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Mariano Palacios y Diego Fernández, sombras detrás del gobierno en Querétaro

El exgobernador Mariano Palacios Alcocer (PRI) y Diego Fernández de Cevallos (PAN), excandidato a la Presidencia de la República en 1994, han mantenido sus intereses y poder a salvo en Querétaro de manera “transexenal”, gracias a vínculos con las élites del PRI-PAN que tienen poder de decisión, posiciones clave de familiares y personas a quien les une parentesco, en el gobierno estatal y Ayuntamientos como el de la capital.

Con base en revisión hecha por el CUPI, Palacios Alcocer y Fernández de Cevallos se han convertido en un tipo de poder fáctico, que más allá del gobernante y del partido político que ocupa Palacio de la Corregidora, existen decisiones que favorecerían sus intereses o imagen, aunque conduzcan a la polémica.

Los apellidos Palacios Alcocer ensombrecen y acompañan desde el inicio del sexenio al gobernador Mauricio Kuri González. Samuel Cárdenas Palacios, sobrino del exgobernador Mariano y yerno del compadre de Kuri (Rogelio Vega Vázquez Mellado), fue designado como “notario público titular” de la notaría 8 por el gobernador Kuri González, apenas 20 días después de que rindió protesta como gobernador.

Además está Tania Palacios Kuri (PAN), hija de Humberto Palacios Alcocer -hermano de Mariano- y sobrina del actual gobernador del estado.

Tania fue diputada local en la LIX Legislatura por la vía de representación proporcional y actualmente es secretaria de Desarrollo Sostenible del Municipio de Querétaro, designada por el alcalde Luis Bernardo Nava Guerrero.

A la lista se suma Lennyz Meléndez Chacón, exregidora del Ayuntamiento de Corregidora por el PAN durante el periodo 2018-2021, cónyuge de Roberto de Los Cobos Palacios, expresidente del Comité Directivo del PRI en ese municipio y quien tiene parentesco familiar con Mariano Palacios.

En el caso de Diego Fernández de Cevallos, por tercer trienio consecutivo la Secretaría del Ayuntamiento de Querétaro tiene a un integrante de la familia en el puesto: primero fue su sobrino Rafael Fernández de Cevallos y Castañeda durante el trienio de Marcos Aguilar Vega (octubre 2015-2018).

Desde hace tres años el Secretario del Ayuntamiento es Jesús Roberto Franco González, esposo de Lilia Fernández de Cevallos y Castañeda, hija de Miguel y sobrina de Diego. Roberto Franco empezó con la administración municipal de Luis Bernardo Nava en 2018, fue ratificado en el cargo para el segundo periodo del alcalde panista.

Diego Fernández de Cevallos no ha desempeñado cargos públicos en Querétaro, sin embargo, algunos de sus familiares sí. Entre Ricardo Anaya y el “Jefe” Diego, “ahora quien lleva mano, es todavía Diego Fernández” en influencia y decisión al interior del panismo en Querétaro, aseguró una persona con más de 10 años de militancia “activa” y quien ha sido capacitador nacional, quien concedió entrevista a cambio del anonimato.

Alonso Rodríguez

“Mantienen el poder a través de los subalternos”: Morales Garza

Marta Gloria Morales Garza, Maestra en Ciencias Políticas por El Colegio de México y exdirectora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ, considera que estos personajes van cediendo espacio en las esferas del poder.

“Pienso que los Fernández de Cevallos son una que se va acabando como los Burgos, incluso Mariano, es decir, que mantienen el poder a través de los subalternos, es decir, ya no ellos directamente, porque no aparecen en los lugares públicos”.

Cuestionada acerca del dominio del PRI y PAN en Querétaro, Morales Garza descartó una “fractura de la élite, más bien ha habido la incorporación de nuevos elementos, sobre todo del PAN, que se han ido sumando a las viejas familias y poderes del PRI. Incluso con relaciones matrimoniales, que es el caso de los Fernández de Cevallos con los Burgos, de los Ortiz Arana con los Loyola”.

“Es un gobierno de perfecta continuidad y armonía; como son parte de una misma élite, a lo mejor hay pequeñas diferencias entre ellos, pero básicamente son lo mismo.

“Se engranaron perfectamente en el sistema de privilegios, corrupción y modo de vida de los políticos, por lo tanto, pues unos se solapan a los otros porque ninguno quiere arriesgarse, ya que todos tienen cola que les pisen (…) la democracia representativa no existe, y en Querétaro, menos”, sentencia Morales Garza, coautora del libro “Cambio político y déficit democrático en México”.

