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El alma fragmentada, herbolaria y salud comunitaria: presentación del libro

Se busca promover la creación de la utopía de una civilización heterárquica, es decir libre de todo tipo de jerarquías, una sociedad de consensos y no de democracias.

El alma, por no ser medible y cuantificable, no es objeto de estudio de las disciplinas denominadas científicas, y por tanto ha sido tratada más desde la perspectiva metafísica y mediante otros procesos reflexivos considerados no metódicos.

En México como en muchos otros lugares es común experimentar situaciones que provocan desarreglos de diversa naturaleza, que considerados no orgánicos, caen en el ámbito del imaginario y se etiquetan con adjetivos como “locura”, “enfermedad mental”, “paranormales” entre otros.

Hay quienes padecen dolores de variada intensidad que, tras una serie de análisis clínicos, el diagnostico los define como psicosomáticos, que a la sazón, equivale a decir “inexistentes”, “inventados”, “no reales”, entre otros calificativos.

¿Por qué razones el alma es invisible para la ciencia y para  la sociedad?, en primer lugar porque no se puede medir y cuantificar directamente, y las formas indirectas no permiten hacer correlaciones estadísticas.

Las híperreacciones emocionales como la ansiedad, el terror, el asco, la frustración, entre otras, aunque definidas por las disciplinas que estudian la mente, tampoco pueden ser medidas cuantitativamente, pero existen y se perciben tanto de forma subjetiva, es decir mediante la percepción y objetiva, por medio de signos y síntomas.

El equilibrio o desequilibrio emocional de los individuos es un reflejo de la interacción entre las condiciones de ambiente socioeconómico, natural y cultural, y las respuestas emocionales programadas en los individuos desde tiempos remotos.

Tras un evento crítico causado por una situación traumática como un desastre natural, un asalto o robo, o cualquier otro, los parámetros orgánicos, resultado de mediciones y análisis, mostrarán indicadores de elevación de la tensión sanguínea, glucosa y algunos otros; pasados algunas horas o días, estos vuelven a la normalidad, pero queda la impronta del evento y ante un situación no crítica pero con características similares se desatan reacciones muy semejantes.

El alma ha sido definida como esa energía armónica que permite a los individuos asumir decisiones apropiadas para sí mismos y para sus prójimos. De forma contraria un individuo desalmado no percibe correctamente y no siente empatía por los otros.

La pregunta es ¿por qué las circunstancias del entorno provocan híperreacciones y desarreglos anímicos?, porque a lo largo de los procesos históricos se fueron estructurando una serie de ideas y acciones consideradas “naturales”, “obvias” y que tienen que ser acatadas como verdades absolutas, estas se denominan paradigmas, algunos de ellos son: los roles sociales, el matrimonio, las ideas religiosas, los géneros, las preferencias sexuales permitidas, la enseñanza escolarizada, el trabajo asalariado, los sistemas de “salud”, la seguridad pública, la alimentación e incluso la existencia y consumo de agua purificada de marcas comerciales.

Los paradigmas son, en el lenguaje cinematográfico, “la matrix”. Esa entidad que envuelve y controla a los individuos. La construcción de nuevos paradigmas es una necesidad insoslayable y no puede dejarse en manos de sólo algunos individuos, sino que tienen que emerger del propio individuo, el tejido familiar y social, desde la profundidad de los abismos de la sociedad hacia la cúspide, no a la inversa.

El miércoles 22 de agosto a las 5:30 pm, en la sala adjunta al Auditorio Fernando Díaz Ramírez en el edificio de Rectoría de la Universidad Autónoma de Querétaro, en el Campus del Cerro de las Campanas, ‘El otro Querétaro’, programa de radio UAQ, y El Ahuehuete ediciones presentarán el libro “El alma fragmentada, herbolaria y salud comunitaria”, que en sus 147 páginas reúne 60 artículos agrupados en cinco capítulos, los cuales fueron publicados previamente en las páginas del Semanario Tribuna de Querétaro, semanario de la UAQ.

El primer capítulo, denominado ‘Biodiversidad y herbolaria’ muestra brevemente la importancia de las plantas en la medicina tradicional y la cultura. El segundo, ‘Herbolaria y culturas ancestrales’, resalta la trascendencia del documento conocido como Códice de la Cruz-Badiano y el trabajo de los médicos tradicionales.

El tercero, ‘Plantas medicinales’, menciona las propiedades terapéuticas del ajenjo, la caléndula, el guarumbo, el kalanchoe, la magnolia y los hongos, la mayoría de éstas disponibles en la flora queretana.

El capítulo cuarto, ‘Contaminación y salud comunitaria’, ejemplifica con el problema de los hornos ladrilleros del corredor San Juan del Río-Tequisquiapan, el desastre ecológico y su impacto en la salud humana, del crecimiento desordenado de la civilización humana. En el quinto capítulo, se menciona la influencia de las respuestas emocionales híperreactivas en la salud humana.

El propósito del libro y de su presentación es promover un intercambio de saberes, necesario y urgente, que posibilite la construcción de nuevos paradigmas crear la utopía de una civilización heterárquica, es decir libre de todo tipo de jerarquías, una sociedad de consensos y no de democracias.

Es una modesta contribución para fortalecer el conocimiento tradicional, y mediante la praxis cotidiana hacerlo vivencial.

El libro se encuentra disponible en las librerías de la UAQ, en la librería Rulfo de Tequisquiapan y en El Ahuehuete, herbolaria, ubicado en el municipio mencionado.

 

Más información en El Ahuehuete, herbolaria. Niños Héroes 41, esquina Matamoros, Local 3. Tequisquiapan, Qro. 442-3775127, 414-1070194 y 427-1212508. Correo electrónico: contacto@elahuehuete.com.mx; www.elahuehuete.com.mx

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