Algunos desafíos de la participación ciudadana con los alcaldes panistas

En artículos anteriores he comentado cómo se ha desatado últimamente un creciente interés por la participación ciudadana, la obra social y la ecología. A tal punto que, sectores de la derecha dicen promoverlos y hasta el alcalde Felifer ya creó secretarías ad hoc.
Por su parte, varias organizaciones ciudadanas parecen transitar de la queja y la denuncia, hacia la propuesta y la disposición para trabajar con “los diferentes” en pro de un bien común. Si esto suena un tanto idílico, es real en el caso de algunos proyectos, impulsados por ciertos grupos autogestivos. La cosa se complica cuando dichos grupos buscan incidir, más allá de sus microespacios, en el cambio de estructuras institucionales o gubernamentales, no tanto para expandir su influencia, sino simplemente para sobrevivir o defenderse de agresiones que reciben del exterior.
Ejemplos concretos sobre este tema vienen de la lucha de algunos de esos grupos por conseguir que en sus barrios haya zonas verdes o jardines con árboles y espacios para el deporte, la recreación y la convivencia familiar.
Para quienes aún confían en los panistas, parecerá buena noticia el compromiso que expresa el nuevo presidente municipal, Felifer Macías, a través de un espectacular cercano al Centro cívico que apunta: “Parques bonitos y canchas chidas”. Para quienes, en cambio, sufren de escepticismo surge la duda de si ese compromiso incluye la construcción de nuevos espacios verdes en los más áridos y abandonados barrios populares de la capital, pues Querétaro ya cuenta con lindos parques en las mejores colonias. Sin esa precisión, su promesa podría indicar simplemente que dará mantenimiento a lo que ya existe (responsabilidad elemental del municipio), o que seguirá la misma lógica de sus antecesores de entregar esos espacios a particulares para que los cuiden (y cobren por ello a sus vecinos), según denunció insistentemente, en su momento, la regidora Olascoaga.
¿Por qué habría que dudar de Felifer o por qué habría que darle el beneficio de la duda? Basten dos ejemplos para ilustrar cómo se comportan los panistas:
Uno es el espacio llamado “Amili, tierra feliz y florida”, en el pueblo de Carrillo Puerto, que luego de ser un gran basurero (por recibir desechos de privadas cercanas que no cuentan con el servicio municipal de limpia), y de ser afectado por diversos incendios, viene siendo limpiado en profundidad y mantenido, desde hace cerca de 14 años, por vecinos de la zona, que lo cubrieron de árboles, plantas y flores, y delinearon en él una cancha de futbol.
Dicho espacio recibió además la colaboración de la Universidad Autónoma de Querétaro, para plantar árboles, construir un tinaco captador de agua de lluvia para regarlos y varios juegos infantiles con llantas reusadas y pintadas de colores.
Luego de un arduo y consistente trabajo de más de 10 años, en 2020, el Comité vecinal que lo ha cuidado se vio orillado a solicitar el apoyo del Municipio, por la enorme dificultad que implica su mantenimiento. Éste estaba presidido entonces por Luis Bernardo Nava, quien respondió a los carrillenses, a través de su Dirección de gobernación, con un simple y contundente: “al Ayuntamiento no le interesa su proyecto…”
Otro ejemplo es el Parque Libertad, del que ya hemos hablado; ése que lograron los carrillenses, ¡luego de 30 años de lucha!, al expulsar de ahí a una enorme chatarrera y que recientemente fue despojado de una gran parte, para construir un CIBA: (Centro integral de bienestar animal).
Cuando Felifer llegó hace unos días a supervisar dicha obra, lo abordaron vecinos muy molestos, por tener que reiniciar su lucha, reiterando su exigencia de reubicar dicha “perrera” fuera del parque. ¿Por qué colocarla ahí, precisamente en ese espacio que tantos años y esfuerzos costó a la población, sin consultarla y violando el proyecto original?
El edil, rodeado de sus muchos invitados, que aplaudieron esa “obra social”, pues “dignificará a la zona”, no tomó en cuenta a los quejosos y se limitó a decir (según Iván Adair Gaytán en FB): que “lleva 5 días en el cargo” y que “no puede cargar con pecados de administraciones anteriores”. ¡Así, las cosas!



