Articulistas

“Cuando agarre el color”, los parámetros en la ciencia tradicional

El paradigma de la ciencia hegemónica es el denominado método científico, mediante el cual se experimenta o especula sobre determinados procesos y se obtienen resultados o nuevas teorías. Los resultados y las teorías se someten a la consideración de otros especialistas mediante su publicación en revistas especializadas. Esta constelación de lo científico no elimina las consideraciones subjetivas, los fundamentalismos, los cotos de poder y el lucro que significa poseer conocimiento.

Pero hay otros procesos a través de los cuales se genera conocimiento, es decir se hace ciencia, este otro paradigma se le conoce como tradicional, y hay de todos los matices, aquellos trasmitidos de forma oral por los pueblos originarios y otros que entrelazan procesos formales e informales.

Un personaje poco reconocido de la historia científica de México es el médico Eugenio Martínez Bravo, denominado el padre de la terapéutica de microdosis, él nació en Orizaba, Veracruz, el 19 de noviembre de 1922. Su formación básica la realizó en San Luis Potosí, en 1950 se trasladó a la Ciudad de México, donde obtuvo el título de médico en 1956, aunque ya laboraba en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), desde 1954. De 1960 a 1963 realizó un posgrado en Radiología y Cancerología en el hospital de esa especialidad en la Ciudad de México, durante ese mismo periodo laboró en el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En 1966 obtiene la Especialidad en Cancerología por parte de la Universidad de Rochester, Nueva Jersey, Estados Unidos.

Cuando trabaja en el pabellón trece del Hospital General conoció al Doctor José Gutiérrez Martínez con quien intercambio ideas y simpatías respecto a Genaro Vázquez Rojas, dirigente de la Asociación Cívico Nacional Revolucionaria (ACNR). En 1971 ambos médicos fueron invitados por Genaro Vázquez a su campamento en la sierra de Guerrero, donde acordaron seguir colaborando, pues ya habían enviado medicamentos para los guerrilleros. Al regreso a la Ciudad de México conocieron a Concepción Solís (esposa de Genaro), aceptando la invitación de ella de integrarse a la ACNR formando el “Comité Flores Magón” para difundir la causa de la ACNR y otras colaboraciones.

En noviembre de 1971, Eugenio Martínez Bravo participa en la entrega de los comunicados a las familias de los secuestrados por la guerrilla. En enero 1972 es detenido y torturado, por culpa de un delator, fue presentado hasta el 9 de febrero, registrado como militante de la ACNR e ingresado en la penitenciería de Chilpancingo, acusado de participar en los secuestros del banquero Donaciano Luna Radilla y del Dr. Jaime Castrejón Díez.

En el penal de Chilpancigo, Guerrero -donde permanece hasta 1975- comienza a probar diluciones de fármacos y nace el concepto de microdosis. De 1976 a 1978 labora en la Universidad de San Luis Potosí, en la Facultad de Agronomía. En 1980 logra su ubicación en la Universidad Autónoma de Zacatecas, desde donde desarrolla una serie de investigaciones sobre plantas medicinales y sus efectos en la salud humana. Sus primeros resultados sobre los efectos terapéuticos de las microdosis los presentó en el primer Congreso Internacional de Medicina Tradicional, realizado en Cuernavaca, Morelos. Falleció el 16 de enero de 2003.

En los testimonios registrados sobre el proceso que llevó al Doctor Eugenio Martínez Bravo a descubrir y desarrollar el método de microdosis hay algunos que verifican que la ciencia, al ser menos rígida y más libertaria puede ofrecer resultados más rápidos y accesibles, entre estos testimonios esta aquel donde se narra que, durante su estancia como prisionero en la cárcel de Chilpancingo, atendió a los prisioneros en la enfermería del reclusorio, y comenzó hacer diluciones de los escasos medicamentos alópatas que allí se encontraban, respecto a lo que comentaba “algunas veces funcionaba, otras no tanto”. En el año 2012, en un homenaje póstumo a Eugenio Martínez Bravo, el entonces rector de la Universidad Autónoma de Zacatecas recordó que al solicitarle tiempos y cantidades precisas para elaborar las microdosis, Eugenio Martínez Bravo contestaba “cuando agarre el color”, lo que obviamente estaba fuera de los métodos científicos hegemónicos.

La terapia de microdosis cuyos resultados con verificados día a día por miles de usuarios, es negada por algunos custodios de la ciencia hegemónica, señalando que es acientífica y que no existen artículos publicados en revistas internacionales de prestigio. Se le mira como una terapéutica subversiva, por el hecho de que su fundador hubiera sido registrado como miembro de la Asociación Cívico Nacional Revolucionaria.

La terapia de microdosis, no puede ser incluida dentro de los parámetros de la ciencia convencional, positivista y hegemónica, pero queda inscrita en aquellos procesos científicos tradicionales donde se conjuga la herbolaria y procedimientos de estandarización. Y sí, efectivamente, este método es subversivo porque rompe con los cánones establecidos desde 1910 por la familia Rockefeller, mediante el denominado “Informe Flexner” cuyo objetivo fue reordenar bajo estándares imperiales la enseñanza y práctica de la medicina y la farmacología.

 

Fuentes:

López Limón, Alberto Guillermo. 2012. Comandante Genaro Vázquez Rojas: presente.

https://ernesto147.files.wordpress.com/2012/02/comandante-genaro-vc3a1zquez-rojas.pdf

Gutiérrez, Uziel. 2015. Eugenio Martínez Bravo, padres de la microdosis. Imagen en Zacatecas, el periódico de los zacatecanos. www.imagenzac.com.mx/nota/48301-Eugenio-Martínez-Bravo,%C2%A0padre-de-l

Zacatecasonline.com.mx. 27 de abril, 2012. Odontología rinde homenaje al doctor Eugenio Martínez Bravo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba