Invitados

Foro internacional: la universidad ante el escenario post pandemia (II)

Aunque para muchas personas ya era indispensable salir de casa e incorporarse a la vida académica, regresar a las aulas y estar en contacto con sus compañeros y compañeras, también ha implicado para algunas otras situaciones de estrés y de ansiedad, de sentirse juzgadas, vigiladas y expuestas, por lo que estar en grupo ha resultado una experiencia complicada y difícil, lo que las lleva a vivir alteraciones en su estabilidad emocional y mental.

Las situaciones a las que nos estamos enfrentando ahora son la falta de vínculos entre los y las estudiantes, muchos de ellos iniciaron su carrera en la modalidad virtual, lo que impidió que tuvieran la relación interpersonal cara a cara, situación que además de desmotivación, desánimo e incluso depresión y desesperanza, provocó aislamiento.

El reto ahora es acompañar a las y los estudiantes a generar confianza en ellos mismos para empezar a establecer relaciones interpersonales cercanas, vínculos estrechos y que puedan permanecer en sus grupos sin la ansiedad que les provoca estar en interrelación.

Es necesario ayudarles a que recuperen la tranquilidad, que vivan con gusto y placer venir a la Universidad en lugar de con miedo; tenemos el reto de seguir dando un acompañamiento psicológico para intentar sanar la parte emocional y mental que ha sido lastimada. Eso lo podemos hacer a través de procesos terapéuticos individuales y también grupales.

Nos enfrentamos al reto de volver a traer nuevamente al centro de la educación a las y los estudiantes y poner atención en su salud emocional y mental que tanta falta hace y no solamente poner atención en pedirles que porten el cubrebocas, tomarles la temperatura antes de entrar a la institución o pedirles que se apliquen gel. Es importante preguntarnos cómo están nuestros y nuestras estudiantes, y no sólo ellos, cómo está nuestro personal administrativo y académico, pues no olvidemos que antes de todo, somos personas, con sentimientos, emociones, dificultades, etc. Ser el profesor, la secretaria, el personal directivo, etc., no nos exenta de nuestra parte emocional y mental con todo lo que ello implica, tanto favorable como desfavorable.

Otro reto que observo es que valdría la pena repensar nuestro estar en la Universidad, cómo quiero estar con el otro, cómo quiero relacionarme con las personas, desde los temores, los enojos, las frustraciones o desde mi parte respetuosa, amorosa, comprensiva y empática.

Considero que otro reto es poder trabajar en comunidad, en conjunto, compartiendo nuestros conocimientos, experiencias y tal vez también repensar cómo quiero estar con los y las estudiantes, ¿desde qué postura?, ¿les vengo a enseñar desde una postura de superioridad o vengo a acompañarles a que aprendan?

Necesitamos apoyarnos y procurar sentirnos contentos y contentas con lo que hacemos, convivir con las personas que tenemos a nuestro alrededor, con un trato al menos cordial y amable.

Por último, me parece que es también muy importante abrir espacios para docentes y personal administrativo en donde podamos hablar de cómo estamos y cómo nos sentimos.

Valdría la pena fortalecer las áreas de atención psicológica de la Universidad y de las Facultades. Tengamos presente que no regresamos al trabajo presencial en las mismas condiciones emocionales en las que estábamos antes de la pandemia.

Si estamos bien emocional y mentalmente, podemos funcionar mejor en los diferentes ámbitos de nuestra vida. Muchas gracias.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba