Invitados

Morena: partido en dos

Por supuesto que Larrondo después justificó que no conocía la trayectoria de Juan Pablo Rangel y mucho menos sabía que fuera un exconvicto.

Morena Querétaro, al igual que el teatro griego antiguo, está representado por dos máscaras: una seria y otra sonriente, cínica.

Y es que, para nadie es un secreto que la fuerza real de Morena en la LIX Legislatura de Querétaro, no la componen sus seis diputados como formalmente aparecen en el membrete. Los representantes populares obradoristas están divididos en dos bandos: el primero conformado por la diputada Paloma Arce y los diputados Raúl Chávez y Néstor Domínguez, quienes, siguen los lineamientos de la Cuarta Transformación y el sentido de sus votos es en consecuencia.

El segundo grupo, sonriente, cínico, está integrado por el diputado Mauricio Ruiz Olaes y las diputadas Laura Polo y Fabiola Larrondo, quienes, de diferentes maneras (tal vez por sus propios intereses, tal vez porque estén convencidos que las iniciativas de ley del PAN benefician a la colectividad, tal vez porque los panistas les embarran los bigotes con manteca, etc.), se han dejado seducir por el canto de las sirenas blanquiazules y, de manera que pareciera frívola, votan a favor de las iniciativas panistas, sin importarles que estas sean lesivas a la colectividad queretana.

El caso más reciente es el de la aprobación de la iniciativa de ley para la protección de funcionarios públicos a cargo del erario, del lunes 18 de febrero, en una entidad cuyo gobernador señala que es más segura que ‘Disneylandia’; los diputados del primer grupo votaron en contra, mientras que los del segundo, Polo y Larrondo votaron a favor. En tanto que Ruiz se abstuvo de emitir su voto, cuando lo que hacía falta era seguir los lineamientos de Morena, primero los pobres y obrar en consecuencia.

Hay quien señala que las abstenciones en realidad favorecen a los intereses de los grupos hegemónicos. En el caso de la diputada Larrondo, quien es la coordinadora de la bancada morenista en la LIX Legislatura, es la enésima vez que se suma gustosa a favor de iniciativas del PAN; baste recordar el voto que obsequió al gobernador Domínguez para que el cómplice de éste, Juan Pablo Rangel, fuera nombrado Magistrado del Tribunal de Justicia Administrativa, en abril de 2019.

Por supuesto que Larrondo después justificó que no conocía la trayectoria de Juan Pablo Rangel y mucho menos sabía que fuera un exconvicto, como si sus palabras las dirigiera a personas que no entienden ninguna palabra del idioma de Cervantes.

Otro caso es el del diputado Mauricio Ruiz Olaes, quien, siguiendo las antiguas prácticas políticas, no dudó en reunirse. En mayo de 2019, cenó en el Vips de Constituyentes con el gobernador Domínguez ¿Qué resultados hubo para Morena de esa plática? ¿Qué beneficios personales acordó el diputado en esa reunión? Nunca lo sabremos.

Está visto que, por más que el presidente López Obrador se desgañite citando las palabras del Benemérito de la Américas, “Malditos aquellos que con sus palabras defienden al pueblo y con sus hechos lo traicionan”, para los cínicos diputados de Morena que votan con el PAN, les entra por un oído y les sale por el otro.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba