Espacios de Paz a través de la Tutoría iniciativa en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

¿Qué es convivir en paz?
La convivencia en paz es una acción que ha ganado importancia en los diferentes espacios de incidencia social ( como lo son la UNESCO y la ONU) con el fin de promover y atender todas las iniciativas que las y los ciudadanos promueven a favor de relaciones armoniosas y más humanas; basadas en principios y valores compartidos que propician el aceptar las diferencias, el respeto a las identidades de género y religión, el combate al racismo, la discriminación y la segregación como acciones inherentes al convivir en ambientes de civilidad.
El fin principal de la convivencia en paz es entender el concepto de paz y contribuir a la creación de espacios donde la capacidad de escucha, de reconocimiento y respeto permita apreciar a las demás personas como seres integrales que tienen en común el ejercicio de acciones por y para la paz.
Las condiciones para una convivencia en paz requieren una interacción menos violenta, la cual en nuestra actualidad se ve difusa por las condiciones que se presentan en los diferentes extractos sociales de los diferentes países, pero al mismo tiempo es un ideal alcanzable, ya que al trabajar de forma colaborativa se logra incentivar todas las acciones que permitan acercarnos más a una interacción en ambientes de paz como un trabajo del día a día y no solo como una propuesta de estado. Toda acción que propicie el respeto a la diferencia, la inclusión, el reconocimiento y el respeto a través de la escucha de las y los otres debe ser prioridad para todas las instituciones incluyendo el ámbito educativo en sus diferentes niveles:
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo 26, inc. 2, expresa que la educación “tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos del hombre (humanos) y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre las naciones y todos los grupos étnicos y religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz” (Declaración Universal de los Derechos Humanos, 1948).
Las instituciones educativas se han visto en el último siglo en la necesidad de implementación de cultura de paz y la transición a la implementación de modelos y estrategias que atiendan las formas de negociación del conflicto, mejoramiento de paz y ambientes de civilidad, para esto es necesario incidir en todos los espacios que la educación formal lo permite “los maestros y maestras por lo tanto tenemos la responsabilidad no solo de enseñar datos y facilitar el aprendizaje científico en los alumnos y alumnas, sino de trabajar con los principios de la Educación para la Paz: la cooperación, el diálogo, la solución de problemas, la afirmación y el establecimiento de límites democráticos, principios que según Harris deben guiar a cualquier maestro o maestra durante el proceso educativo, solo así nos estaremos educando para vivir con otros seres humanos de una forma más humana (HARRIS, 1995 ).
La difusión de cultura de paz se logra al compartir y difundir los conocimientos y replicando las acciones de promoción de la misma; llevar la teoría al ejercicio y acción es la parte más compleja y a su vez la más efectiva para la implementación de una cultura de paz. Entendiendo este punto y dimensionando la importancia de la convivencia en paz en la educación superior la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales a través de los espacios de Tutoría docente ha observado la necesidad de involucrar a la comunidad académica en procesos de capacitación que incluyan temas de cultura de paz, inclusión, resolución del conflicto, género, salud integral, reconocimiento de la salud psico-emocional e intervención en grupos con una comunicación y escucha asertiva como prioridad; estas acciones podrían parecer aisladas al tema de convivencia en paz, sin embargo, es importante identificar los puntos de enlace en los que se está trabajando y se está promoviendo la educación para una cultura de paz como agentes de cambio.
Existen muchas necesidades en las instituciones de educación superior, entre los cambios generacionales y los estragos que nos dejó la pandemia, el convivir en los diferentes espacios es una meta cada vez más alcanzable en la que los diferentes agentes que conviven en la universidad ponen su voluntad y sus acciones. Los programas de transversalidad en la enseñanza llevan consigo un gran compromiso, la tutoría en este aspecto no solo busca una convivencia donde la paz, el respeto a las diferencias, la inclusión de género y la sustentabilidad sean parte del día a día “Al final, la intención, de los ejes o temas transversales radica principalmente en innovar la propuesta educativa, dotarla de una formación integral en donde se vea de una manera equilibrada la adquisición de aspectos intelectuales, pero también de los morales. Reyábal y Sanz (1995)”; cambiar la forma de hacer cultura institucional y dar un espacio a nuevas prácticas.
El fin de modificar la relación entre el docente tutor y el estudiante tutorado es el primer paso para la formación de una nueva generación de tutores y tutorados donde toda convivencia se dé a través de diálogos asertivos comprendidos como la «habilidad verbal para expresar deseos, opiniones, limitaciones personales, sentimientos positivos y negativos, así como la defensa de derechos e intereses, manejo de la crítica positiva y negativa, manifestación y recepción de alabanzas, declinación y aceptación de peticiones e iniciación de la interacción de manera directa, honesta y oportuna, respetándose a sí mismo y a los demás durante las relaciones interpersonales en situaciones de servicio o consumo, relaciones afectivas y educativo-laborales en un contexto sociocultural determinado.( Lazarus (1973)” la tutoría, es el espacio idóneo, para replicar las acciones individuales y colectivas que se dan en los espacios de convivencia en paz y así mismo reproducirla para la educación en cultura para la paz en nuestras aulas y espacios administrativo académicos.
El 16 de mayo se conmemora, por la ONU como «día mundial de la convivencia en paz» día de reflexión entorno a la necesidad de generar estrategias que permitan comenzar a focalizar todas aquellas acciones que promueven y difunden; los mejores canales de comunicación y entendimiento, donde la convivencia y la paz no son utopía sino el espacio donde contribuimos uniendo esfuerzos al crear espacios que nos permitirá en un futuro tener sociedades más amenas donde podamos sentirnos seguros y seguras de expresar lo que pensamos y sentimos.
Referencias
Arboleda Z.& al (2017) Qué es educar y formar para una cultura de paz y cómo hacerlo
Fisas V. (2011) Educar para una cultura de paz
Ochoa, J. (2021) La transversalidad de cultura de paz en la educación superior