Opinión

2012 un año por olvidar

Por: Ángel Balderas Puga

El año pasado cerró con la cobarde huída de Felipe Calderón hacia los Estados Unidos. Era previsible, pues Calderón durante todo su sexenio exhibió su talante pueril, alevoso y cobarde, no se podía esperar menos de tan pobre personaje.

2012 también fue el año en el que regresaron los fraudes electorales del PRI, para obtener, de manera ilegítima, la Presidencia de la República. Este hecho opacó el feliz final del sexenio sangriento de Calderón.

Números de dictadura militar

Difícil cuantificar el número de muertos durante el reinado mortífero de Calderón, derivados de la violencia institucional irracional desatada por este último. Pero creo que la estimación más atendible y objetiva es la que publicó en una editorial el periódico francés Le Monde (23/08/2012), el año pasado: 120 mil muertos, más del doble de la cifra que el Ejecutivo federal había dado a conocer en ese momento. Como resaltó el diario francés: “es una verdadera hecatombe que constituye, y por mucho, el conflicto más mortífero de los últimos años en el planeta”. Y eso que estas cifras se dan al mismo tiempo que existen fuertes conflictos bélicos en Afganistán, Irak y Siria, entre otros países. No podemos saber cuántos de estos miles de muertos eran totalmente inocente y ajenos a cualquier actividad delincuencial pues al gobierno de Calderón nunca le interesó investigar estas muertes y en eso tiene incluso responsabilidad penal.

A los muertos hay que agregar a los desaparecidos. 25 mil 276, hasta julio de 2012 como señala la revista Proceso (30/12/2012) con base en datos oficiales de la Procuraduría General de la República (PGR) y de las procuradurías de los estados y del Distrito Federal.

Cabe señalar que estos datos fueron ocultados, de manera sistemática, durante el gobierno de Calderón y que salieron a la luz pública gracias a una filtración al diario norteamericano The Washington Post, quien los publicó el 30 de noviembre del año pasado. Los datos fueron proporcionados por ex servidores públicos que temían que el Gobierno Federal los desapareciera. Proceso publica una tabla, estado por estado. Ahí aparece también el nuestro con 181 desaparecidos. Proceso también publicó algunas de las fichas que fueron entregadas al Washington Post en donde se evidencia la desaparición de muchas personas inocentes como el caso de una empleada doméstica de Oaxaca, de 15 años de edad, desaparecida en un retén porque ¡no traía consigo su acta de nacimiento “ni se sabía el Himno Nacional”! Resalta el hecho que la categoría más golpeada con las desapariciones fueron los estudiantes, mil 746 en la base de datos filtrada.

A los muertos y desaparecidos hay que agregar los miles de autoexiliados (sobre todo del norte del país) y los miles de desplazados internos.

Cifras que cuadran con un verdadero conflicto bélico desatado contra la sociedad por el usurpador de la Presidencia de la República.

“Reforma” energética

Calderón también intentó privatizar Pemex, muy probablemente por orden de sus verdaderos patrones, los que ahora le dan cobijo.

Recordemos que desde septiembre de 2006 se publicó, en Estados Unidos, la nota “Halliburton steals mexican election?” (¿Halliburton se robó las elecciones mexicanas?), en donde ya se preveía que Calderón intentaría privatizar Pemex con el fin de “transferir los recursos que actualmente pertenecen al pueblo de México a las corporaciones norteamericanas” (nota publicada el 06/09/2006 en el sitio web de la organización AlterNet pero que actualmente ya no está disponible en internet).

El gobierno de Calderón fue tan ineficiente con respecto al manejo del petróleo que fue incapaz de construir siquiera una refinería en seis años, con lo que habríamos podido reducir, con mucho, la importación de gasolinas. En vez de eso, Calderón se dedicó a aumentar constantemente el precio de las gasolinas y del diesel, tanto si subía como bajaba el precio internacional del petróleo y por lo que se ve, Peña Nieto hará lo mismo. Ambos mostrando una actitud antinacionalista al privilegiar intereses extranjeros.

La gasolina Magna, cuando llegó Calderón costaba seis pesos 74 centavos el litro, la dejó en 10 pesos 72 centavos, tres pesos 98 centavos más cara. El diesel pasó, en el mismo periodo, de cinco pesos 60 centavos el litro a 11 pesos ocho centavos, es decir, casi al doble.

Y eso que el gobierno de Calderón recibió en su sexenio 2.8 billones de pesos por ingresos petroleros de los cuales 400 mil millones de pesos correspondieron a excedentes petroleros.

Pero además se consolidó el desmantelamiento del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), instrumento clave para el desarrollo nacional. Apenas el pasado 2 de enero, el doctor Abelardo Cantú Chapa del IMP y del Politécnico Nacional denunció una política deliberada de no formar recursos humanos de calidad en el sector para luego usar esa carencia como pretexto para entregar partes de Pemex a extranjeros (La Jornada, 02/01/2013).

Enorme deuda pública

Calderón deja un país hiper-endeudado. El Informe sobre finanzas públicas y la deuda pública de noviembre del año pasado de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (La Jornada, 29/12/2012) así lo demuestra.

Calderón recibió una deuda pública interna de 1.326 billones de pesos y la elevó hasta 3.567 billones. Un aumento neto de 2.241 billones (¡ahí se fueron casi todos los ingresos petroleros del sexenio!). Mientras que la deuda externa pasó de 49.919 millones de dólares a 123.1 millones de dólares (1.6 billones de pesos). Aumento neto de 73.2 millones de dólares. Así que Calderón nos hereda una enorme deuda pública de 5.167 billones de pesos.

Así que comenzando 2013 cada familia mexicana está más endeudada.

Y pensar que ¡muchos pensaron que el fraude electoral de 2006 no tenía nada que ver con su vida!

anbapu05@yahoo.com.mx

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