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Algunas consideraciones sobre el primer debate presidencial

He escuchado a varias personas cuestionar el por qué AMLO no contestó todos los cuestionamientos y la respuesta es muy sencilla: materialmente era imposible hacerlo. Contestar un cuestionamiento en un minuto es ya bastante complicado.

Muchas personas tuvimos la oportunidad de seguir en vivo el primer debate entre candidatos a la presidencia de la República y lógicamente, cada uno de los que lo vimos tenemos nuestras propias consideraciones, todos vimos algo que alguien más no vio. Estas son mis consideraciones personales.

El formato elegido por el INE es exageradamente restrictivo como para plantear ideas sobre un proyecto de nación. Espacio de tiempo exageradamente corto, intervenciones de apenas dos minutos y medio y eso hasta dividas en dos o tres bloques, respuestas a alusiones personales igualmente cortas. Esto también es derivado de la inclusión de dos personajes que nada tienen que estar haciendo ahí, Margarita Zavala y ‘El Bronco’, “independientes” que lo único que hicieron fue reducir el tiempo a disposición de los tres que son los verdaderos candidatos.

Para muchos fue evidente que cuatro candidatos se olvidaron de los temas del debate por dedicarse a atacar a Andrés Manuel López Obrador (AMLO): Seguridad Pública y Violencia; Combate a la Corrupción e Impunidad; y Democracia, Pluralismo y Grupos en Situación de Vulnerabilidad.

AMLO fue interpelado en 66 ocasiones. De acuerdo con el Informador.mx: AMLO recibió 43 cuestionamientos mientras que Anaya sólo 14; Meade sólo 7; Zavala sólo 1 y ‘El Bronco’ ninguno. Sin embargo, ‘El Bronco’ fue de los que más atacó: 15 veces; Meade y Anaya 17 veces; Zavala 14 veces y AMLO sólo 2 veces.

He escuchado a varias personas cuestionar el por qué AMLO no contestó todos los cuestionamientos y la respuesta es muy sencilla: materialmente era imposible hacerlo. Contestar un cuestionamiento en un minuto es ya bastante complicado, ahora imaginemos ¡contestar 66 cuestionamientos! Se requeriría de al menos 66 minutos, sin tiempos muertos, sólo para responder esos cuestionamientos, en un debate que duró 120 minutos. Fue evidente que a los opositores de AMLO les destinaron ocho minutos por cada dos minutos destinados a AMLO, lo que es tremendamente desigual.

Los cuatro candidatos rijosos estaban más interesados en golpear a AMLO que en presentar sus propuestas sobre el tema. A todos los que me han señalado que AMLO no contestó todo les he pedido que me digan en qué consisten las propuestas de Meade, Anaya, Zavala y Rodríguez acerca de la seguridad pública y la violencia, sobre el combate a la corrupción y la impunidad y sobre la democracia, el pluralismo y los grupos en situación de vulnerabilidad y, lógicamente, nadie ha sabido contestar. La inmensa mayoría sólo recuerda las tonterías del bronco. Lo que muestra que no se trató de un verdadero debate sino de una feria de acusaciones.

Las mentiras de Anaya

El “debate” sirvió para evidenciar al candidato más mentiroso, el panista Ricardo Anaya. Algunas mentiras fueron evidentes en el mismo momento de la transmisión y otras fueron evidenciadas después del “debate”, por ejemplo, por la organización de periodistas verificado2018.mx (y que agrupa a periodistas de medios tan disímbolos como ‘Proceso’ y Televisa) y que nació, justamente, para evidenciar las mentiras que se digan sobre algún candidato.

Entre las principales mentiras de Anaya podemos señalar las siguientes, es falso que:

AMLO haya estado con Salinas en 1988, pues en ese año López Obrador deja el PRI junto con Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y miles de priistas más de todo el país.

Los secuestros en CDMX se hayan incrementado 88 por ciento durante la gestión de AMLO.

La amnistía haya fracasado en El Salvador.

La inversión extranjera en CDMX haya decaído durante la gestión de AMLO.

Gustavo Ponce (exsecretario de Finanzas en CDMX) y Carlos Imaz (exdelegado de Tlalpan) están en la campaña de AMLO.

Anaya también acusó a AMLO, sin pruebas, de que la ex dirigente del SNTE Elba Esther Gordillo lo estaba apoyando. Sin embargo, quien realmente mantiene relaciones magníficas con Elba Esther es Jorge Castañeda, ¡coordinador estratégico de la campaña de Anaya! En diciembre de 2017, cuando Elba Esther pasó a arresto domiciliario, uno de los primeros que se precipitaron a verla en su casa, fue justamente Castañeda. En esa ocasión Castañeda dijo que tenía 25 años siendo amigo de Elba Esther. Esta última incluso le rentaba un departamento a Castañeda en el mismo edificio donde Gordillo tiene un penthouse en Polanco.

Pero además Anaya finge demencia, pues si alguien apoyó a Elba Esther fue el PAN en los dos sexenios en los que mantuvieron la presidencia de la república, con Vicente Fox y con Felipe Calderón. Es más, Elba Esther colaboró con Fox para cometer el fraude electoral de 2006, lo que quedó documentado incluso con grabaciones telefónicas. Tres días antes de la elección presidencial de ese año, Fox entregó a la señora Gordillo, 900 millones de pesos como “apoyo a actividades magisteriales”.

Así que Anaya ofende a los electores al decir tantas mentiras en cadena nacional.

 

anbapu05@yahoo.com.mx

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