De acuerdo con el escritor y politólogo italiano Gaetano Mosca, cada sociedad democrática y cuerpo político tiende a ser dominado por lo que llama “la clase política”.

Mosca señala que la clase política suele estar conformada por grupos de élite, generalmente entrelazados por parentesco, quienes tienen rangos de jerarquía entre sí y se alternan los cargos del poder político dentro de la esfera gubernamental, la mayoría de las veces, por herencia.

Mosca menciona que, para poder materializar sus planes, la clase política suele disponer del control del aparato gubernamental. Así garantiza la estabilidad del régimen y la situación de privilegio en que estos grupos de élite se han colocado a sí mismos.

A través de una investigación, fue posible identificar cuál es la manera en que los descendientes y allegados de exmandatarios del estado y políticos, a través de nexos familiares, han logrado mantener su influencia. Son distintos los cargos que estos personajes han ocupado, en espacios de poder como secretarías del gobierno estatal y municipal, así como diputaciones y notarías públicas.

Designaciones en notarías públicas, otra muestra más de influencia

La clase política queretana ha encontrado formas de mantener su influencia y poder en la entidad. Una de ellas es la designación de familiares y allegados en la titularidad de Notarías Públicas. Personas con cercanía o familiares de Mariano Palacios Alcocer y Diego Fernández de Cevallos son titulares de 9 notarías públicas.

En el caso de Palacios Alcocer, Samuel Cárdenas Palacios es Titular de la Notaría Pública número 8, designado por el actual gobernador Mauricio Kuri González; Humberto Palacios Kuri es titular de la Notaría Pública número 27, designado por Francisco Domínguez Servién en 2020; Mariano Palacios González es titular de la Notaría Pública número 23, su designación estuvo a cargo de José Calzada Rovirosa en 2013.

Álvaro Guerrero Alcocer es titular de la Notaría Pública número 3 junto a María Zamantha Guerrero Alcocer; Pedro Cevallos Alcocer es Titular de la Notaría Pública número 7 y Samuel Palacios Vega es Titular de la Notaría Pública número 27.

Así, familiares de Mariano Palacios Alcocer son titulares de notarías públicas. Tres de ellos (su hijo Mariano y sus sobrinos Humberto –hermano de Tania- y Samuel) fueron designados por los últimos tres gobernadores de Querétaro.

Para el caso de Fernández de Cevallos, José Ramón de Cevallos y Martínez es titular de la Notaría Pública número 2. Además, Gabriela Fernández de Cevallos es magistrada del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) del Estado de Querétaro desde 2019.

“Jefe” Diego dio “visto bueno” a Kuri: militante del PAN con década de trayectoria

Diego Fernández de Cevallos es hijo de José Fernández de Cevallos, miembro fundador del PAN. Durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, Fernández de Cevallos cobró relevancia en la política nacional y logró consolidar su influencia política en la entidad.

Fue diputado federal de 1991 a 1993, posteriormente candidato presidencial del PAN en las elecciones de 1994, derrotado por Ernesto Zedillo Ponce de León, y senador de la República por el PAN del año 2000 al 2006.

De acuerdo con un militante “activo” con más de 10 años en el PAN de Querétaro, quien ha sido capacitador nacional y académico en una universidad privada de la entidad, antes de ser candidato a gobernador Mauricio Kuri debió tener el “visto bueno” o “no malo” de Diego Fernández de Cevallos.

“Para un cargo de candidato de Querétaro, debes tener el visto bueno de varios líderes.

Uno de esos varios líderes que debes tener su visto bueno -o, al menos, su visto “no malo”- es Diego Fernández de Cevallos; pensando en una candidatura a gobernador, a mí no me consta, pero es clarísimo -por ejemplo-, desde que lanzaron a Ignacio Loyola, seguramente Diego Fernández de Cevallos dio su visto “no malo”, o sea, decir que por lo menos no se va a poner en su contra.

“Así, sucesivamente, todos los gobernadores que le siguieron, que quisieron poner un candidato, por ejemplo -después de Ignacio Loyola- Paco Garrido, obviamente -seguramente- debió de haber tenido el visto bueno de Diego Fernández.

“¿Qué implica ese visto bueno? No solamente contar con un cierto número de votos; los grandes empresarios saben que cuando Diego Fernández de Cevallos está apoyando a alguien, es más fácil que fluya dinero para las campañas. “Entonces, está entramado todo este tipo de intereses. No es que se juegue, es obvio que tiene que tener un contacto entre ellos, pero lo que se busca es tener el visto bueno o al menos, el visto no malo”, aseguró el militante con experiencia en subcomités de municipios y quien está en el partido al menos desde 2010.

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