Tejiendo sentimientos

Este día duele, y mueve,
y te hace repensar
una lucha que a veces pierde sentido por la hipocresía,
por el (des)acuerpamiento.
La soledad que existe al repensar sobre
la falsedad,
la victimización,
los discursos de odio,
las hipotéticas señales de interés, la hermana que me dió la espalda, la sororidad burladora,
la rebeldía que ataca a las mujeres.
Aunque luego llega el sol, siempre con unas cuantas nubes, pero con ellas flores cálidas
que abrazan la primavera, y mi alma rota.
Me poso entre ellas, y voy sanando.
Mi corazón late, mi fuerza vuelve.
Porque del agua venimos, y a ella volveremos, Como el ave fénix, renaceremos.
Las olas del sentir en forma de vaivén,
oscilan y mueven al corazón, oscilan y vuelvo a pensar
en todo aquello que agrieta al alma.
Pero el mismo vaivén sana, ayuda a encontrar la calma
en el ascenso y descenso de la marea. Y con la luna,
se purifica el alma entera.



