Opinión

A contratar… funcionarios públicos

Sólo para nostálgicos…

 

Por: Salvador Rangel

México es país de leyes, reglamentos, ordenamientos, los hay casi para todo, el problema es que muchos no se cumplen en la cabalidad de su contenido, hay rendijas, corruptelas y favoritismos, lo que permite que no se cumplan.

Hace años, en el gobierno de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), se expidió un decreto para que los hospitales particulares, en el cinco por ciento de su capacidad instalada, proporcionaran atención médica gratuita. ¿Se habrá cumplido, siquiera una vez este decreto?

Existe una ley que prohíbe la discriminación y en los “antros” los cadeneros sólo dejan entrar a “gente bonita” y no hay sanción alguna para los propietarios.

El acceso a la información se encuentra reservado en casos en que a los gobernantes les conviene.

En cuanto a los problemas laborales que afectan a un grupo de trabajadores o en lo individual, es un verdadero martirio presentar una demanda laboral en contra de un patrón, o bien cuando los trabajadores pretender formar un sindicato independiente.

En lo individual el trabajador despedido se encuentra con el problema que únicamente le entregan un finiquito global, en la mayoría de los casos, sin especificar los conceptos.

O bien es despedido y debe presentar demanda y es probable que caiga en manos de un “coyote”, que de menos le cobrará del 20 al 30 por ciento en caso de de ganar la demanda, después de meses de audiencias. O que el “coyote” llegue a un acuerdo con la parte patronal y venda el juicio, así gana con las dos partes.

Hoy en día los trabajadores, independientemente del nivel de preparación, se encuentran en el dilema de encontrar empleo bien remunerado y con las prestaciones que legalmente le corresponden, inscripción en el Seguro Social, vacaciones, aguinaldo, de menos con lo estipulado en la Ley Federal del Trabajo.

Pero frente a la ya de por sí dificultad de encontrar trabajo, hay otro problema, la contratación por medio de honorarios, donde el empleado no tiene ninguna prestación o bien por medio del outsourcing, donde el empleado se encuentra en la total desprotección laboral, prácticamente no tiene seguridad alguna en su trabajo.

Es contratado por una empresa que “revende” su trabajo a otra, por lo que no tiene prestación alguna con la empresa a la que presta sus servicios.

Así la empresa no tiene pasivos laborales, los empleados no generan antigüedad, en cualquier momento pide a la empresa de outsourcing que disminuya el número de trabajadores o los cambie.

Y ahora el señor Calderón, en los estertores de su gobierno, ha enviado la Cámara de Diputados una iniciativa de reforma laboral que lejos de ayudar a los trabajadores se convertirá en retroceso.

Los diputados la han aprobado y ahora pasa a la Cámara de Senadores para su modificación y aprobación, por lo pronto lo diputados han aprobado la contratación por horas.

Pero una reflexión al respecto. El artículo 123 constitucional, apartado “A”, señala las modalidades de la jornada laboral, ocho horas y siete en la jornada nocturna con su respectivo día de descanso. En caso de aprobarse, duda no hay, cómo será considerado el día de descanso del trabajador, pago de aguinaldo, vacaciones y, en su caso, el reparto de utilidades.

Dicen diputados y empresarios, que con la reforma laboral, se incrementará la oferta de trabajo, ya que se puede contratar por horas a más empleados y que habrá contratos a “prueba” y al término serán despedidos o contratados en caso de cumplir con las expectativas del patrón.

Y si la reforma es tan buena como dicen los “representantes del pueblo”, entonces a contratar diputados, senadores, presidentes municipales y hasta Presidente de la República, por horas y a contrato de prueba y si no funcionan a la calle, ya que el número de personas, calificadas, sin empleo es enorme y pueden desempeñar mejor el trabajo de muchos “servidores públicos”

Y los nostálgicos se acuerdan del refrán que reza, “el buen juez por su casa empieza”, así que a contratar diputados por hora y de acuerdo a su desempeño que sigan. Tal vez de los 500, no quede ni el 10 por ciento.

rangel_salvador@hotmail.com

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