Opinión

Ácido Nítrico: Un componente de la lluvia ácida

Molécula de la Semana

Por: Gustavo Pedraza

El ácido nítrico es una especie química que, en condiciones estándar de temperatura y presión, es un líquido traslúcido con una coloración amarillenta. Está considerado como un ácido fuerte, altamente corrosivo y vapores que provocan sofocación. Es soluble en agua y, en concentraciones altas, provoca un olor irritante muy fuerte. Se descompone fácilmente por calentamiento, formando agua, oxígeno y dióxido de nitrógeno. Concentrado, es un agente oxidante muy fuerte que ataca metales como el cobre y la plata.

Sin embargo, estas propiedades oxidantes tienden a disminuir cuando está en forma diluida. Por otro lado, el ácido nítrico concentrado no ataca a los metales nobles como el oro y el platino, pero en una mezcla de tres partes de ácido nítrico con una parte de ácido clorhídrico, llamada “agua regia”, es posible disolver este tipo de metales. El término “agua regia” es debido a su capacidad de disolver aquellos metales llamados regios, reales o nobles y ésta al no ser muy estable, debe prepararse justo antes de su uso.

El ácido nítrico reacciona en forma violenta con sustancias orgánicas como la acetona y los alcoholes y puede generar reacciones explosivas en presencia de carburos o sulfuro de hidrógeno. Su principal aplicación es en la industria de los fertilizantes nitrogenados, usando alrededor del 75% de su producción total. En el ámbito ambiental, la presencia del ácido nítrico en la atmósfera es considerado un contaminante secundario cuya generación es provocada por las emisiones antropogénicas del monóxido y dióxido de nitrógeno cuando interaccionan con el ozono y la humedad ambiental, en presencia de sustancias catalíticas como aerosoles metálicos combinado con la radiación ultravioleta, proveniente del sol. Los óxidos de nitrógeno son generados por procesos de la quema de combustibles por vehículos y por los procesos de soldadura eléctrica.

Su presencia y concentración en la atmósfera varía de lugar a lugar y con la época del año. Lugares con altos índices de contaminación de óxidos de nitrógeno da lugar a la “lluvia ácida”, por la presencia del ácido nítrico en la atmósfera junto con otras especies químicas. La lluvia ácida puede incorporar al ácido nítrico al suelo y al agua en donde se transforma en nitratos y genera cambios drásticos en el pH lo que puede ser un serio riesgo ambiental. Debido a estos efectos ambientales del ácido nítrico, los óxidos de nitrógeno, precursores del ácido en la atmósfera, deben cumplir con lineamientos específicos de monitoreo ambiental, los cuales son regulados por normas oficiales.

Respecto a los efectos a la salud, el ácido nítrico es un compuesto corrosivo e irritante para los ojos, la piel, el tracto respiratorio y digestivo, causa ulceraciones y quemaduras cuando entra en contacto con la boca, la garganta, esófago y estómago y en personas con desórdenes cardiopulmonares, oculares o cutáneos son más sensibles a los efectos de exposiciones al ácido nítrico. Por esas razones, y porque la química es parte de nuestras vidas, la molécula de la semana es el ácido nítrico.

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