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La guerra actual por la Ciencia y la tecnología en México (II)

La ciencia debe solamente “producir conocimiento”. Aquí debemos preguntarnos: ¿por qué ese conocimiento no podría intentar resolver los problemas nacionales?

Continuemos con la exposición del curioso manejo de la información realizado por El Universal contra el nuevo CONACyT. El 22 de febrero pasado tal medio denunció que “la Directora del CONACyT contrató a su exmarido y a su excuñado”.

Al respecto hay que aclarar que su exmarido —Raúl García Barrios, un brillante científico formado en la UNAM, El COLMEX y la Universidad de California en Berkeley, investigador del CRIM UNAM y Coordinador de Ciencia y tecnología del Tribunal Latinoamericano del Agua— es cierto que ha colaborado con el CONACyT, pero lo ha hecho ad honorem, es decir, ¡nunca ha sido contratado por esa institución! Su hermano Luis Enrique García Barrios es investigador del Colegio de la Frontera Sur y por su compromiso y trayectoria fue ciertamente propuesto para ser contratado en el CONACyT de su región, pero no por su excuñada sino ¡por los científicos de los que forma parte!

Desgraciadamente la labor de zapa que esa guerra mediática promueve ya ha comenzado a dividir a la comunidad científica y en otro artículo, Leonardo Domínguez (también de El Universal) enfrenta a Antonio Lazcano –un brillante científico mexicano, investigador de la UNAM e integrante de El Colegio Nacional— contra la también brillante Elena Álvarez Buylla por no haber sido elegida “democráticamente” entre los científicos (como si ello dependiese de ella, hubiese ocurrido alguna vez o la Ley mexicana lo indicase) para, inmediatamente, sostener que “no representa a la comunidad científica” porque a él no lo representa. Acto seguido sostiene que la tarea de la ciencia no es “resolver los problemas nacionales” y que es un error “fatal” y de “corta mirada” lo que intenta hacer Álvarez Buylla pues la ciencia debe solamente “producir conocimiento”. Aquí no podemos sino preguntarnos: ¿por qué ese conocimiento no podría intentar resolver los problemas nacionales? ¿Por qué estaría mal que el CONACyT que impulsa el nuevo gobierno tuviese como prioridad la resolución de tales problemas?

Al respecto recordemos que el nuevo gobierno ha decidido atacar al modelo neoliberal y a sus grandes corporaciones, esas que, como mostraron Vitali, Glattfelder y Battiston (The global Network, Plos One, 2011), se apoyaron en tal modelo económico para acumular los grandes capitales que ahora poseen. Ellas compran gobiernos, engañan a pueblos enteros y son capaces de agotar los recursos de la tierra para lograr el retorno, incrementado y lo más rápido posible, de su capital. Es evidente que tales corporaciones no ven con buenos ojos que sean situadas, en puestos de poder, personas que limiten su dominio.

Algunos de nuestros científicos están siendo usados por oscuros intereses para denostar a aquellos que intentan dar un golpe de timón en la manera como ha sido administrado el país y ahora luchan contra la impunidad, corrupción y ceguera ante los graves problemas que nos afectan.

Desde mi punto de vista, la campaña contra la nueva directora del CONACyT deriva de que ha puesto el dedo en la llaga y detenido los recursos que el Estado mexicano, vía el CONACyT, entregaba a las grandes corporaciones.

 

luis.tamayo@uaq.mx

 

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