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Lo que permanece

Nos llevábamos vuestros trabajos artísticos porque pensamos que nos permitirían ver nuestra alma, o para decirlo de un modo más sutil, para demostrar que tenías alma.

Nunca me abandones. Kazuo Ishiguro

Deuda oculta

Existen un montón de dudas sobre los saldos de la UAQ, cuánto debe a quién, desde cuándo, y a falta de transparencia y una rendición de cuentas pues sólo queda la duda de si, o no, habrá oculta algunas deudas de la institución con algunos de sus acreedores o con sus proveedores de bienes y servicios; una administración obscura ha sido la constante en estos años, en donde hasta este momento al final del periodo no sabemos cuánto debe la UAQ. Y que tan comprometido quedó el futuro de su crecimiento en planes y programas, así como su estabilidad económica, frente a sus compromisos contractuales.

El presidente de la Comisión Electoral, estaría obligado a guardar respeto durante y después del proceso, no proferir opiniones que desdicen los dichos de los aspirantes, es como si pretendiera o diera por hecho el poder seguir decidiendo en los asuntos laborales de la UAQ, los cuales son un costosísimo desastre. Los candidatos por su parte tienen hasta la obligación de manifestarse sobre ese pasivo laboral que representa el personal que ha sido objeto de injusticias laborales, despidos, anulación del cheque de pensión a viudas, jubilado y pensionados.

El presidente de dicha comisión estaría también obligado a dejar de insultar el comprometido trabajo docente de tantos maestros de bachillerato que han sido cesados o despedidos de manera arbitraria, autoritaria e injustificada, a los cuales sigue denostando con su rencorosos dichos. Con lo cual en nada abona a un debate del cual no forma parte y sigue opinando sin derecho.

El pasivo laboral

Consta de cientos y cientos de expedientes jurídicos acumulados en estos dos periodos que conforman el más numeroso caso de conflictos laborales que la Universidad haya tenido en su historia, y deja muy comprometida el presupuesto anual con tan alto costo laboral, todo esto resultado de imponer un clima acosador, hostil, terrorífico a tantos trabajadores académicos y administrativos, a la economía de sus familias.

Resiliencia es lo que ha mostrado nuestra patria entrañable este otoño, si bien es cierto existen fracturas, grietas en nuestras paredes que pueden tirar lo construido allá y aquí, la comunidad universitaria está unida generacionalmente por lazos que podrán logran la concordia una vez resuelto el nudo elector.

Lo que permanece es el espíritu de la UAQ, uno de lucha constante y perene, de superación con tropiezos, de retos magníficos: ser el referente de cultura, educación, ciencia, reflexión y crítica social, al que están llamadas ahora las universidades, de estas nuevas sociedades complejas, muy exigentes, llenas de valores, acompañando a la juventud al nuevo tiempo, al futuro de Querétaro.

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