensajes de convocatoria.




