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¿Y las juventudes votarán este 02 de junio?

Según datos del INEGI actualmente las juventudes representan el 33% de la población. Los datos muestran qué es una población significativa, por ello, las y los actuales candidatas/os políticos han buscado atraer la atención de este sector de la población a través de las redes sociales, por medio de trends de tiktoks, reels o canciones pegajosas; pero en materia de políticas públicas la realidad deja mucho que desear.

Existen millones de jóvenes que no cuentan con las condiciones y oportunidades dignas de educación, vivienda, salud, sumándole que padecen, entre otras problemáticas, de explotación laboral.

Según datos del Centro de Investigación en Política Pública en el 2022, hay 21 millones 933 mil 393 jóvenes de 15 a 24 años, de los cuales 8 millones 865 mil 540 forman parte del sector laboral, pero el 44.9% ganan un salario mínimo o menos por el trabajo realizado, mientras que el 48.8 % trabajan entre 36 y 48 horas. De este sector de jóvenes, el 34% tiene como estudios máximos la secundaría y 39% la preparatoria.

Históricamente las juventudes han mostrado más interés por la participación política, pero en el aspecto informal, un ejemplo de ello son los movimientos estudiantiles de los años sesenta, donde el imaginario de las y los jóvenes quedó marcado de manera negativa porque fueron vistos como agresivos, delincuentes y violentos (Reguillo, 2000).

Se les critica a las juventudes que no suelen incorporarse a los asuntos político-institucionales, incluso se dice o se piensa que son sujetos apolíticos, pero la realidad es que no se sienten llamados a participar dentro de las instituciones, ya que, las consideran rígidas, burocráticas, anticuadas y es por eso que la participación que realizan es desde otra postura, más flexible, donde se comparten ideales, cercanía, comunidad, etc. y desde esos espacios es que han venido desarrollado la participación informal (Arías y Alvarado, 2015).

El concepto que han construido las instituciones sobre la juventud es que viven sin problemas, que disfrutan de su edad, que no tienen responsabilidades económicas, o familiares, que viven con ligereza y despreocupación (Margullis y Urresti, 2000). Sin embargo, esto solo pertenece a un sector social de esta población, ya que hay diferentes formas de vivir la juventud; por ejemplo, existen jóvenes que han trabajado desde una temprana edad siendo el sustento familiar, ya que según datos del INEGI (2022), 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes desde los 5 a los 17 años de edad realizan trabajo infantil.

A partir de cómo las instituciones han conceptualizado la juventud, es que en las juventudes se ha creado desconfianza porque no se sienten representados, sumándole a las promesas políticas que se han realizado campaña tras campaña política, las cuales dejan mucho que desear ya que solo los instrumentalizan para sus fines electorales.

Las juventudes han optado por no participar políticamente de forma institucional, debido a la falta de empatía y solidaridad con las diferentes realidades que presentan las y los jóvenes. Si bien, no todo es negativo, en realidad las juventudes sí participan políticamente, pero en actividades donde exista incidencia social, comunitaria o para manifestar sus descontentos ante las injusticias sociales, porque se sienten involucrados y tomados en cuenta, por ejemplo, en las asociaciones civiles, en asociaciones ecológicas, en las protestas universitarias, o en los movimientos feministas o de la diversidad sexual.

Será interesante ver si este 2 de junio los reels, los tiktok’s o las canciones pegajosas, hacen cambiar de parecer a las juventudes y acuden a las urnas a votar. Ya veremos si se supera la participación juvenil que se tuvo en las elecciones del 2021, en el que la participación política formal que se registró de manera generalizada fue alrededor del 52%, pero para el caso de las personas jóvenes de 20 a 24 años fue de 41.7%, y para las personas de 25 a 29 años fue de un 39.6% (Humphrey, 2023).

Las juventudes han mostrado resistencia a la participación política formal y con justa razón, ya que no sienten que tengan una voz y un lugar dentro dicha participación.

Veremos con que noticias amanecemos este próximo 3 de junio.


Bibliografía

– Arias., C y Alvarado, S., (2015). Jóvenes y política: de la participación formal a la movilización informal. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 13 (2), pp. 581-594.

– Centro de Investigación en Política Pública (2022) El Panorama Educativo y Laboral de los jóvenes en México. Disponible en https://imco.org.mx/el-panorama-educativo-y-laboral-de-los-jovenes-en-mexico/

– Humphrey, C. (2023) Incrementar la participación de jóvenes entre 19 y 29 años. La silla rota. Disponible en https://lasillarota.com/opinion/columnas/2023/10/19/incrementar-la-participacion-de-jovenes-entre-19-29-anos-453096.html

– INEGI (2022) Estadísticas a propósito del Día Internacional de la Juventud. Disponible en https://inegi.org.mx/app/saladeprensa/noticia.html?id=7525#:~:text=De%20acuerdo%20con%20los%20datos,el%20pa%C3%ADs%20(126%20millones).

– INEGI (2023) El INEGI presenta la Encuesta Nacional del Trabajo Infantil (ENTI) 2022. Disponible en www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2023/ENTI/ENTI_23.pdf

– Marguilis, M y Urresti, M. (2000) La juventud es más que una palabra. Editorial Biblos. Buenos Aires. Pp. 13- 30

– Reguillo, R. (2000) Pensar en los jóvenes. Un debate necesario en Emergencias de Culturas Juveniles. Editorial Norma. Pp. 19 – 48

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