Opinión

Aristegui, censura y la casa blanca de Peña Nieto

Por: Ángel Balderas Puga

Se necesitaría ser muy ingenuo para creer que el gobierno de Enrique Peña Nieto no tuvo nada que ver con el despido de la periodista Carmen Aristegui del noticiario estelar de la cadena MVS Noticias. Aristegui y su equipo han sido personajes incómodos para la opacidad del gobierno de Peña Nieto y los priístas reaccionan de acuerdo a su genética antigua: la censura. Tal como lo hizo Luis Echeverría con el periódico Excélsior. Pretenden silenciar cualquier voz de disidencia en vez de resolver los graves problemas que aquejan al país.

Grupo Higa y conflicto de intereses

Recordemos que apenas el pasado 24 de enero, el semanario inglés The Economist, publicó un duro editorial sobre el gobierno de Peña Nieto, “El pantano mexicano”, en donde se señala que Peña Nieto “no entiende que no entiende”. El artículo comienza criticando el mensaje de principios de año de Peña Nieto con respecto a su increíble promesa de ¡liberar al país de la corrupción y de la impunidad! Mal endémico en el que chapotea muy a gusto la clase política mexicana. El semanario inglés, justamente, habla de cinismo de Peña Nieto, algo en lo que muchos mexicanos estamos de acuerdo.

El semanario inglés recuerda los tres casos de las casas que el grupo Higa ha “vendido” a Peña Nieto, a su esposa y a Luis Videgaray, Secretario de Hacienda, y señala, otra vez justamente, que el problema no es que haya o no algo ilegal sino que en las democracias modernas este es un comportamiento inaceptable. En otros países esto hubiera sido suficiente para que, al menos, Luis Videgaray renunciara.

Lo que no se le perdona a Carmen Aristegui es haber destapado la cloaca de la relación perversa entre el grupo Higa y parte del actual gabinete. Recordemos que el equipo de investigación de Carmen Aristegui jaló la hebra a partir de que Angélica Rivera en la revista Hola, en mayo de 2013, presumió una casa de lujo. A partir de esa nota, dicho equipo de investigación obtuvo la información, publicada en noviembre del año pasado, de que la casa había costado 54 millones de pesos, más intereses y que había sido financiada a Rivera por el grupo Higa, algo totalmente inusual pues Rivera declaró que ella y su marido trataron directamente con el arquitecto diseñador pero quien pagó fue Higa y que posteriormente Rivera compró la casa. A partir de ahí ha habido toda una cadena de enredos de Peña Nieto y su mujer sobre dicha propiedad. Este escándalo, de evidente conflicto de intereses, llegó incluso a nivel internacional como lo muestra el editorial de The Economist pero también una publicación de The Wall Street Journal en la que el 20 de enero da a conocer la adquisición de Peña Nieto de otra propiedad al mismo grupo Higa.

Cuando The Economist habla de comportamiento inaceptable se refiere al evidente conflicto de intereses de políticos en el poder: se entregan contratos millonarios a empresarios mediante sobornos, la tradicional “mordida”. Esos empresarios pagan los favores de la clase política financiando campañas electorales o dando dádivas.

Según varias fuentes periodísticas, el grupo Higa ha obtenido, en los últimos 12 años, contratos de parte del gobierno del Estado de México del orden de 23 mil millones de pesos y hay que recordar que Peña Nieto fue gobernador de ese Estado y Luis Videgaray fue el Secretario de Finanzas de ese gobierno mientras se favorecía al grupo Higa.

De acuerdo al libro “El Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, Política, Negocios y Poder” de Alejandro Encinas, grupo Higa suma ya contratos públicos por 76 mil millones de pesos. Esta cifra equivale al presupuesto de 45 años de la Universidad Autónoma de Querétaro. Y eso que estamos hablando de tan solo los dos primeros años del gobierno de Peña Nieto.

Apenas el pasado 17 de marzo, Reforma acaba de dar a conocer que el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) otorgó un contrato reservado por mil 332 millones de pesos a una filial del grupo Higa a pesar de los escándalos de conflicto de intereses en los que se ha visto involucrado dicho grupo y para que la opinión pública no conozca de esta situación la información fue clasificada como reservada hasta 2025 a pesar de que Banobras es una institución pública.

La salida de Aristegui

Como señalamos líneas arriba, es más que evidente, que la salida de Carmen Aristegui de su noticiario matutino es una medida de represalia orquestada desde el gobierno de Peña Nieto el que seguramente presionó a MVS para despedir al coordinador del equipo de investigación de Aristegui, Daniel Lizárraga y al miembro de dicho equipo Irving Huerta, ambos “culpables” de haber develado el entrelazamiento de intereses del grupo Higa con el grupo actualmente en el poder.

A nivel internacional, medios como The New York Times, de Estados Unidos, The Guardian, de Inglaterra o Le Monde, de Francia han manifestado que Aristegui fue despedida en represalia por haber develado el escándalo de las casas de Angélica Rivera, Peña Nieto y Luis Videgaray.

Apenas el pasado 6 de febrero nuestra Universidad había entregado el doctorado honoris-causa a la periodista. Toda nuestra solidaridad a una de las periodistas más valiosas de México en este momento.

anbapu05@yahoo.com.mx

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