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Berrinche Municipal

Hace ya un par de semanas que el presidente municipal volvió a dar otra muestra de su característico temperamento (aunque ya son conocidos los desplantes de este personaje); esto luego de que fuera abordado con cuestionamientos por parte de un grupo de comerciantes sobre un tema de obras; sin embargo, este grupo de ciudadanos que solicitaban soluciones de un empleado público recibieron la siguiente respuesta que cito textualmente: “si no quieren nada, no se les hace nada, me llevo el dinero a otro lado”…

Cuando escuché estos comentarios y la actitud tan déspota con que los profería me pregunté: ¿Qué clase de persona es ésta? Esta reacción me hizo recordar cierta ocasión en la que siendo yo niño jugábamos un partido de futbol, al ir ganando nuestro equipo por mucha ventaja el niño dueño del balón se paró en medio del campo, se agachó a levantarlo y dio por terminado el encuentro; ¿es ésta la actitud de un funcionario público? ¿Actuar como un niño berrinchudo que recoge su pelota cuando va perdiendo el encuentro?

¿Qué clase de respuesta es esta? Señor presidente, tome en cuenta que su patético, ridículo e infantil berrinche y esa expresión de “Me llevo el dinero a otro lado”, no son la respuesta de un funcionario público, es más ni siquiera de un hombre adulto y maduro como se supone que ya debería serlo; de ser así díganos ¿es ésta su forma de administrar el dinero de los contribuyentes? Llevarse el dinero a donde no se le cuestione, ¿y a dónde se va a llevar el dinero? ¿A otra inútil obra, remodelación o ampliación vial para disfrazar sus tajadas que se reparten mientras que entregan obras igual de malhechas que su administración? ¿Dónde queda su capacidad de negociación? ¿Dónde su capacidad para generar soluciones? ¿Dónde quedó la sonrisa que se ha convertido en el logotipo de sus programas Jalando Parejo? Es más, ¿cómo va a jalar parejo con esas actitudes? ¿Cómo va a “jalar parejo” si se muestra renuente a escuchar y dar cabida a la voz de la gente? ¿Cómo dice que trabaja Jalando Parejo con esa actitud tan intransigente? ¿Acaso ya se le olvidó todo el circo, maroma y teatro que hacía cuando se arrastraba para conseguir el voto?

¿No dijo usted que la ciudad de Querétaro merece un gobierno de altura? ¿Acaso esos desplantes y arrebatos son propios de un gobernante de altura? Si ni siquiera a mis sobrinos más pequeños les permiten tales actitudes en sus casas ¿Qué paso con eso de que usted se veía con el respaldo de la gente confiando en que usted sería el mejor presidente? ¿Cómo corresponde a tal confianza y apoyo? ¿Es ésta la forma en que demuestra su agradecimiento y compromiso para tal confianza? ¿Piensa que estas actitudes lo colocan como el mejor presidente municipal de Querétaro? ¿Es así como se conduce ante la gente que le dio la confianza con el voto? (no está por demás recordar que esta obra se le pidió cuando se encontraba en época de campaña) Simplemente díganos ¿qué acaso los comerciantes no pagaron los permisos correspondientes para solicitar respuesta a sus necesidades? ¿Acaso no pagaron, o no pagaron el monto completo para que los menosprecie de ésta manera? ¿No proviene de éstos impuestos el sueldo que cobra, como para que se torne más accesible? ¿No tienen derecho a pedir atención a sus demandas? ¿Por qué no pueden pedir que se inviertan sus contribuciones de la manera en que lo necesitan?

Porque sería muy útil que recuerde señor presidente, que a ninguno le está haciendo un favor, es usted un funcionario público y su responsabilidad es hacer obras en beneficio de la gente, y las obras no son como se las piensan, como se las creen o como se las imaginan usted y su incompetente gabinete, son de acuerdo a lo que la ciudadanía requiere, puesto que son ellos quienes ahí andan, trabajan, viven y conviven; antes bien, su obligación es trabajar buscando las mejores decisiones para la ciudadanía.

Ha quedado bastante claro a lo largo de su administración, que ni usted ni su sequito de aduladores tienen la más remota noción de las necesidades que aquejan a la gente, usted no camina por sus calles, no espera el camión a deshoras, no tiene que aguantar el frío que queja tan crudamente en estos días, no tiene que formarse para pagar servicios ni mucho menos manejar el estrés de una ciudad congestionada por culpa de sus inútiles obras públicas; usted no conoce los padecimientos de padres, madres, hijos, gente trabajadora, estudiantes, discapacitados y dependientes que día a día tienen que lidiar con sus propias preocupaciones, para que además tengan que soportar las que usted y su incompetencia les acarrean con decisiones improvisadas, remendadas y mal planeadas; usted no conoce lo que padece el grueso de la población que tiene que estirar las miserias de su salario para acompletar un pasaje doble sólo porque a usted y sus disparatadas remodelaciones tienden a alterar rutas de camiones, tiempos de traslados y una ciudad cada vez más apretada.

Lo único que puedo entender con estos arranques, es que sólo dan cuenta de la incompetencia e inoperancia del edil capitalino, estas actitudes demuestran una limitada capacidad para idear alternativas a sus modelos y estrategias de trabajo; éstas actitudes sólo proyectan a una persona incapaz de empatizar y compenetrarse con otros; con esto, sólo demuestra cuán limitada, cerrada y sesgada está su visión para percibir las necesidades de otros; pero más grave, es su criterio tan reducido para entender que sus acciones no están resolviendo en absoluto las necesidades de la población ¿Y ahora dice que se siente listo y preparado para contender en los próximos procesos electorales? Si no puede ni dialogar con un reducido grupo de comerciantes… De pena ajena.

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