Repensar la Ciudadanía Sexual en Espacios Sociales de Necrozona

El presente texto tiene como propósito reflexionar sobre la necesidad de repensar la ciudadanía sexual en los espacios sociales de necrozona, puntualizando desde las adolescencias. La idea central es que la ciudadanía sexual no debe entenderse solo como algo escrito en la ley, sino también como una forma cotidiana de vivir la dignidad, la autonomía y el reconocimiento. Desde ahí, es importante preguntarse ¿Qué ocurre cuando esas condiciones se ven atravesadas por violencia, precariedad, control y fragilidad institucional?
La ciudadanía sexual no se limita a derechos formales, implica poder acceder a información y cuidados, hacer oír y valer la propia voz, vivir con respeto e igualdad. Desde esta mirada, se permite ver que el acceso a derechos y a la pertenencia social no se distribuye de manera equitativa, sino que está mediado por normas de género y relaciones de poder (San-Román et al., 2026).
Repensar esta noción en los espacios sociales de necrozona resulta necesario. Con base en los indicadores propuestos por José Manuel Valenzuela (2015, 2018, 2019, 2024), aquí la necrozona se entiende como un espacio social donde la vida, la muerte y el control de los cuerpos se administran de manera desigual, exponiendo a quienes lo habitan a violencia estructural, desacreditación y precariedad de forma sistemática. Desde esta mirada, no se trata solo de hechos violentos aislados, sino de entornos donde se debilitan la protección, los servicios y el reconocimiento de ciertas vidas.
Considerar la ciudadanía sexual en estos espacios implica preguntarse qué pasa con su ejercicio cuando los derechos y condiciones que la hacen posible se ven atravesados por violencia, miedo, control y carencias. Esto importa porque no basta con que los derechos existan en la ley; también se necesitan condiciones reales para ejercerlos. Si, además, el cuerpo y las formas de vida se construyen dentro de normas e instituciones que definen qué se acepta, qué se oculta y quién puede hablar, entonces la necrozona obliga a repensar la ciudadanía sexual como una experiencia concreta y no solo como una garantía enunciada (Weeks, 1998; Foucault, 1976, en Amuchástegui y Rodríguez, 2005).
Es menester tener presente que se trata de un problema que no afecta de la misma manera a todos los sectores sociales. Sus efectos cambian según la edad, el género, el territorio, las condiciones materiales y las relaciones de poder que atraviesan la vida cotidiana. Por eso, repensar la ciudadanía sexual en estos espacios exige una mirada diferencial e interseccional (Viveros, 2023). No existe una sola forma de habitar la necrozona ni una única manera en que sus condiciones afectan las posibilidades de ejercer en plenitud la ciudadanía sexual.
Entre esos sectores, las adolescencias son especialmente relevantes para abrir el diálogo y la reflexión. No solo forman parte de uno de los grupos poblacionales más numerosos del país, pues niñas, niños y adolescentes representan el 30.4 por ciento de la población nacional (REDIM, 2022), sino que además la violencia estructural ha sido señalada como especialmente dañina para este sector, al afectar dimensiones básicas como la identidad, la supervivencia, el bienestar y la libertad (Tor, 2022). Al mismo tiempo, no existe una sola adolescencia, sino múltiples adolescencias condicionadas por los contextos sociales, económicos y territoriales en los que se desarrollan (Dávila, 2004; Guzmán, 2017). Por ello, resulta pertinente reflexionar sobre lo que implica ejercer la ciudadanía sexual en espacios sociales de necrozona.
Referencias:
Amuchástegui, A., Rodríguez, Y. (2005), La sexualidad ¿invención histórica? Disponible en http://www.dgespe.sep.gob.mx/public/genero/PDF/LECTURAS/S_01_05_LaSexualidad.pdf
Dávila, O. (2004). Adolescencia y juventud: de las nociones a los abordajes. Ultima década, 12 (21), 83-104.
Foucault, M. (1976). Historia de la sexualidad I: La voluntad de saber. Siglo XXI Editores. Guzmán, L. (2017). La adolescencia Principales características. UNAM- Colegio de
Ciencias y Humanidades.
Red por los Derechos de la Infancia en México [REDIM]. (2022, febrero 21). Cuántos niñas, niños y adolescentes hay en México. Blog de datos e incidencia política de REDIM. https://blog.derechosinfancia.org.mx/2022/02/21/cuantas-ninas-ninos-y-adolescentes-hay-en-mexico/
San-Román, G., Olivares, M., & Martínez, A. (2026). Ciudadanía sexual y eficacia política: un primer acercamiento a la cultura política de la comunidad lgbt+ en Nuevo León. En A. Díaz Domínguez (Coord.), Perfiles del electorado nuevoleonés 2024. Instituto Estatal Electoral y de Participación Ciudadana de Nuevo León.
Tort, C. (15 de septiembre de 2022). Plantea SE del Sipinna que violencia estructural es la más dañina contra niñez y adolescencia. https://www.gob.mx/segob/prensa/plantea-se-del-sipinna-que-violencia-estructural-es-la-mas-danina-contra-ninez-y- adolescencia
Valenzuela, J. M. (2019). Trazos de sangre y fuego: Bio-Necropolítica y juvenicidio en América Latina. UDG
Valenzuela, J. M. (2015). Juvenicidio: Ayotzinapa y las vidas precarias en América Latina.
NED ediciones.
Valenzuela, J. M. (2018). Los jóvenes: precarización y resistencias. El desarrollo social como recurso. En Calva, J. L. (2018). Los jóvenes de hoy: el desarrollo como recurso. UAM-COLEF.
Valenzuela, J. M. (2024). Introducción: Violencias sociales y la precarización de las vidas juveniles. En Violencias. UAM.
Viveros, M. (2023). La interseccionalidad como categoría analítica: debates epistemológicos y metodológicos. En Viveros, M. Interseccionalidad giro decolonial y comunitario (pp. 55-96). CLACSO.
Weeks, J. (1993). El malestar de la sexualidad. Significados, mitos y sexualidades modernas.
Talasa.

