Opinión

Aciclovir, la primera arma de la humanidad contra los virus

Molécula de la Semana

Por: Miguel Rea

Muchas bacterias y virus son causantes de enfermedades en humanos. Desde 1928, la humanidad tiene un arma contra las bacterias; los antibióticos, compuestos químicos que pueden eliminarlas eficientemente y que hasta ahora han salvado millones de vidas humanas. Por el contrario, en el caso de los virus, y a pesar de una intensa búsqueda, ha sido más difícil encontrar compuestos químicos que los eliminen de manera eficiente y selectiva. No fue sino hasta 1974 que la Química Gertrude B. Elion, en los laboratorios Wellcome Research en Carolina del Norte, descubrió el compuesto 9-(2-hidroxi-etoxi-metil) guanina, mejor conocido en la actualidad como aciclovir.

El problema que se enfrentó para encontrar un compuesto químico con actividad antiviral fue el hecho de que los virus no son considerados organismos vivos porque no poseen la capacidad de autoreplicación. Es decir, para replicarse los virus usan la maquinaria de replicación de la célula que infectan. La consecuencia de ese fenómeno, cuando se busca por compuestos con actividad antiviral, es que los posibles candidatos eliminan los virus, pero también dañan las células sanas de los organismos infectados. Es decir, el compuesto antiviral no es selectivo. Todo eso cambió con el descubrimiento del aciclovir porque, a diferencia de otros compuestos químicos, el aciclovir inhibe la replicación de los virus de forma selectiva. Es decir, no daña células que no están infectadas. Efectivamente, el aciclovir es un compuesto muy similar a la deoxiguanina, una de las bases nitrogenadas que conforman el ADN de los organismos y cuando está disponible, el aciclovir es fosforilado de manera tal que es incorporado erróneamente en lugar del nucleótido correcto, lo que detiene completamente la replicación del ADN. La enzima que coloca grupos fosfato en el aciclovir es la timidina kinasa y esa enzima se expresa en células infectadas por el virus, pero se expresa sólo en niveles muy bajos en células no infectadas, lo que explica en parte la selectividad del medicamento. Adicionalmente, para poder ser efectivo, el aciclovir debe penetrar en el interior de las células y al parecer esa penetración es mucho más eficiente en células infectadas que en células sanas. Por estudios in vitro se sabe que el aciclovir tiene un índice terapéutico de 3000, lo que significa que la concentración necesaria para causar toxicidad en células normales es muy superior a la necesaria para inhibir la replicación del ADN de células infectadas. En otras palabras, el aciclovir es en un medicamento muy seguro. Aunque en teoría el aciclovir podría usarse para combatir todos los tipos de virus, se sabe que es más efectivo para el virus del herpes y dentro de ese grupo aún más efectivo para el virus del herpes simple. Actualmente, el aciclovir se usa para el tratamiento del herpes labialis, del herpes genital y del herpes zoster, causante de la varicela. Algunos autores han reconocido que cuando no se tiene acceso a otros medicamentos más efectivos, el aciclovir puede ayudar a reducir la progresión de infecciones con el virus del SIDA. El aciclovir es un compuesto químico que nos ha dado una gran ventaja en nuestra lucha con los virus y por esa razón Gertrude B. Elion y George Hitchings fueron galardonados con el premio Nobel en 1988. Por ser el primer compuesto antiviral específico, por ser un medicamento que cambió el tratamiento de enfermedades de origen viral y porque la química es parte de nuestras vidas, la molécula de esta semana es la 9-(2-hidroxi-etoxi-metil) guanina, mejor conocida como aciclovir.

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